30 Diciembre, 2007...8:59 pm

DIGNIDAD DEL PASADO, DIGNIDAD DEL PRESENTE

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Contra la usurpación y la manipulación.

Por: Andalucía Libre

 

La opresión nacional de Andalucía se manifiesta en todos los ámbitos. Destaca entre ellos la manipulación españolista de su historia nacional.

 

La enseñanza publica y privada y los medios de comunicación coloniales mantienen convenientemente oculto o desvirtúan nuestro pasado nacional, para evitar el despertar andaluz y la insumisión de los andaluces. El catón oficial español -sea en sus versiones reaccionaria pura o “progre”- se impone en Andalucía sin remilgos. Para preservar el engaño y sustentar la alienación española, los servidores del Régimen no se arredran en perseguir y discriminar a quienes intentan recuperar hechos y generar conciencia.

 

En estos días de renovada Traición Estatutaria, las necesidades coyunturales de pacto y confluencia entre las fuerzas políticas españolas (PSOE, PP e IU) han traído como consecuencia incidental el recurso cínico de los españolistas al Manifiesto Andalucista de Córdoba de 1919, del que han insertado una referencia en el Preámbulo del Estatuto reformado. Sus necesidades del momento han colocado en primera línea de la actualidad un texto de los muchos que se han encargado siempre -y hasta hoy mismo- de mantener todo lo que han podido fuera del alcance de los andaluces.

 

Con alevosía notoria, estas fuerzas españolas han tenido la desvergüenza absoluta de usurpar una declaración de afirmación nacional y rebeldía social -redactada y defendida contra lo que ellos mismos representan, preservan y continúan pretendiendo reconvertirla en presunto aval del rechazo estatutario al reconocimiento de la nación andaluza y de su soberanía.

 

Su desfachatez es tan descomunal y sus escrúpulos tan inexistentes, que se han permitido dictaminar en comandita que las aspiraciones de emancipación nacional que inspiraban este Manifiesto de 1919, se “encauzaban” plenamente en la Constitución española de 1978, construida precisamente sobre la negación de los derechos nacionales andaluces.

 

Su reinterpretación de la historia es de tal magnitud que han usado un Manifiesto de libertad y lucha, intentando desvirtuarlo al hacerlo concluir de nuevo en la afirmación política que los une e identifica como servidores e instrumentos del Estado burgués español: la defensa de la inclusión y asimilación de la Andalucía en el opresivo “marco de la unidad indisoluble de la nación española”. Algunos españolistas de “izquierda” han intentado a renglón seguido convertir la cita formal al Manifiesto en excusa o atenuante para su traición; otros españolistas, de derecha, herederos directos de los vencedores franquistas de 1936 -aun con la tinta de su firma aún fresca en los pliegos del contubernio- han recurrido sin recato a la burla o al desprecio contra el documento y sus impulsores.

 

El Manifiesto de Córdoba, obviamente, hay que insertarlo en el contexto político, ideológico y social en que se redactó, en pleno Trienio Bolchevique andaluz y situarlo en la dinámica de evolución del movimiento andalucista histórico; tanto a la hora de valorar reivindicaciones como conceptos o vocabulario. Por nuestra parte, aún desde el más profundo respeto, nunca hemos participado de una interpretación políticamente acrítica del movimiento andalucismo histórico en general o personalmente hagiográfica de Blas Infante en particular, ni los hemos erigido en argumentos de autoridad. A la hora del balance o del análisis político e histórico siempre hemos reseñado tanto sus meritos y aciertos como destacado lo que entendemos como sus errores o limitaciones políticas o doctrinales a lo largo de su labor política y literaria.

 

Aún así, no tenemos ninguna duda de que el impulso critico y la voluntad emancipadora de este Manifiesto y la dignidad nacional que lo inspiraron -aun siendo tantas la diferencias de tiempo y circunstancia que los separan- son esencialmente contradictorios al ejercicio de actualización de la dominación española que se encarna en el Estatuto reformado.

 

No se puede conquistar el futuro sin recuperar el pasado; no se puede afirmar la dignidad presente de los vivos y de nuestros descendientes, sin defender sin cuartel la dignidad de nuestros muertos. Una Patria es suma de pasado, presente y futuro. Por ello, como acto de desagravio histórico y para facilitar su difusión y conocimiento, hemos alterado nuestros planes de edición y reproducimos a continuación en ANDALUCÍA LIBRE el documento completo.

 

Para facilitar su comprensión e inserción históricas, incorporamos a su termino enlaces a diversos sitios y trabajos, en donde encontrar imágenes, datos y textos originales de la época y para persistir y complementar en este empeño, adjuntamos también vínculos a videos sobre episodios de la historia reciente andaluza, que pueden ser especialmente ilustrativos vistos desde fuera de Andalucía. Le sumamos diversos análisis sobre el proceso sufrido por Andalucía durante la primera estafa estatutaria y documentos como la Moción por la Autodeterminación de Andalucía, presentada en el Ayuntamiento de Granada en octubre de 1998.

 

 

 

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