22 Abril, 2008...8:33 am
“LUCAS EL MORISCO O EL DESTINO DE UN MANUSCRITO ENCONTRADO” de Adriana Arraigada
Matías Rafide/Diario La Prensa
El protagonista es un ser escindido entre dos culturas y religiones. Pero es también una síntesis de los avatares e injusticias de un tiempo tormentoso y cruel, donde la intolerancia y la ignominia constituyen el hilo central de la aventura existencial.
La novela está escrita con soltura y amenidad, no obstante la densidad de los acontecimientos y la multiplicidad de escenas y personajes. Quizás si lo más valioso sea precisamente la fabulación novelesca sobre un trasfondo histórico, de innegable fuerza y dramatismo, además de una profunda investigación que constituye entremezclar elementos de la historia, la genealogía, la sociología y la literatura, abarcando sus ríos y afluentes.
El estilo directo, sencillo, absolutamente funciona. “A medida que la reconquista cristiana avanzaba, se construían nuevas iglesias y se calaban las mezquitas y algunas veces, éstas pasaban de ser templos musulmanes a ser templos católicos, como ocurrió en Toledo” (p. 77).


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