
Jeffrey Zamostny*/Traducción: Carmen Manzano
El Foro Abén Humeya-Liberación andaluza declara con orgullo en seis idiomas en su web que “Andalucía no es España”. En su “Breve historia de Andalucía”, el mismo grupo afirma también que “Andalucía es un país con una superficie total de más de 87 mil Km² y cuenta con una población de aproximadamente 7 millones de habitantes, encontrándose ubicada en la zona más meridional de la Península Ibérica”. Estos comentarios son sorprendentes porque en comparación con el País Vasco, Cataluña y Galicia, Andalucía no es conocida como una región que aspire activamente a la independencia de Madrid. Sin embargo, algunas organizaciones políticas relativamente pequeñas como Liberación Andaluza han desarrollado plataformas basadas en la creación de una nación andaluza libre. En este ensayo, exploro la relación entre el nacionalismo andaluz extremo y el islam. En particular, evalúo el modo en que los separatistas han interpretado la historia de la intervención musulmana en la Península Ibérica para apoyar su visión de que Andalucía y España son entidades diferentes. Aunque estas interpretaciones históricas combaten efectivamente algunas nociones desfasadas sobre Al-Andalus, sus claras motivaciones políticas las convierten en guías nada fidedignas para la compleja historia de la Península Ibérica en la Edad Media.
Ali Kettani, fundador de la Yama’a Islámica de Al-Andalus enfatizó el vínculo entre Islam y nacionalismo andaluz cuando afirmó en una entrevista en 1996 que “ yo veo el nacionalismo andaluz como una experiencia cultural histórica común: primero, como experiencia del Islam” citado por Mansur Escudero. Históricamente, esta relación remonta sus orígenes a la Constitución Española de 1978. Escrito después de la muerte de Franco en 1975, este documento abolió el catolicismo como religión de estado en España, otorgó a los españoles la libertad de credo, y cedió nuevos derechos a los gobiernos regionales anteriormente hostiles a un estado central del intransigente Franco (Williams 248). En Andalucía, la aprobación de la nueva constitución llevó inevitablemente a la formación de grupos dedicados a, por una parte, proteger los derechos de los musulmanes nativos y los inmigrantes islámicos, y por otra, a ganar una autonomía regional incrementada o incluso una independencia completa. No sorprendentemente, los intereses de estas organizaciones a menudo coincidían. En particular, los nacionalistas andaluces a menudo se giraban hacia la presencia histórica del Islam en el sur de la Península Ibérica para elaborar teorías sobre una única identidad andaluza. Bernabé López García y Ana I. Planet anotan en su artículo “El Islam en España” que estas teorías “llegaron a ser influidas por el Islam y la dimensión islámica del concepto total de Al-Andalus” (161). En consecuencia, era fácil para ellos convertir al Islam en parte de su programa para reclamar lo que veían como su verdadera herencia cultural. López García y Planet confirman que para unos cinco mil nacionalistas no musulmanes, “la transición de una identidad andaluza específica a una identidad y fe islámicas se logró sin mucha dificultad” (161). La conversión al Islam de los separatistas andaluces significó que hacia el final de los 80, las organizaciones nacionalistas más radicales se duplicaron como grupos de especial interés por los musulmanes.
Liberación Andaluza es un magnífico ejemplo de una asociación política con ambas tendencias, la separatista y la pro-islámica, en la Andalucía actual. Según su página web, este grupo es una organización política que aspira, desde el acatamiento de la legislación vigente y la negación de la violencia como método político, (a) la reconstrucción nacional de Andalucía, a su integridad territorial y (b) la independencia, negando por tanto, la supuesta nacionalidad española, a la que estamos obligados a pertenecer”. Se hace evidente después de una investigación más profunda de los enlaces de la web que Liberación Andaluza también tiene lazos cercanos con asociaciones musulmanas andaluzas. Por ejemplo, la página titulada “¿Quiénes somos?” explica que la organización compartía una oficina central con uno de sus miembros fundadores, Yama’a Islámica de Al-Andalus, hasta 1990. Aunque los dos grupos se han separado desde entonces y Liberación Andaluza ahora declara que no es un partido islámico, admite que “históricamente, fuimos y somos mayoría los militantes que hemos asumido el Islam como proyecto y creencia personal”. Esta revelación se refiere directamente al importante papel jugado por los conversos musulmanes en la organización. El hecho de que Liberación Andaluza comparta un sitio web con el Foro Aben Humeya, un grupo cultural dedicado a la reinterpretación del pasado islámico de Andalucía, es también indicativo de su fuerte afiliación con la población musulmana de Andalucía.
Organizaciones separatistas como Liberación Andaluza sostienen que la presencia prolongada del Islam en el sur de la Península Ibérica distingue a Andalucía del resto de España y justifica la fundación de un estado soberano andaluz. Con motivo de desarrollar sus argumentos históricos, esos grupos han dirigido su atención hacia la obra del político nacionalista Blas Infante Pérez de Vargas (1885-1936). Llamado “Padre de la Patria Andaluza” en el preámbulo del Estatuto de Autonomía Andaluza de 1983. Blas Infante trabajó en grupos de presión por la independencia andaluza durante la Segunda República Española (1931-1936), un periodo en el que la administración central española garantizó amplios derechos a los gobiernos regionales. En un artículo en internet titulado “El resurgir de Al-Andalus: Blas Infante –Síntesis del Ideal Andaluz”, Manuel Ruiz Romero explica que una visita a Marruecos en 1924 convenció a Blas Infante de que la mejor forma de que Andalucía consiguiera su autogobierno podría ser el enfatizar su pasado islámico. Así, el político escribió varias interpretaciones de la historia de Andalucía repletas de “reflexiones y versos en lengua árabe, así como de etimología musulmana”. En los párrafos siguientes, uso la breve reseña de Ruiz Romero sobre el pensamiento histórico de Blas Infante, junto con el artículo más detallado de Alí Manzano “Fundamentos de Andalucía en la obra de Blas Infante”, para analizar la forma en que Blas Infante empleó la interpretación histórica para legitimar su demanda por la independencia de Andalucía.
Ruiz Romero escribe en su introducción a las obras históricas de Blas Infante que “el ideal político de Blas Infante…supone la recuperación de la memoria histórica de Al-Andalus, el estudio de las implicaciones actuales que la impronta de la cultura musulmana nos legó, y el rechazo a toda teoría centralista, basada en una hegemonía ideológica de lo cristiano que impone, menosprecia y rechaza. En una palabra: el falseamiento de la historia y la cultura de un pueblo para su mejor sometimiento”. Éste pasaje sugiere que Blas Infante distinguía entre interpretaciones en conflicto de la historia andaluza. De una parte, la versión centralista católica rechaza la distinta identidad histórica de Andalucía e incluye la historia de la región dentro de la más amplia historia del desarrollo de una España cristiana unida. De otra parte, la versión nacionalista reconstruye la herencia cultural única de Andalucía y hace hincapié en su separación histórica de las partes del norte y centro de la Península Ibérica. Evidentemente, esas interpretaciones ofrecen una amplia variedad de explicaciones de la intervención islámica en Al-Andalus.
Según Manzano, la visión centralista de la historia española identificada por Blas Infante “tiene como objetivo…fortalecer la idea de la unidad de España, fundamentada en un supuesto estado visigodo…en cuyo seno ya existía esa unidad político-religiosa que la reconquista vino a reponer”. Esta interpretación mantiene que los visigodos establecieron un estado católico unificado en la Península Ibérica anterior a la conquista musulmana y que éste reino ya ejemplificaba las principales características de la España moderna. Así, la conquista en el 711 fue una brutal lucha entre “cristianos indígenas y supuestos árabes extranjeros”. La lucha condujo a un largo periodo de dominación extranjera durante el cual los musulmanes reprimieron el lógico curso de desarrollo de la España católica. Finalmente, la Reconquista expulsó a los extranjeros y reavivó el estado católico autóctono.
Claramente, un régimen católico podía emplear esta explicación de la historia española para justificar su hostilidad hacia los nacionalistas andaluces quienes consideraban al Islam una parte importante de su identidad. Efectivamente, los gobiernos españoles que van desde los monarcas católicos Fernando e Isabel (1469-1516) a la dictadura de Franco (1939-1975) han usado la confirmación histórica para dar sostén a un estado católico homogéneo. Así, Blas Infante acertaba cuando atacaba algunos defectos importantes en la interpretación centralista de la historia. Manzano apunta, por ejemplo, que Blas Infante consideró como un mito la supuesta continuidad del estado católico entre los visigodos y los cristianos de la reconquista. Muchos de los que pelearon en la reconquista eran al menos tan “extranjeros” como los propios musulmanes. En particular, numerosos franceses penetraron en la península ibérica para repoblar la tierra abandonada tanto por cristianos como por musulmanes en la Castilla central. Según Manzano, Blas Infante consideró ridículo el “identificar a estos franceses que han constituido el reino de Castilla en el siglo XI con…la administración visigoda en el siglo VIII”.
Afortunadamente, críticos como Blas Infante que han desafiado las interpretaciones centralistas de la historia de España han ayudado a desacreditar esas explicaciones históricas en la España actual. Desde la muerte de Franco, la España democrática ha dado pasos importantes hacia el reconocimiento de la importante contribución del Islam a la historia diversa del país. Escudero observa que el Acuerdo de Cooperación de 1992 entre la Comisión Islámica de España y el estado español reconoce explícitamente el “‘notorio y secular arraigo’ del Islam en España y su ‘relevante importancia en la formación de la identidad española’”. Por este motivo, es sorprendente que los nacionalistas andaluces contemporáneos que usan las interpretaciones históricas de Blas Infante para legitimar sus programas separatistas afirmen que el gobierno español continúa utilizando los enfoques históricos centralistas para reprimir los intereses regionales andaluces. Con todo, Liberación Andaluza incluso sostiene en su página web que “inventaron el mito de la invasión árabe, en el 711, y sólo desde el odio se puede justificar el porqué no se preocuparon, ni antes ni ahora, si ese mito es, social y cronológicamente posible”. Evidentemente, las organizaciones separatistas andaluzas como Liberación Andaluza se apoyan en interpretaciones centralistas anacrónicas de la historia de España para justificar su odio acerca del supuesto maltrato de España hacia Andalucía. Sin esos puntos de vista históricos, los nacionalistas no tendrían forma de probar su argumentación de que España continúa subyugando a Andalucía hoy en día y, consecuentemente, serían incapaces de legitimar su llamamiento a una nación andaluza independiente.
La versión nacionalista de la historia de Andalucía de Blas Infante refuta e incluso invierte la explicación de la interpretación centralista de la intervención del Islam en Al-Andalus. Manzano explica que las creencias históricas de Blas Infante parten de la premisa de que los primeros habitantes prerrománicos de la península ibérica ya compartían un único “ser andaluz”. Así, “la historia andaluza…tiene una antigüedad de un millón de años”. Más tarde, los fenicios, cartagineses, romanos y especialmente los visigodos invadieron Andalucía e impusieron sus regímenes sobre las tribus nativas de la región. A pesar de todo, el espíritu andaluz subsistió. Manzano escribe que, para Blas Infante, “las sucesivas invasiones que sufre Andalucía suponen una simple influencia política, que marca los hechos externos…pero que no acaba con los hechos interiores que definen una cultura”. Hacia primeros del siglo ocho, la identidad andaluza latente empieza a rebelarse contra el cada vez más intolerante dominio visigodo. En particular, los andalusíes encontraron en los musulmanes del norte de África unos socios idóneos para derrocar a los tiránicos invasores germánicos. Manzano explica que “la conquista se produce –según Infante- por la ayuda que estos árabes prestan a los andaluces en su lucha contra el ‘régimen feudalista germano’”. En otras palabras, “no hubo invasión”: no hubo conquista musulmana. Los musulmanes entraron en la península ibérica no para abatir a un estado español unificado, sino para liberar a los esclavizados andaluces. Posteriormente, la unión entre el Islam y el antiguo carácter andaluz condujo a “el afloramiento de una cultura que será –en palabras de Blas Infante- ‘foco cultural’”. Como los musulmanes nunca conquistaron Andalucía, Blas Infante razona que la llamada Reconquista de España fue realmente una invasión encaminada a imponer el catolicismo a los andaluces, quienes para aquel entonces se habían convertido al Islam. Manzano coincide con Blas Infante en que “desde aquí hasta nuestros días, [hay] toda una historia de ocultación del ‘genio’ andaluz tras la aparente asimilación de la cultura impuesta”.
Evidentemente, la interpretación de Blas Infante de la historia andaluza, al igual que la versión opuesta centralista, dependen menos de un examen sesgado del hecho histórico que de un deseo de legitimar un programa político predeterminado. En consecuencia, numerosas grietas socavan los argumentos de Blas Infante. Por ejemplo, justo donde los centralistas postulan una continuidad errónea entre los visigodos y los católicos de la Reconquista, Blas Infante erróneamente identifica un único carácter presente tanto en los primeros habitantes de la parte sur de la península ibérica y los posteriores hispano-musulmanes. Como el concepto de Andalucía tomó existencia solo después de que los musulmanes penetrasen en la península ibérica y la llamaran Al-Andalus por los vándalos, esta idea sobre una antigua y estable identidad andaluza es por completo anacrónica (Williams 52). Adicionalmente, Blas Infante se equivoca al no considerar que desde los siglos ocho al once, Al-Andalus abarcaba la mayor parte de la península ibérica (Williams 61). Ciudades castellanas como Toledo tienen tanta arquitectura e historia islámicas como otras ciudades del sur. Así, las influencias musulmanas no son exclusivas de la Andalucía contemporánea y no ofrecen una base adecuada para la separación de la región del resto de España. Finalmente, los argumentos de Blas Infante pasan por alto acomodadamente los diversos grupos cuyas variadas identidades han contribuido conjuntamente al desarrollo de la moderna Andalucía. Por ejemplo, Blas Infante no reconoce la presencia de judíos y cristianos bajo el gobierno musulmán en Al-Andalus. Evidentemente, debe sacrificar esta diversidad en aras de impulsar una única identidad andaluza claramente opuesta a lo que él considera el carácter católico y distinto de España.
A pesar de los problemas que plagan la versión de Blas Infante del pasado de Andalucía, los grupos separatistas han adoptado de buena gana su historia nacionalista para apoyar sus demandas por una independencia de Andalucía. De hecho, los artículos de Ruiz Romero y Manzano que yo he usado para resumir el pensamiento histórico de Blas Infante aparecen en Web Islam, una página web cuyos artículos dejan traslucir una clara tendencia a promover el nacionalismo andaluz. Las páginas web tanto de Yama’a Islámica de Al-Andalus como de Liberación Andaluza también contienen artículos sobre Blas Infante y enlaces a sus textos. Aún más, la “Breve historia de Andalucía” de Liberación Andaluza coincide en numerosos puntos con la visión de Blas Infante de la historia andaluza. Los subtítulos de cada sección de esta historia –“La identidad andaluza en la prehistoria”, “Dominación visigoda y proceso emancipador andaluz” y “Desde la conquista castellana hasta nuestros días” –corresponden con las ideas de Blas Infante sobre una antigua identidad andaluza, la liberación musulmana de los andalusíes y la conquista católica de Al-Andalus. Claramente, la obra histórica de Blas Infante es aún valiosa para los separatistas andaluces hoy día.
Mientras que los nacionalistas extremistas continuarán sin duda polemizando por la soberanía andaluza durante las próximas décadas, el cada vez mejor entendimiento por parte de España de su pasado islámico y una mayor aceptación de los actuales musulmanes probablemente frustrarán un éxito separatista. El artículo online de Craig Whitlock “A ‘Chunnel’ for Spain and Morocco” (“Un ‘Chunnel’ para España y Marruecos” –‘Chunnel’ es como se conoce al túnel entre el Reino Unido y Europa bajo las aguas del Canal de la Mancha- mezcla de dos palabras: tunnel (tunel) y channel (canal)-) sostiene que los dirigentes españoles han dado pasos recientemente para planificar un túnel submarino bajo el estrecho de Gibraltar para conectar España con África. Esta acción ejemplifica el deseo de la España democrática de reforzar sus relaciones con un país predominantemente musulmán. Evidentemente, los separatistas andaluces no pueden argumentar ya que el estado español católico oprime el diferente carácter islámico andaluz. En mi opinión, esos andaluces deberían enorgullecerse de los logros de Al-Andalus y de la inigualable sociedad musulmana que floreció en la península ibérica durante más de siete siglos. A la vez, deberían reconocer una amplia variedad de otras influencias históricas que han hecho a Andalucía única y que también han identificado a la región con el resto de España. Afortunadamente, los andaluces que he conocido aceptan igualmente sus identidades regionales y nacionales.
*Seminar: The Arab World . Professor: Dr. Mohamed Esa/McDaniel Collage
Artículos reseñados: FUNDAMENTOS DE ANDALUCIA EN LA OBRA DE BLAS INFANTE
NOTAS:
“Breve historia de Andalucía.” Foro Aben Humeya – Liberación Andaluza. 28 January
•2007 <http://andalucia.cc/abenhumeya/biblioteca/BIBLIOTECA%20
ANDALUSI_archivos/historia.htm>.
Escudero, Mansur. “Pervivencia de la sensabilidad musulmana en la Andalucía del s. XXI.” Web Islam 20 July 2006. 27 January 2007 <http://www.webislam.com/
Foro Aben Humeya – Liberación Andaluza. Home page. 28 January 2007
López García, Bernabé and Ana I. Planet. “Islam in Spain.” Islam, Europe’s Second
Religion: The New Social, Cultural, and Political Landscape. Ed. Shireen T.
•
Hunter. Westport: Praeger, 2002. 157-174.
•
Manzano, Ali. “Fundamentos de Andalucía en la obra de Blas Infante.” Web Islam
•
26 January 2007. 28 January 2007 <http://www.webislam.com/?idt=6732>.
•
“¿Quiénes somos?” Foro Aben Humeya – Liberación Andaluza. 28 January 2007
<http://www.andalucia.cc/abenhumeya/modules.php?op=modload&name=FAQ&
file=index&myfaq=yes&id_cat=1>.
•
Ruiz Romero, Manuel. “El resurgir de Al-Andalus: Blas Infante – Síntesis del ideal
andaluz.” Web Islam 15 June 2000. 27 January 2007
Whitlock, Craig. “A ‘Chunnel’ for Spain and Morocco.” Washington Post 28 January
2007. 5 February 2007 <http://www.washingtonpost.com/wpdyn/content/article/
2007/01/27/AR2007012701334_pf.html>.
•
Williams, Mark. The Story of Spain. Málaga: Santana, 2000.












8 comentarios
13 Mayo, 2008 a las 10:38 am
Vaya un cacao mental que tiene el autor de este estudio. Mezcla todo y me parece que no conoce nada en profundidad. Si conociera a las personas y a las organizaciones citadas, seguro que el analisis que hace seria totalmente diferente. Un cero por poco documentado y por un analisis basado más en ideas preconcebidas que en argumentos solidos.
13 Mayo, 2008 a las 7:38 pm
Parece que ese nacionalismo, basado en Al-Andalus, independientemente de las interpretaciones que cada uno libremente quiera hacer, está llamando la atención y como siempre, son los de fuera los que lo tienen que mostrar a los de a aquí.
13 Mayo, 2008 a las 8:03 pm
creo que honra a los autores de esta web el colgar articulos de gente que no piensa como ellos.
Yo soy partidario de un nacionalismo independiente de la religion. es un hecho que el 90% de los andaluces nativos no son musulmanes, seguir por el camino de la religion solo crea enfrentamientos. Es mejor que cada uno tenga su religion en su casa.
13 Mayo, 2008 a las 8:16 pm
No entiendo como este hombre a sido capaz de escribir este articulo basandose en textos recogidos unicamente de internet. Parece el trabajo de un colegial que a buscado en google. Lo que deberia de hacer es leerse por lo menos algún libro de los que se citan en dichas paginas web, y no hablar de oidas. ¿Y todo esto dentro de un seminario universitario? ¡que valor hay que tener!
14 Mayo, 2008 a las 9:36 am
Otros trabajos universitarios que se han realizado sobre Liberación Andaluza como único referente del independentismo andaluz:
Número 9 – Junio 1998
Formato de archivo: PDF/Adobe Acrobat – Versión en HTML
Valencia Rodríguez, Rafael (USE): Comunidades musulmanas en Andalucía: el programa. político de Liberación Andaluza (1986-1987). La aparición de Liberación …
http://www.secr.es/Boletines_Pdf/Bol_09.pdf – Páginas similares
Christiane Stallaert – Interculturalism, Migration and Minority …
‘La vía andalusí en la encrucijada del etno-nacionalismo: el caso de Liberación Andaluza’, in: Actas del VIII Congreso sobre el Andalucismo histórico, …
soc.kuleuven.be/immrc/staff/stallaert.htm – 39k – En caché – Páginas similares
Entre la balcanización y la aldea global
(A partir de la página 38)
Entre la balcanización y la aldea global – Resultado de la Búsqueda de libros de Google
de Christiane Stallaert – 2004 – Social Science – 127 páginas
Los primeros intentos de despertar una conciencia étnica andaluza se deben a los … Liberación Andaluza, movimiento cuya militancia política se sitúa en la …
books.google.es/books?isbn=8476586795…
Liberación andaluza: un proyecto musulmán para Andalucía
Alicia del Olmo Garrudo
Awraq: Estudios sobre el mundo árabe e islámico contemporáneo, ISSN 0214-834X, Nº 18, 1997, pags. 151-170
7 Julio, 2008 a las 8:39 pm
Salam a todos
No es necesario ofender a nadie para defender el ideario andalucista. Webislam no ha pedido nunca el voto para el PSOE, ni este nos da de comer. Ni Junta Islámica ni Webislam viven de subvenciones, sino del esfuerzo desinteresado de unos pocos y unas míseras ayudas. Un poco de respeto, por favor.
Baraka laufiq
7 Julio, 2008 a las 8:45 pm
En relación al artículo, me parece magnífico y coincido con él en gran medida.
Pero quiero advertir contra la reducción de lo andalusí a lo andaluz, que ’sobrevuela’ el escrito. Reducción, o debería hablar más bien de confusión. Me parece magnífico que el andalucismo se base en lo andalusí, pero sin olvidar que lo andalusí desborda cualquier límite nacional, racial o religioso.
Como señala Ali Manzano, andalusíes también fueron cristianos y judíos, y no olvidemos que Maimónides firmaba alguna de sus obras como ibn Maimón al-andalusí.
Pero el tema que me preocupa es otro: como musulmán catalán os recuerdo que andalusíes también fueron los habitantes de las taifas del norte y del levante peninsular, que dieron algunas de las más grandes muestras de la alta civilización andalusí. Igual que no podemos decir que los moriscos y andalusíes eran españoles, por un evidente anacronismo, creo que tampoco podemos decir que fueran ‘andaluces’, por respeto a los moriscos y andalusíes de otras zonas.
Es solo un matiz, que espero no moleste. Se trata únicamente de ayudar a afinar el discurso.
Un saludo
7 Julio, 2008 a las 9:24 pm
Defiende en tu pesebre de webislam y de vuestra Junta de no se qué es eso de “andalusies de Catalunya”.
Dejad de marear la perdiz de “musulmanes españoles” referidos a moriscos y andalusíes. Vosotros sois españoLazos y para los soberanistas, que además somos musulmanes y andalusíes, ya sabéis que sólo tenéis nuestro desprecio.
Defiende tú y tu Junta Catalana lo que quieras, siéntente españoLazo, catalán o aragonés, pero si deseas decirte andalusí, renuncia y denuncia a todos los responsables que en los últimos 500 años han pisoteado, injuriado, menospreciado, asesinado, vilipendiado, extorsionado a los andalusíes. Vosotros desde webislam y vuestra asociación pro psoe, en cuanto a manipulación histórica y distorsionamiento de nuestra Identidad de andaluces herederos de andalusíes y Moriscos, muchas responsabilidades tenéis.
En mi condición de andaluz, soberanista y musulmán, ya sabéis que tenéis nuestro desprecio en tanto que vuestro trabajo siga en beneficio de los colonizadores.
VIVA ANDALUCIA LIBRE Y SOBERANA