14 Febrero, 2008...5:49 am

EL ORIGEN ISLÁMICO DE LAS TRADICIONES ANDALUZAS

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Ahmad Jalil (Pedro Moreno)Ahmad Jalil Moreno*/Musulmanes Andaluces1.-Introducción: La mujer andaluza como conservadora de las tradiciones musulmanas; La casa de Bernarda Alba como paradigma de la historia moderna de Andalucía.

2.- Tradiciones andaluzas en las que el Islam brilla por su ausencia. Pero brilla.

3.- Conclusión: tradiciones que nos remiten al Islam

INTRODUCCIÓN:

Cuando me propuse afrontar el tema de las tradiciones andaluzas y su relación con el Islam (que es a la vez revelación y tradición), temí quedarme atrapado en la acostumbrada vorágine folklórico costumbrista (valga la redundancia) made in Álvarez Quintero, donde tradición y tradiciones abarcan toda la vida de un pueblo, desde los aspectos más cotidianos a los más festivos. La tradición tiene, como veremos más alante, una marcada vertiente política en cuanto que ésta articula también la vida social. Esto lo supo Sidi Blas Infante y del mismo modo sus verdugos, sólo que en direcciones opuestas.
Os propongo ahora un pequeño viaje por nuestras tradiciones, no sin antes conocer a cuatro mujeres que a mi juicio nos ayudarán a entender mejor la realidad de la Andalucía contemporánea y su drama de Islam nunca perdido del todo. Por supuesto no desaprovecharé la ocasión para recomendaros su lectura o que veáis la versión cinematográfica

CUATRO PERSONAJES DE “LA CASA DE BERNARDA ALBA”:

Bernarda Alba: Bernarda es un nombre de procedencia germánica y significa “con la fuerza de un oso”. Ella es la encarnación de una tradición represiva, brutal y castradora. Es el símbolo de la Andalucía más castellanizada o lo que es igual; la de ciertos “valores” que trajeron consigo los conquistadores (inquisición, represión sexual, misoginia, intolerancia, etc) que se reúnen en este terrible personaje que Lorca sacó de la realidad.
Adela: La hija más joven. No se somete a los criterios represivos de la matriarca. Es el perfecto símbolo de una Andalucía minoritaria, la que quiere romper muros y rejas. Revolucionaria, profundamente entregada a su identidad y a su liberación (personificada en este caso por Pepe el romano). Es la Andalucía luchadora, vitalista y trágica que tan bellamente encarnaron Mariana Pineda, Sidi Blas Infante y tantos otros.

La Poncia: Es la quintaesencia de la mujer andalusí que tanto nos seduce. Alegre, sensual, degustadora de los placeres de la vida hasta la glotonería, pero incapaz de romper con una tirana que le amarga, a ella también, la vida. La Poncia es la Andalucía que divierte, pero lleva clavado un puñal de resentimiento. Alecciona a las reprimidas hijas en los placeres del amor y del sexo, desatando con ello, sin quererlo, la tragedia.

María Josefa: La senil madre de Bernarda sabe y dice (grita) demasiado, por eso se la mantiene bajo siete llaves. Grita las verdades del barquero además de sus propias fantasías y en el fondo se la teme. De la misma manera las reivindicaciones andaluzas ya sean políticas, sociales, económicas o culturales (o todo a la vez) se ningunean o se ridiculizan precisamente por el miedo que provocan al sistema.

La condición femenina de estos cuatro personajes además nos evoca la vital participación de la mujer andaluza en la conservación de nuestra cultura y modos de vida. Somos un país esencialmente agrícola que ha dado al mundo, tal como Egipto, India y Grecia, una cultura femenina, basada en la fertilidad, la sensualidad y por tanto en la gracia de la mujer. En un país así, era muy fácil que el Islam hallara asiento privilegiado, en tanto que nuestro Din es también pura sensibilidad y sensualidad aún en sus ritos más místicos. Es también comprensible que el cristianismo teñido de pesimismo neoplatónico quedara relegado ante su avance arrollador (y seductor).

Esta sensualidad es la que escandalizó a la mística castellana Teresa de Ávila y fascinó a los viajeros románticos franceses del siglo XIX, a cuya gentileza, por cierto, debemos la ristra de tópicos que nos desfiguran como nación.

TRADICIONES ANDALUZAS EN LAS QUE EL ISLAM BRILLA POR SU AUSENCIA, PERO BRILLA:

El Pueblo andaluz, sujeto a partir de la conquista a una brutal represión cultural y religiosa ha desarrollado un ingenioso mecanismo de defensa para sustraerse a las imposiciones de sus captores. El genio humano, capaz de expandirse en las circunstancias más adversas ha seguido brotando como un manantial de aguas cristalinas en nuestra tierra. El Islam explícito fue sistemáticamente masacrado. Pero el implícito ha permanecido arraigado en los estratos más profundos de nuestra identidad, porque como sostiene el refranero español: “Quien tuvo retuvo y dónde se apagó el fuego quedaron las brasas”. Esta realidad podemos constatarla aún en aquellas tradiciones que juzgamos exclusivamente cristianas, Consideremos dos de ellas emblemáticas para el stablishment político-social de la actualidad; La semana santa y el Rocío.

La escenificación escultórica de la pasión de Jesús en las calles de nuestras ciudades data de la contrarreforma católica modelada por el concilio de Trento, finalizado en 1.565. La respuesta católica a un protestantismo desprovisto de mediaciones consistió precisamente en reafirmar las suyas. Así el papado y el sacerdocio conocieron nuevo auge, mientras se procedió a la catequización masiva de un pueblo en su mayoría analfabeto e impresionable.

Andalucía, bautizada a golpe de cruz y hoguera no fue una excepción. Pero distanciándose de Castilla, su colonizadora, supo imprimir su propia idiosincrasia a la nueva situación. La sensualidad y el gozo siguen jugando en la semana santa un papel fundamental aún tratándose de la narración de hechos tan escabrosos como la tortura y ejecución de un hombre. Las dolorosas andaluzas se visten con los ropajes de las novias yemeníes y sus tronos exhalan aromas de lirio y azahar; Esta es el sarcasmo que un pueblo humillado y conquistado dedica a la represora clerecía católica; no seremos so pena de muerte, musulmanes, pero tampoco católicos ortodoxos. En la nueva yahiliya impuesta por el poder castellano el pueblo andaluz prefiere paganizar el cristianismo y volver al culto a la madre tierra identificada con la virgen María. Una vez más el pueblo agrícola y pacífico vuelve sus ojos llorosos hacia la tierra y la esperanza de una fertilidad que los redima de la muerte, predicada en los púlpitos y ejecutada en los autos de fe.

Igual ocurre con el Rocío; Ante la visión de su imagen uno de mis compañeros africanos me preguntó en la universidad si los andaluces procedíamos de la India. En realidad este hombre había descubierto el sentido de la afirmación infantiana de que los andaluces somos más orientales que europeos, y en la actualidad, más paganos que cristianos. (habida cuenta de cómo fue reinstaurada la supremacía de la iglesia católica tal vez sea esto lo preferible).

Quisiera también mencionaros alguna otra tradición que nos retrae al miedo ante la represión inquisitorial: La matanza del cerdo. En algunos pueblos andaluces se hace de forma ruidosa y espectacular e incluso los embutidos se colocan en las ramas de los árboles cómo si fueran frutos; Bien sabían nuestros ancestros que la inquisición era capaz de acabar con aldeas completas (véase zugarramurdi). La exageración teatrera nos habrá salvado de la pira, pero ha carbonizado nuestra conciencia de andaluces, al menos de momento.

CONCLUSIÓN:  TRADICIONES QUE NOS REMITEN AL ISLAM.

Ironías del destino, lo que los viajeros románticos del XIX y aún los hispanistas actuales andaban buscando como señas de la identidad española, es en realidad la Andalucía “irredenta” por la acción de la “reconquista”. Esto es; La Andalucía morisca contumaz, bandolera, rebelde y un puntito ácrata, plagada de coloridos tópicos que cómo decía antes tanto daño nos han hecho.
Pero la Andalucía que reivindicamos los andaluces de conciencia es la de lo más entrañable de nuestras casas. Aquella que acoge al forastero sin reservas, con auténtica hospitalidad musulmana. El verdadero tradicionalismo andaluz, es aquel de las manos tendidas, de los jardines y las fuentes, de la amigable tertulia… En suma el que nos anima a volver a ser lo que fuimos. El que nos convierte, cuando recalamos en Tetuán, Damasco o Fez (por citar algunas ciudades) no ya en invitados de honor, sino en hermanos de esperado reencuentro.

Deseo terminar con algunos rasgos de nuestra cultura que sin dudad nos dejarán un buen sabor islámico en la boca.

La música: Las músicas andaluzas presentan una perfecta simbiosis con la música árabe e incluso la turca y la persa. Los experimentos de fusión siempre han sido éxitos rotundos. Basta recordar la magnífica unión de Juan Peña el Lebrijano con la Orquesta Andalusí de Tánger o a Dolores Montoya cantando por Um Kultum.

Los trajes típicos: En contraste con la austeridad y decoro de los trajes del norte el traje tradicional de la mujer andaluza la realza como sensual bailarina adornado su cuerpo con mantones y volantes de datación nada menos que púnica. Varios pueblos entre los que cito Vejer y Mojácar han conservado la tradición de las cobijás, es decir mujeres ataviadas con una prenda igual que el Haik norteafricano.

Aromas y sabores: Aunque por desgracia se va perdiendo, hace años nuestras abuelas perfumaban las casas quemando romero y otras hierbas aromáticas. Ya que los buenos olores placen a los andaluces de la misma forma que a nuestro Profeta (saws). En las próximas fiestas de navidad las mesas de toda la península se plagarán de dulces deliciosos que heredamos de nuestros antepasados musulmanes.

Usos amorosos: En unión a nuestros hermanos árabes hemos sabido desplegar una cultura galante que para si quisieron las siniestras cortes europeas del medievo. No en vano recaló en Qurtuba el músico iraqí Zyriab, auténtico árbitro de la elegancia. No en vano se escribió aquí la exquisita poesía amorosa de Ibn Hazm y Wallada, tan injustamente obviados por el “españoleo”.

Aún después de la terrible conquista, nuestra poesía flamenca está poblada de mocitos encendidos que pelan la pava con sus novias tras las rejas. El hombre andaluz ha cultivado fama de seductor impenitente y la mujer andaluza de hembra fatal e irresistible. El adusto caballero castellano, en la cultura de sainete, buscaba como esposas a muchachitas de Burgos o Valladolid, pero para gozar del amor, deseaba a las andaluzas como mito erótico secular.

Urbanismo: Basta pasear por nuestras ciudades históricas para ver en las tortuosas calles, recoletas plazuelas y amables jardines la impronta del Islam. Iglesias alquibladas cuyos campanarios en realidad son alminares, patios poblados de naranjos, surtidores de voz cantarina evocan un arte de vivir que ni siquiera el horrible urbanismo moderno, concebido más para garantizar el orden que para hacer feliz a la gente, ha sido capaz de acallar.

Como habréis observado el tema da para escribir libros. Yo por mi parte os animo a llevar a vuestras vidas el arte y duende que ha hecho de nosotros una de las culturas más vibrantes y seductoras del mundo (y por ende que profundicéis en vuestro Islam).

Allah es el que sabe.

*Profesor de Islam en Andalucía.

7 comentarios

  • Despues de ocho siglos de una sociedad islámica en Andalucía es normal que algunas tradiciones de esa época continuen arraigadas en el pueblo andaluz.
    Con el paso de los siglos, se han conservado muchas tradiciones de las que ya no se recuerdan sus origines, pero que escarbando un poco salen a la luz.

  • Quisiera hacer una pregunta: he visto en un reportaje de televisión una “procesión” musulmana en la que transportaban el féretro de alguno de sus profetas o líderes religiosos históricos en una manifestación casi idéntica a la de nuestras procesiones de semana santa. ¿Podría decirme de qué líder se trata y de que rama del islam? Gracias.

  • Las procesiones de santos y virgenes son comunes en todo el norte del Mediterraneo, en Italia, en el sur de Francia. No veo nada “islamico” en ello.

    Mas bien son herencias paganas, los sacerdotes de las antiguas divinidades greco-romanas tambien sacaban a sus dioses en procesion.

    Para mi esta claro el origen “pagano” de las procesiones. Casualmente las procesiones se viven con fervor en los lugares historicamente mas romanizados, es decir Hispania y mas en la Betica, Langedoc en Francia (procesion de la sang en Perpignan, procesion de los gitanos en el Ródano, e Italia (procesiones de santos de lo mas variopintas y extrañas sobretodo por el sur) . Para mi esta claro el nexo mediterraneo.

    Donde se situa la ermita del Rocio habia un templo de una divinidad prerromana. Y asi con la mayor parte de las virgenes y santos, son solo adaptaciones de divinidades paganas. Poco veo aqui al islam.

    La matanza del cerdo es igual de ruidosa en Andalucia que en Galicia o en Extremadura, donde se invita a todo el pueblo y familiares.

    Los andaluces de la época poco podrian saber de Zugarramurdi aldea de lo mas profundo del Pirineo navarro.

    La utilizacion de hierbas aromaticas para perfurmar las casas es comun a todos los paises de la cuenca mediterranea.
    ¿Que lugar es famoso mundialmente por sus “hierbas aromaticas” (romero, espliego, tomillo)? La poco islamica Provenza, origen de la perfumeria moderna.

    Los andaluces y el resto de los españoles utilizan realmente pocas especies en su cocina, menos que nuestros vecino del sur y del norte.

    Lo de la “galanteria” que ya quisiesen las siniestras cortes europeas medievales veo que el autor desconoce el mundo trovadoresco europeo medieval sobretodo del siglo XIII y XIV, las escuelas trovadorescas galantes occitanas y toscanas(su posterior influencia en la cultura de media Europa) que han trascendido mas que las estos autores, a los que no quito su merito dentro del mundo musulman.

    el traje tipico de la mujer andaluza si es el de “sevillana/faralaes” me parece poco islamico (se ve mucha “carne”)ademas que es relativamente reciente, y vamos yo lo compararia con los del norte de Africa!.

    Los “trajes tipicos” son del siglo XIX en su mayoria. Otros trajes tipicos andaluces no son tan diferentes de los del resto de la peninsula, sobretodo los de los varones (no veo ninguno con turbante).

    Mas parecidos a los trajes tipicos de los paises norteafricanos (bereberes) me han parecido los de algunas zonas del norte de Caceres o Salamanca e incluso el de la mujer roncalesa (Navarra), sus tocados,collares de monedas,..etc. Aunque en una exposición sobre fotos italianas de los años 20 se veian a mujeres con sus trajes “tipicos” no tan diferentes de estos ultimos y no tan diferentes de algunos norteafricanos. La misma “conexion mediterranea”. Lo de las cobijas si me parece tipicamente islamico, en esto coincido con el autor del articulo.

    Con el urbanismo, la trama de algunos pueblos, tambien coincido con el autor. Aunque el encalado ya era practicado por los mismisimos iberos!! (poblados oretanos de Alarcos y Valdepeñas en Ciudad Real) dos mil años antes de que naciese Mahoma.

    Hay algunas cosas que si son de la epoca de dominio islamico, este que ha funcionado mas que como fuerza creadora como fuerza transmisora del conocimiento persa, bizantino, griego e incluso de la India (el cero y los numeros mal llamados arabigos).

  • Posiblemente, a lo que te refieres es a las tradiciones del Chiismo practicado principalmente en Iran.
    En Andalucía eran corrientes las romerias hacia las tumbas de los ’sufis’, con una puestas en escena muy similar a las romerias actuales. La veneración por la virgen, o por la diosa de la fecundidad en otras épocas también ha sido muy frecuente en toda la historia andaluza, también en la islámica. El Islam no supuso un gran cambio para la población andaluza que anteriormente ya habia interiorizado las lineas maestras de la espiritualidad islámica. Despues de la conquista y ante la obligatoriedad de adherirse a los ritos cristianos, los andaluces cogieron los que más cercanos tenian a sus costumbres: la virgen, a la que los musulmanes reconocen como madre del profeta isha (Jesús). Por ello no es extraño que a Andalucía se la llame la tierra de María Santísima.

  • Olvidaba que lo dulces navideños llevan manteca de cerdo.

  • Puede ser que sea un podo lerdo, pero yo me refiero a una manifestación procesional prácticamente igual a las que se producen en la Semana Santa de toda España. Escribo desde Lugo, y aquí sacamos a pasear en Viernes Santo a un Cristo yacente, verde, horrible -sin entrar en su posible valor imaginario- metido en una urna de cristal. La manifestación procesional musulmana sobre la que yo pregunto es prácticamente igual: un ataúd, gente en dos hileras y demás. Creo que el reportaje que yo vi se refería a algún pueblo de Madrid o a Madrid mismo.

    Todo cuanto me podáis decir será bien recibido. Pero, por favor, si tenéis algo concreto que decir, eso es lo que me interesa. Elucubraciones puedo hacerlas yo solo. (En efecto, las matanzas de los cerdos en Galicia fueron -y todavía son, pero menos- tan ruidosas como pudieran ser en cualquier otro lugar de la España inquisitoriada)

  • Las procesiones con Cristos yacentes las he observado en varios lugares (Zamora, Cádiz, Valencia). No son algo “concreto” de un pueblo o algo asi.
    Son igual que el resto de los pasos representaciones de la pasión y muerte de Jesús. Igual que hay una “borriquita” e casi todas las ciudades o un “prendimiento” o un “nazareno” este paso es bastante común en toda la geografía peninsular (tu mismo dices haberlo visto en Lugo).

    Tendrías que buscar la fundación de la cofradía o de que fecha es la talla.

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