Amparo Sánchez Rosell ha obtenido el premio Importante de Levante-EMV del mes de febrero de 2008 por su elección como presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia.
J. P./levante-emv.com
Valiente, luchadora o incluso osada son algunos de los adjetivos que se han dedicado a Amparo Sánchez Rosell por su lucha diaria en favor de las mujeres musulmanas y del colectivo islámico en general. Ahora, además, se ha convertido en la primera mujer de España, de Europa y probablemente del mundo que llega a la presidencia de una organización islámica, concretamente del Centro Cultural Islámico de Valencia (CCIV), lo que le ha valido el premio Importante de Levante-EMV del mes de febrero, cuando se produjo su elección.
Sánchez Rosell (Valencia, 1953) ha estado vinculada al Centro Cultural Islámico de Valencia prácticamente desde su creación en 1994. En aquellos primeros años sólo mostraba interés por esta religión. Se hacía preguntas, dice ella, que sólo se podían contestar en este entorno. Y fue en 1996 cuando se convirtió al Islam, una creencia y un colectivo en el que su intensa actividad siempre ha estado presente.
En el año 1999 ya ejercía co?mo vocal de la junta directiva y desde ese puesto impulsó la Junta de Mujeres, un referente de primer orden para las musulmanas valencianas o inmigrantes.
Un año después fue elegida secretaria y en 2004 ocupó la vicepresidencia del centro, encargándose de su gestión institucional y de su reflotamiento en la nueva sede del barrio de Orriols, ya que ese año se produjo el controvertido cambio de titularidad en la gran mezquita de Valencia que ellos ocupaban desde su construcción.
Abocada al liderazgo
Esta actividad le valió el reconocimiento de sus compañeros, por lo que su elección como presidenta el pasado 3 de febrero fue un hecho casi inevitable.
Desde este puesto, Amparo Sánchez Rosell se ha marcado co?mo principales objetivos dar a conocer el Islam en Valencia; impulsar la defensa de la mujer dentro del colectivo, creando, por ejemplo, un gabinete psicológico para musulmanas maltratadas; y mejorar el tratamien?to que los medios de comunicación dan al Islam. Precisamente hoy se celebran unas jornadas en la Universitat de Valencia con este objetivo.
Su última propuesta ha sido la regulación institucional de la figura del imán, es decir, una normativa por la que se les exija una titulación y a cambio se les fije un salario. Esta idea ha sido bien acogida por toda la comunidad musulmana de Valencia, que temen la afloración de mensajes radicales en las mezquitas.












1 comentario
9 Mayo, 2008 a las 6:39 pm
es una maravilla ver como los nuevos musulmanes ya somo visibles dentro la sociedad