Juan Aranda Doncel
El análisis de la comunidad morisca en tierras cordobesas exige la búsqueda de unos antecedentes por varias razones . En primer lugar , para establecer una continuidad en el tiempo y detectar las posibles repercusiones , y , también para conocer la situación de la minoría musulmana en el momento de la llegada masiva de moriscos granadinos a raíz de la deportación efectuada por Felipe II .
El estudio de la trayectoria seguida por los mudéjares en el ámbito geográfico del obispado de Córdoba está limitado por la parca documentación existente . Incluso para una amplia zona , las localidades enclavadas en la Sierra Norte , carecemos de toda información . A pesar de estos inconvenientes , contamos con suficientes referencias documentales para trazar , a grandes rasgos , la distribución y localización de esta minoría . La aljama de Palma del Río nos resulta bien conocida a través de la carta de fuero otorgada a la misma y , respecto a la de Córdoba , las noticias son más abundantes y explícitas . También encontramos diversas alusiones a las actividades profesionales que desempeñan y a los nombres de los alcaides de algunas comunidades .
Existe una relación muy directa entre la distribución de los núcleos mudéjares y las diversas formas que adopta el proceso conquistador llevado acabo por Fernando III en estas tierras . Las más usuales van a ser la conquista y la capitulación que implica la sumisión .
Tras varios meses de asedio , en junio de 1236 , es conquistada Córdoba por el rey Fernando III . Las cláusulas fijadas establecen que sus moradores salgan con vida y se lleven todos los bienes muebles que puedan transportar . La perdida de la antigua capital del califato produjo en sus habitantes un hondo pesar . Años más tardes , a fines de 1239 y a lo largo de 1240 , el monarca castellano decide ampliar el espacio conquistado con el propósito de asegurar la posesión de Córdoba . Como resultado de dicha empresa los límites fronterizos quedan fijados por el sur en Rute y Benamejí ; al oeste en Hornachuelos , Aguilar y Santaella , mientras que en la zona oriental se encuentran en Montoro , Baena y Luque .
La mayor parte de los habitantes permanecen en los respectivos núcleos , conservando todos sus bienes y propiedades . Se pone en marcha una política de tolerancia reflejada en una administración de justicia propia y en la practica del credo musulmán . A partir de este momento quedan constituidas las diferentes comunidades mudéjares .
Coetáneas a la conquista aparecen aljamas en las siguientes poblaciones : Almodóvar , Santaella , Moratalla , Hornachuelos , Rute , Bella , Montoro , Aguilar , Benamejí , Zambra , Baena , Zuheros , Zuheret y Luque . En torno a 1260 se documentan las de Palma del Río , Castro del Río y Cabra . Con anterioridad , 1241 , encontramos alusiones a la de Córdoba en el fuero otorgado a la ciudad . También en el siglo XIII , parece ser que hubo una en Lucena .
En total se localizan 19 aljamas de moros destaca el diezmo . Alfonso X , por privilegio dado el 28 de marzo de 1254 , concede al cabildo de la Iglesia de Córdoba los ingresos procedentes de dicho tributo .
En cuanto a las profesiones que desempeñan , sobresalen aquellas que se relaciona directamente con la agricultura . Gran parte de los mudéjares localizados en el área de la Campiña están ocupados en la labranza de los campos . La propiedad suele pertenecer a los cristianos , explotándolos en régimen de arrendamiento , aunque también encontramos casos en los que son dueños de las tierras que cultivan . La situación de la comunidad de Córdoba es diferente en este aspecto ; junto a las actividades agrícolas , aparecen enrolados en diversos oficios tales como albañiles y carpinteros .
El cambio de actitud de la Corona frente a las aljamas surge a principios del siglo XV , se mantiene a lo largo dela centuria y culmina en la pragmática del 12 de febrero de 1502 , por la que se les insta a la conversión o , en su defecto , a la expulsión .
La presencia mudéjar en la ciudad de Córdoba , queda ratificada en 1241 a través del fuero otorgado a la ciudad . En el citado documento se especifica que los pleitos surgidos entre cristianos y musulmanes tengan lugar bajo la jurisdicción del juez de los primeros . La mayor parte de los tributos que efectúan los mudéjares cordobeses se destinan a la hacienda real , aunque el monarca puede cederlos , total o parcialmente , en favor del municipio . Así , Alfonso X otorga un privilegio , el 18 de mayo de 1254 , por el que concede al consejo 500 maravedís anuales , procedentes de los pechos de su aljama , para labrar las murallas de una ciudad . El pago se fija el día de San Miguel de cada año , imponiendo sanciones económicas altas si no tuviera lugar .Posteriormente , la totalidad de los tributos serán cedidos con la misma finalidad .
Las referencias de la documentación en torno a pechos específicos y concretos son escasas , casi siempre aluden a ellos de forma genérica . No obstante , sabemos que la aportación económica de la aljama para el mantenimiento de las conducciones de agua , impuesta por Alfonso X en diciembre de 1263 , se eleva a 30 maravedís anuales .
También encontramos la existencia de algunas prestaciones personales . Desde 1263 todo moro libre esta obligado a trabajar dos días al año en las obras de la Mezquita - Catedral . La conservación de la antigua mezquita mayor exigía el empleo de la mano de obra cualificada a la que se estimula mediante compensaciones económicas . Ante la petición del Cabildo catedralicio , Alfonso X tiene “ por bien mandar que cuatro moros , dos albañiles y dos añaiares , que les ellos tomare para obra de esta iglesia sobredicha , que sean quitos de todo pecho.
Al igual que las restantes morerías , los mudéjares cordobeses durante este período del siglo XVI , atraviesan una situación difícil producida por la situación de la corona que paulatinamente les irá estrechando el cerco . El hostigamiento se plasma en una triple vertiente : económica , social y religiosa . A nivel económico la elevación de las cargas tributarias representa un fuerte deterioro de las condiciones de vida de la minoría musulmana . Esta medida va a ir acompañada de una discriminación social que se materializa en la reclusión en determinados barrios y en la utilización de ciertos distintivos en la indumentaria . Por último , la tolerancia religiosa disfrutada hasta ahora se sustituye por presiones , suaves en ocasiones , tendentes a la conversión al cristianismo .
Tras la conquista del Reino de Granada , tiene lugar un flujo migratorio de mudéjares , dedicados a actividades mercantiles , hacia los núcleos urbanos del valle del Guadalquivir . La Corona también se va a ocupar del control mediante el establecimiento de alhóndigas y mesones especiales para ellos . El municipio facilita inmuebles precisos y arrienda la explotación de los mismos a cristianos viejos . En marzo de 1491 , los Reyes Católicos comunican al consejo hispalense la puesta en vigor de tales medidas .
Tenemos noticias de la instalación en Córdoba de mesones destinados exclusivamente al hospedaje de moros llegados de fuera . Así , en la sesión celebrada por el Cabildo municipal el 5 de febrero de 1500 , el escribano público Pedro Fernández hace una petición solicitando licencia para que la çibdad le sirva dar un mesón donde posar los moros mudéjares que uyniesen a esta çibdad según lo mandan sus altezas .
Entre las medidas descriminatorias contra los mudéjares hemos aludido a los distintivos que debían usar en la indumentaria : una media luna en el hombro derecho . Parece ser que no hubo excesiva rigidez en el cumplimiento de esta norma . La única referencia que tenemos trata de un enfrentamiento surgido entre los mudéjares y el alguacil mayor de la ciudad en 1497 . El motivo obedece a que el alguacil se llevó a unos morillos que estaban con sus madres porque no llevaban el distintivo . Ante el alboroto surgido , el consejo decide , el 12 de mayo de ese año , nombrar una comisión de letrados para que fallasen el caso .
Poco antes de promulgarse el decreto de expulsión , los Reyes Católicos tratan por todos los medios de lograr la conversión al cristianismo de los mudéjares cordobeses . Para el estudio de este aspecto contamos con varios documentos que nos informan del curso que siguen los acontecimientos .
Algunos miembros de la aljama entran en contacto con el padre guardián del convento franciscano de San Pedro del Real , también conocido bajo el nombre de San Francisco , y le exponen su deseo de abrazar el cristianismo . La noticia es acogida por la corona con evidentes muestras de satisfacción . Desde Granada , el 8 de mayo de 1501 , la Reina escribe al corregidor para que junto al susodicho religioso dialoguen con los moros y traten de adoctrinarlos syn les hazer premia alguna . En la misma fecha también se dirige a los viejos e onrados moros mudéjares de la çibdad de Córdoba , congratulándose de la postura adoptada y , en contrapartida , les garantiza que seays muy bien tratados e favoresçidos .
A través del documento vemos que se insta a las dos partes implicadas a actuar en un clima de cordialidad . Corregidor y franciscano deben aunar esfuerzos en la consecución del objetivo y se les aconseja trabajar con ellos como se conviertan a nuestra sancta fe catholica , porque en ello me fareys mucho plaser e serviçio . A los mudéjares vos ruego e encargo pongays en obra vuestro buen deseo . Los métodos empleados se caracterizan por una suavidad extrema .
La labor resulta infructuosa a corto plazo y surgen disensiones entre los representantes civil y eclesiástico en la forma de atajar el problema . El comendador Diego López de Avalos , corregidor de la ciudad se muestra partidario del empleo de una mayor dureza y así lo hace saber a los Reyes ; el religioso franciscano considera que no están agotadas todas las posibilidades y sería contraproducente ejercer una presión . La postura real queda reflejada en una comunicación fechada el 27 de septiembre de 1501 . Los monarcas prefieren una conversión voluntaria persuadiéndoles de que así salvaran sus almas y serán protegidos por la Corona . Si se llegara a una situación límite , están firmemente decididos a la expulsión fuera del Reino .
Junto a las comunidades mudéjares , encontramos la presencia de musulmanes sometidos a esclavitud que representan una entidad numérica importante . Excluyendo a los que proceden del norte de Africa , los moros cautivos son productos de las incursiones cristianas en tierras del reino nazarita , situación que también se va a dar a la inversa . Sin duda , el fenómeno adquiere mayores proporciones cuando los Reyes Católicos emprenden la guerra de Granada .
Hasta mediados del siglo XV , las referencias que encontramos nos impiden un análisis sistemático de los esclavos moros por ser insuficientes . Unicamente podemos documentar el fenómeno a través de alusiones muy escasas y al mismo tiempo dispersas . Para el caso de Córdoba constatamos la existencia de cautivos en el fuero otorgado a la ciudad por Fernando III en 1241 . En él se especifica que el canje de un esclavo cristiano por otro moro quedará exento del pago de portazgo . Con posterioridad , en el siglo XIV , hay noticias referentes a esclavos moros en poder de cristianos . Aunque nos resulta materialmente imposible fijar un número , ni siquiera aproximado , es evidente que debió estar muy por debajo al del último tercio de la centuria del Cuatrocientos .
La reiniciación del proceso conquistador por los Reyes Católicos incide en un aumento ostensible del número de esclavos , a pesar que los vencidos , en su mayoría , siguen establecidos en sus tierras y se les garantiza la continuidad de sus prácticas religiosas y costumbres en general . Fuera de algunas poblaciones pequeñas , el caso más importante y llamativo es el de la ciudad de Málaga .
La encarnizada resistencia de Málaga a las tropas cristianas nos explica que , tras la toma de la ciudad , el 18 de agosto de 1487 , sus habitantes tengan la consideración de esclavos .
Los esclavos malagueños quedan repartidos en tres lotes . El primero se distribuye entre miembros de la nobleza , el segundo se destina al rescate de cautivos cristianos por medio de canjes , y el último corresponde a la Corona que , de inmediato , los entrega en depósito a cristianos viejos residentes en diversas ciudades de la Andalucía del Guadalquivir .
El ámbito geográfico que comprende el obispado cordobés se ve afectado con esta decisión real . Más de un millar de esclavos depositados en manos de vecinos de Córdoba para que utilicen sus servicios , indemnizando , a razón de tres maravedís diarios , por cada persona que hubiera recibido incapacitada para el trabajo físico o menor de edad .
La suerte que siguen los cautivos , a partir de este momento , es diversa . Unos , a principios de 1488 , serán entregados a don Martín de Córdoba , comendador de Estepa , con el fin de canjearlos por cristianos sometidos a cautiverio en la ciudad de Granada . Otros , cerca de medio millar , serán vendidos en Córdoba en la almoneda pública , de los que algunos consiguen la manumisión mediante el rescate hecho por ellos mismos o con la ayuda prestada por su correligionarios mudéjares , como el caso anteriormente citado de Habrahen de Ocaña , miembro de la morería cordobesa .
Fuera de Córdoba , localizamos esclavos moros procedentes de Málaga en Palma del Río , cuyo depósito se hace en don Luis Portocarreño , señor de la villa . Esto en unión de los de Ecija se entregan en julio de 1490 para ser puestos en venta .
El otro canal por el que afluyen moros malagueños será a través de reparto efectuado a la aristocracia . Entre los nobles beneficios que poseen jurisdicción señorial en las tierras del obispado de Córdoba se cuentan los titulares de los Estados de Aguilar y Palma , el conde de Cabra y el alcaide de los Donceles .
La afluencia masiva de cautivos va a ser acaparada , en gran parte , por las capas sociales pudientes que los emplea en tareas agrícolas y artesanales o bien los incorporan a servicios domésticos como signo externo de riqueza .
Los titulares de señoríos en el área cordobesa poseen un número importante de esclavos . Veamos un par de ejemplos como botón de muestra . En 1464 el conde de Belalcázar tiene 13 cautivos , todos ellos moros . Entre los bienes de la Casa de Aguilar en 1518 se contabilizan 32 .
La población morisca estará casi exclusivamente integrada por antiguos cautivos que han conseguido la libertad . A este exiguo número de personas hay que añadir los esclavos moros y los antiguos mudéjares de Palma del Río , cuya cuantía desconocemos .
La política de los Reyes Católicos en materia religiosa tiene abiertamente a la extinción de las minorías étnico - religiosas . Tanto a judíos como a musulmanes se les plantea una dura disyuntiva , conversión al cristianismo o , en su defecto , expulsión de los reinos castellanos . En 1499 tiene lugar la rebelión del Albaicín respondiendo a los bautismos masivos realizados por el cardenal Cisneros que emplea métodos expeditivos . Tras la sumisión de los rebeldes , se dicta , en julio de 1501 , la pragmática de conversión religiosa y se prohibe terminantemente la entrada de moros castellanos en el Reino de Granada . Ante el temor de nuevas sublevaciones , el edicto se extiende , en febrero de 1502 , a todas las morerías de Castilla y Andalucía . De esta forma , desaparece el fenómeno mudéjar para ser reemplazado por la cuestión morisca .
Tenemos constancia de una corriente inmigratoria de moriscos hacia Córdoba que son acogidos favorablemente por su correligionarios . La llegada produjo cierta inquietud entre los cristianos viejos . Estos presionan al Cabildo municipal con el fin de que los expulse de la ciudad , argumentando en la petición que son ladrones .
El tráfico de esclavos en los reinos castellanos está alimentado , en gran parte , por la captura de hombres en el norte de Africa y otras zonas del continente . Por lo que el área andaluza se refiere , la significación numérica de cautivos moros es importante . También en todas las poblaciones del obispado de Córdoba encontramos la presencia de esclavos musulmanes .
Una vez adquiridos, suelen recibir las aguas bautismales , debido a la presión de los dueños o bien de forma voluntaria . En ocasiones , la conversión es totalmente forzada y sin que preceda una formación religiosa , aunque sea rudimentaria. Ello explica que frecuentemente aparezcan entre los penitenciarios por la Inquisición .
La política seguida por los reyes Católicos con las minorías étnico - religiosas da lugar a la aparición de la figura del cristiano nuevo . La mayoría de las veces se trata de una conversión solamente de fachada , impuesta por las circunstancias . Esta realidad explica que continúen practicando sus creencias de forma clandestina , con el evidente riesgo de ser descubiertos y caer en manos de la Inquisición . Por otra parte , la Iglesia cordobesa es consciente del papel que le corresponde e inicia una labor de adoctrinamiento tendente a la formación religiosa de judíos y moros , tanto libres como esclavos . En el caso de los cautivos , dicha acción refuerza la que deben realizar , en teoría , sus propietarios de mostrarles la doctrina cristiana .
La tarea se encomienda a un equipo , previamente seleccionado para dicho fin : impartir una catequesis específica y , al mismo tiempo , controlar las pautas de conducta en materia religiosa . Esta misión se complementa con la vigilancia ejercida por los respectivos párrocos que están obligados a llevar un registro de todos los cristianos nuevos .
La documentación inquisitorial del Tribunal de Córdoba conservada es muy incompleta y fragmentaria . Anterior a la llegada de los moriscos granadinos , disponemos solamente de una relación de penitenciados por cuestiones referidas al credo de Mahoma que corresponde a 1564 . En ella aparecen siete personas , todas sometidas a esclavitud , cuyos propietarios son de Córdoba , excepto uno que vive en Montilla . Atendiendo al sexo , se distribuyen de manera desigual , cinco hombres frente a dos mujeres . Generalmente , las acusaciones hechas responden a faltas leves . Así , un esclavo de Cristóbal Ruiz , es procesado por que dixo dos o tres vezes reniego a Dios . Las condenas , fuera de las ya citadas obligaciones religiosas , llevan aparejadas un número variable de azotes . La existencia de causas atenuantes en los delitos imputados al reo pueden rebajar e incluso suprimir el castigo corporal . Alonso Fernández , esclavo morisco , será encarcelado por decir moro soi y no creo en Dios . El Tribunal atento a que es un hombre anciano y se encontraba en estado de embriaguez ordena que le den solamente dos docenas de azotes . A Marina de Aguilar , esclava negra morisca , la eximen de azotes por considerar que es bozal y está mal adoctrinada .
La situación de la comunidad granadina atraviesa por una serie de etapas bien diferentes en el período comprendido entre 1492 y 1570 . La primera se inicia tras las capitulaciones otorgadas por los Reyes Católicos que significan un reconocimiento de sus peculiaridades jurídicas , religiosas y culturales . La política de asimilación puesta en marcha tiene como respuesta una postura de fuerza : la sublevación del Albaicín . A partir de ahora , los mudéjares , obligados por las circunstancias , se convierten al cristianismo .
Comienza la segunda fase caracterizada por la implantación de medidas tendentes a recortar y anular las antiguas concesiones . La aplicación de las mismas no será rigurosa e incluso su entrada en vigor , por razones diversas , se irá aplazando durante todo el reinado de Carlos I . El panorama cambia con Felipe II y la intransigencia crea nuevas tensiones que culminan el levantamiento de 1568 . El final de la guerra supone la salida de los moriscos del Reino de Granada y de la deportación de tierras de Andalucía , Extremadura y las dos Castillas .
A través de las capitulaciones dadas por los Reyes Católicos , conforme avanza el proceso conquistador en el Reino de Granada , conocemos la situación en la que permanece la población vencida . Presentan una tipología variada , en función de una mayor o menor resistencia al sometimiento cristiano . El caso de la toma de Málaga , al que hicimos referencia anteriormente , constituye una excepción por la dureza de las condiciones .
La administración del territorio del antiguo reino de Granada queda en manos del capitán general , don Iñigo López de Mendoza , del arzobispo fray Hernando de Talavera y del secretario del real Hernando de Zafra . Las atribuciones no aparecen especificadas , por lo que las tres autoridades intervienen conjuntamente en todos los asuntos de índole económica , militar , administrativa y jurídica .
Los efectos de los repartimientos no van a significar una alteración sustancial en la estructura socioeconómica . El número de repobladores cristianos que acuden a las nuevas tierras incorporadas a Castilla será escaso , así como en el de señoríos constituidos .
Entre los beneficiarios de señoríos se cuentan las cuatro ramas de los Fernández de Córdoba que han participado activamente en la guerra de Granada . Tal hecho debe tenerse en cuenta ya que , a raíz del levantamiento de 1568 , la población morisca de estos lugares será trasladada a las localidades que poseen dichos nobles en el obispado de Córdoba .
Fuera de estos cambios , el orden de cosas se mantiene casi intacto . Gran parte de los núcleos están constituidos íntegramente por mudéjares e incluso en Granada el elemento musulmán desempeña un papel destacado en la marcha de la ciudad . Compartimos las afirmaciones de Garrido Aranda en el sentido de que “ desde 1492 a 1499 “ transcurre un espacio de tiempo en que un estado vive dentro de otro estado , matizándose perfectamente las dos sociedades independientes .
El arzobispo de Talavera pone en práctica un plan de evangelización caracterizado por una gran tolerancia . Piensa que utilizando la vía pacífica conseguiría la captación de la población . Se muestra partidario de que las predicaciones se hagan en lengua árabe con el fin de lograr una mayor identificación . Esta labor cuenta con la simpatía de los mudéjares . La situación va a cambiar muy pronto .
En 1498 se produce una segregación social como consecuencia de la división de la ciudad de Granada en dos partes ; una destinada a los cristianos ; otra en la que se concentrarían los mudéjares del Albaicín . Un año después , la llegada del cardenal Cisneros implica un giro total en las directrices evangelizadoras . El empleo de métodos expeditivos desemboca en conversiones masivas y en la quema de libros árabes . A partir de este momento la cláusula de las capitulaciones han sido violadas .
Las respuestas de los mudéjares va a ser una postura de fuerza materializada en la sublevación del Albaicín en diciembre de 1499 . Gracias a los buenos oficios del arzobispo Talavera y del conde de Tendilla , los rebeldes deponen su actitud al cabo de tres días . Sin embargo , el conflicto se extiende a otras zonas del reino . En enero de 1500 se levantan las Alpujarras ; en octubre de este año brota un nuevo foco en tierras de Almería y , en 1501, el teatro de operaciones se traslada a la serranía de Ronda .
Una vez sofocado el levantamiento , los reyes Católicos otorgan nuevas capitulaciones que sustituyen a las anteriores . La diferencia fundamental estriba en un cambio de tratamiento a los vencidos , sobre todo en aspectos religiosos y de costumbres . Los mudéjares son obligados indirectamente a convertirse ; con ello se cierra una breve etapa en la que han gozado de una situación favorable .
La situación de los moriscos se replantea en 1526 con motivo de la estancia en Granada de Carlos I . Estos le presentan un memorial quejándose de los malos tratos de que eran objetos por parte de clérigos , jueces , alguaciles y escribanos . Simultáneamente , el abad y canónigos del Salvador le ofrecen un panorama distinto.
El Emperador se hace eco del problema y nombre una comisión con el fin que investigara los hechos en profundidad . Una vez recabados los informes pertinentes , se convoca una junta , en diciembre de ese año , integrada por prelados y miembros del Consejo Real y del Consejo Inquisitorial . En ella se estudian todas las informaciones recogidas y se acuerdan una serie de medidas . Mármol Carvajal describe las prohibiciones declaradas por la Junta en estos términos : “ Mandáronles quitar la lengua y el hábito morisco , y los baños ; que tuviesen las puertas de sus casas los días de fiestas y los días de viernes y sábado ; que no usases las leylas y zambras a la morisca ; que no se pusiese alheña en los pies no en las manos ni en la cabeza las mujeres ; que en los desposorios y casamientos no usasen de ceremonias de moros , como lo hacía , sino que se hiciese todo conforme a lo que nuestra Santa Iglesia lo tiene ordenado ; que el día de la boda tuviesen las casa abiertas y fuesen a oír misa ; que no tuviesen entre ellos gacis de los berberiscos , libres ni captivos “ .
En realidad las disposiciones de 1526 son una recopilación de los decretos promulgados con anterioridad . La aplicación quedaría sin efecto , ya que los moriscos lograron dilatar su cumplimiento a cambio de pagar una importante contribución extraordinaria . De momento , la situación quedaba estabilizada . En conexión con la Junta de 1526 tiene lugar la instalación del Tribunal del Santo Oficio en Granada .
La labor de evangelización llevada a cabo por la Iglesia pretende la asimilación de la sociedad morisca . A partir de 1500 ven la luz las obras de controversia religiosa , de las que una gran parte tiene un carácter antimusulmán . Las publicaciones catequéticas experimentan una profunda renovación y va a ser aplicadas a los granadinos . En esta línea sobresale la personalidad de don Martín Pérez de Ayala , obispo de Guadix , autor de catecismos destinados a moriscos .
Junto a las predicaciones la fundación de colegios para moriscos juega un papel destacado . Carlos I da instrucciones al arzobispado para el establecimiento de un Estudio de Gramática , Teología y Cánones , destinados a la formación de los cristianos nuevos . Al mismo tiempo , el Emperador encarga la creación del futuro colegio de San Miguel con idénticos fines y que muy pronto entraría en decadencia . La revitalización de instituciones educativas tiene lugar en la época del arzobispo Guerrero que cuenta con la ayuda prestada por los miembros de la Compañía de Jesús . Estos inician una tarea formativa y de captación religiosa importante en el Albaicín :
Enseñanza religiosa y de primeras letras a un alto número de niños hijos de moriscos .
Enseñanza superior destinada a la formación de un clero indígena .
Los intentos de constituir un clero indígena para la formación religiosa de los moriscos resultaron infructuosos por diversas razones . La única excepción es la del jesuita Juan de Albotodo que desarrolló una viva labor .
A estas realizaciones hay que añadir las repercusiones sobre la integración al cristianismo de la masa morisca que tuvieron la celebración del Sínodo de Guadix en 1554 y del Concilio Provincial de Granada en 1565 . En ellos se intenta aplicar la savia renovadora de los acuerdos de Trento .
La tensión entre moriscos y cristianos viejos se recrudece y pasa a ocupar un primer plano . El rotundo fracaso de la política asimiladora y la situación de la coyuntura internacional inciden muy directamente en el abismo que separa a las dos comunidades . Los sucesos de los Países Bajos , la problemática protestante , la presencia del elemento turco en las orillas del Mediterráneo Occidental y las implicaciones sobre la masa morisca , crean una constante inseguridad .
En Valencia y Andalucía la cuestión morisca aparece involucrada con el bandolerismo y la piratería turco - berberisca que asolan la zona . En el Reino de Granada el peligro morisco también reviste las formas de bandidaje y piratería . Los monfíes , que cuentan con el apoyo y complicidad de sus correligionarios , traen en jaque a las fierzas organizadas en su persecución . Los ataques a las costas granadinas e incluso los audaces desembarcos constituyen un hecho que refleja el control ejercido con el Mediterráneo por los musulmanes .
El punto de partida van a ser las disposiciones acordadas por el Concilio Provincial de Granada , convocado en 1565 , referente a los moriscos . De nuevo , se insiste en aspectos recogidos en la legislación anterior y se pide la aplicación inmediata de la misma . Tales puntos son recogidos íntegramente por la Junta de Madrid , celebrada en 1566 , en la que participan juristas , teólogos y militares . Las deliberaciones de esta asamblea quedan plasmadas en una pragmática publicada el 1 de enero de 1567 :
Los moriscos debían aprender el castellano en un plazo de tres años y , a partir de este momento , se prohibía el empleo del árabe , quedando invalidados todos los documentos escritos en esta última lengua .
Entrega de los libros árabes para ser examinados y se devolverían los considerados como no peligrosos para que los tuvieran sólo durante tres años .
Los nuevos vestidos serían idénticos a los que utilizaban los cristianos viejos . Se marca un plazo de uno y dos años para que dejen de usar la indumentaria que tuviesen de seda y paño respectivamente .
Las botas deberían celebrarse de acuerdo con lo establecido por la Iglesia , quedando prohibido los bailes y cánticos moriscos . Así mismo , las puertas de las casas permanecerían abiertas los viernes y días de fiesta .
Prohibición de usar nombres y sobrenombres musulmanes . Tampoco se permitiría que las moriscas se alheñasen .
Supresión de los baños artificiales y los existentes deberían ser destruidos .
Los gacis libres son expulsados del Reino de Granada y los moriscos no los podrían tener como esclavos .
Los permisos para tener esclavos negros serían controlados y revisados .
Los moriscos se consideran agraviados y , de inmediato , inician gestiones encaminadas a anular o prorrogar el cumplimiento de la susodicha pragmática . Eligen a don Francisco Nuñez Muley , anciano caballero , para que expusiera ante el presidente de la Chancillería un memorial , en el que argumenta que las prohibiciones dictadas son totalmente infundidas .
Considera que la lengua , vestidos y costumbres de sus compatriotas son meras variantes regionales que no impiden el que sean buenos cristianos . Justifica que el hecho de alheñarse las mujeres y la utilización de los baños responde a medidas higiénicas . Y así va refutando el resto de puntos . Las razones esgrimidas fueron desoídas por don Pedro de Deza que responde negativamente .
A continuación , Juan Enríquez , cristiano viejo , en compañía de dos moriscos , se traslada a la corte con el fin de buscar una solución al problema que fuese satisfactoria para los nuevamente convertidos . Los resultados serán infructuosos , como se desprende de la respuesta dada por el cardenal Espinosa , presidente del Consejo de Castilla : “ Que el negocio dela premática estaba determinado , y su majestad resoluto en que se cumpliese ; y así , le parecía que se podría volver a su casa , y no tratar más de él “ . También la intervención del marqués de Mondéjar en favor de los moriscos resultó estéril .
Los moriscos han agotado todas las vías a su alcance para poner fin al grave problema . El descontento originado por la citada pragmática queda agravado con el malestar existente con la crisis de la seda , principal actividad económica , que arranca desde mediados del XVI .
Esta desesperada situación les lleva a iniciar una serie de contactos entre ellos con vista a un levantamiento . En el Albaicín tienen lugar reuniones secretas para reparar los detalles del mismo . En septiembre de 1568 , eligen como rey a Fernando de Córdoba y Válor , caballero morisco , que adopta el nombre musulmán de Abén Humeya . Paralelamente , emisarios moriscos se trasladan al norte de Africa para comunicar los preparativos y , al mismo tiempo , solicitar la ayuda de turcos y berberiscos . Todo estaba a punto para la sublevación que estallaría el 24 de diciembre de 1568 .
En noviembre de 1570 finaliza la guerra de Granada , conflicto que ha preocupado a Felipe II por las potenciales la Península como el marco del Mediterráneo . La eventual propagación del levantamiento a Valencia , que cuenta con una densa población morisca , obsesiona a las autoridades y se toman medidas para evitarla . Las consecuencias en el enfrentamiento hispano - turco se traducen en un avance de las posiciones otomanas en 1570 ; conquista de Túnez por Euldj Alí y ataque a la isla de Chipre . La contraofensiva de la Cristiandad tiene lugar un año después en Lepanto .
Tras el sometimiento de los rebeldes , se pone en marcha la deportación de los moriscos , tanto de los sublevados como de los que se habían mantenido sumisos , fuera del Reino de Granada . La cuantía de expulsados ofrece dificultades a la hora de efectuar cálculos precisos . Lapeyre redondea la cifra y da un total de 60.000 . Domínguez Ortíz apunta hacia un número superior . Posteriormente , los estudios llevados a cabo por B. Vincent amplían la suma .
La expulsión de los moriscos provoca un vacío demográfico y un serio descalabro económico en el Reino de Granada . Ante la gravedad del problema , Felipe II decide repoblar la zona en febrero de 1571 . La procedencia de los colonos , hasta ahora se creía que mayoritariamente eran originarios de Galicia , Asturias , León y Extremadura . La realidad fue otra , como lo ha puesto de manifiesto B. Vincent . Gran parte de los nuevos pobladores son andaluces , siguiéndoles en importancia numérica los de Castilla la Nueva , especialmente de la Mancha .



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