4 Julio, 2008...7:08 am

DE MORISCO A MORISCO: Carta al Sr. Dudu, Gobernador de Rabat

Saltar a Comentarios

Alí Manzano/Identidad Andaluza

Sr. Dudu: cuando se habla en público sobre la cuestión andalusí, se pueden tener distintos puntos de vista, pero no se puede faltar a la verdad histórica ni manipularla en beneficio de ciertas visiones políticas e intereses de Estado. No me ha sorprendido su discurso, pero sí hay algunas cosas que me llaman la atención de su intervención en Chauen durante el “Primer Seminario sobre Cultura del Islam”.

Su discurso, que no es nada “inocente”, tras los tópicos tan usuales en estos encuentros dentro del entorno de lo que el Sr. Zapatero ha denominado la “Alianza de Civilizaciones” denota una carga ideológica muy cercana a los intereses de los Estados que los promueven y que no son otros que los de mantener el status quo actual, sobre todo en los aspectos étnicos o nacionales, aunque para ello haya que hacer algunas concesiones a los sectores más domesticados de estos movimientos.

 

Trata usted el tema “andalusí” exclusivamente en el marco de las relaciones entre los descendientes de los andaluces expulsados tras el decreto de 1609 y el Estado español, en términos de “reparación moral”, “reconocimiento”, “reconciliación histórica”, etc., con el UNICO objetivo de que a los descendientes de los andaluces expulsados se les de el mismo trato que a los Sefardies, reconociéndoles el acceso preferente a la nacionalidad española, en base a que según usted, los expulsados eran españoles.

 

Su planteamiento, Sr. Dadou, quizás por sus intereses ideológicos, es estrecho, ahistórico y muy limitado, amputando de la cuestión morisca a los descendientes de aquellos moriscos que se quedaron en Andalucía, asimilados al conquistador u ocultos en las muchas formas en que se refugiaron los moriscos andaluces.

 

Desde la conquista cristiana de Andalucía, los andalusies, musulmanes en su mayoría, a través de los decretos de conversión y de limpieza de sangre sufrieron la persecución más despiadada a la que se puede someter a un colectivo humano, la referente a su cultura, su Din, su habla y su historia, hasta conseguir amputarla de su memoria. Algunos consiguieron huir a tierras donde pudieron comenzar una nueva vida despues de haber perdido sus posesiones en Al-Andalus, pero al menos conservaban su memoria. Ya me gustaria a mi conservar las llaves de la casa de mis antepasados, pues con las llaves también conservaría la memoria y un nombre andalusí que me recordara mis orígenes. Pero los andalusies que se quedaron, llamados moriscos cuando en secreto conserbavan sus prácticas islámicas, generación tras generación fueron perdiendo sus referentes históricos y culturales, siendo asimilados por los conquistadores a través de métodos de tortura que infrigian instituciones como la “Santa Inquisición”. Muchos perdieron la vida en la hogera y otros sus bienes y posesiones, siendo condenados a la miseria y a la esclavitud. La mayoría, terminaron por ocultarse y por asimilar sus costumbres a las de los conquistadores para pasar inadvertidos y conservar al menos la vida. La posterior asimilación cultural a través de las instituciones de enseñanza nos inculcaron el odio hacia el moro, haciéndonos creer que éramos descendientes de los conquistadores . Nos contaron que unos bárbaros llegados de los desiertos de arabia, invadieron la península y que tras ocho siglos de reconquista los expulsaron, siendo repoblada Andalucía con Castellanos y Gallegos. La mentira al servicio de la política de Estado. Las numerosas revueltas moriscas quedaban en el olvido al instalar en el imaginario colectivo de los andalusies y moriscos (la practica totalidad de Andalucía a excepción de curas, militares y funcionarios) la idea de Invasión, Reconquista, Expulsión y Repoblación.

 

El principal problema que tenemos los moriscos andaluces es la toma de conciencia, la recuperación de la identidad robada y suplantada. Y es en esta “guerra” en la que hemos hipotecado nuestra vida y nuestros esfuerzos muchos andaluces moriscos, los que hemos tenido la claridad y la valentia de asumir nuestro pasado y comprometernos con su causa. Y ustedes, que se dicen descendientes de moriscos, de aquellos valientes berberiscos que tuvieron en jaque al Imperio español durante varios siglos, hoy en dia se ponen en el lado del conquistador para seguir divulgando la mentira que tiene a los moriscos andaluces esclavizados en una identidad que no es la suya.

 

Habla usted, Sr. Dudu de la “expulsión de los musulmanes españoles”, de la “España de las tres culturas” y de “reconciliación histórica”.

 

Sus palabras, aunque aparentemente tienen un sentido conciliador, transmiten un mensaje de conformismo, de aceptación del status quo, de sometimiento y de aceptación de los mitos históricos que nos han contado y que como ya he dicho, son las cadenas virtuales que nos someten a esa España que se formó contra Al-Andalus, contra el moro, contra la multiculturalidad, contra la diversidad y contra la razón.

 

Me va a permitir, Sr. Dudu que le haga una rectificación histórica. Es un error, falsificación, manipulación o mentira hablar de “musulmanes españoles” o de las “tres culturas”. La conquista de Andalucía por Castilla y Aragón, no fue una guerra civil, como parece que usted quiere hacernos creer, asumiendo las tesis asimilistas y oficialistas del estado español y de las nuevas variaciones que la “alianza de civilizaciones” quiere darle al tema, para mantener la cuestión morisca en el mismo lugar, pero sin que los “moros” nos sintamos atacados y los progres socialistas españoles puedan irse a la cama con la conciencia de ser buenos samaritanos con los “pobres moritos”.

Las tres culturas es otra de las trampas históricas y culturales con las que la “alianza de civilizaciones” nos ha obsequiado. En Al-Andalus, existía una cultura, la andalusí, de la que participaban todos los andalusies independientemente de la religión que profesaran. Esto no es más que un intento de igualar la aportación del cristianismo y el judaismo con el islam en la gran civilización de Al-Andalus, minorando la importancia e influencia del Islam, Din mayoritario y que posibilitó la convivencia de las religiones que existian en su territorio.

 

La Conquista de Andalucía culmina con las capitulaciones del Reino de Granada ante los reyes de Castilla y Aragón. Estas capitulaciones eran un tratado entre dos ESTADOS INDEPENDIENTES. España no existía. Parece que usted también se suma a las tesis de los Nacionalistas Españoles en el sentido de la existencia ahistórica y esotérica de España, considerando España a todos los pueblos y sucesos acaecidos en la península Ibérica desde la prehistória. Perseverancia en la mentira histórica.

 

Para usted, la historia no debe influir en el presente ni en el futuro. Eso al menos se entiende de su llamamiento a la reconciliación histórica sin previamente exigir la justicia que corresponde con un genocidio de la embergadura del que se cometió contra los andalusies. Aceptar el status quo actual es aceptar el inculplimiento de las Capitulaciones de Granada, los decretos de conversión, de limpieza de sangre, la deportación de moriscos, la inquisición, el exilio exterior e interior, la confiscación de bienes, el hambre, la pobreza y la humillación de nuestros antepasados durante siglos…en definitiva, aceptar la sumisión como un “morito bueno”, agachar la cabeza y esperar a que el amo español nos pase la mano por el lomo para sentirnos reconfortados moralmente por la gran labor que hemos hecho en pos de la causa “andalusí”.

 

Decia un gran morisco andaluz llamado Blas Infante: “las causas de los pueblos jamás prescriben”. ¿Para usted la causa morisca si ha prescrito? ¿Se conforma unicamente con una palmadita en la espalda a modo de “reconocimiento?.

 

Los andaluces de conciencia de hoy, descendientes de los moriscos de ayer, queremos recuperar la soberanía que nos robaron y no aceptamos el sometimiento al Estado español que la conquista nos impuso. Numerosos han sido los intentos de quitarse el yugo de España, desde las primeras sublevaciones de las Alpujarras hasta el intento de Blas Infante por configurar una Andalucía soberana en base a sus peculiaridades históricas y culturales. Miserables nos podrian llamar nuestros hijos si nuestra generación dejara pasar la oportunidad de luchar por la memoria y por los ideales de aquellos que nos precedieron y que se dejaron la vida en el intento. El sacrificio es mucho y quizás no todo el mundo tenga la valentia y la generosidad suficiente para hacer el esfuerzo que la causa requiere. 

Que cada cual elija el bando que su moral o sus intereses le aconsejen.

 

Tahia Al-Andalus Hurra

 

 

10 comentarios

  • La causa andalusí no está muerta por mucho que moleste, y aunque la tumben, como paso tras el I Congreso Mundial Andalsí se volverá a levantar una y otra vez.
    “Las causas de los pueblos jamás prescriben”

  • El PSOE es especialista en subirse a todos los carros y liderar todas las causas para dejarlas sin contenidos, como simples iconos sin contenidos reivindicaticos, tal y como ha sucedido con el andalucismo y con Blas Infante. Ahora tambien lo estan intentando con la causa andalusí. Por cierto, felicidades a Ali Manzano por la denuncia y por poner las cosas en su sitio. Pero lo que no debeis olvidar es que el PSOE cuenta con la colaboración de grupos musulmanes muy afines, que hasta llegaron a pedir el voto para el PSOE, como webislam y que avalan las tesis del PSOE de la Alianza de Civilizaciones y todo ese rrollito, actuando como el “moro bueno” que justifica y avala la actuación del que le da de comer.
    Moros SI, pero andaluces.

  • Efectivamente Indalecio, llevas toda la razón cuando dices que el PSOE es especialista en subirse a todos los carros, para descarriarlos diria yo.
    El tema morisco es muy escabroso, no solamente para el PSOE, sino para el Estado español, y de rebote para el marroquí también, por sus relaciones con el español. La intención del PSOE, al igual que hizo con el andalucismo, como bién dices, es quitarle toda reivindicación nacionalista a las organizaciones moriscas y andalusies al Sur del estrecho, así como desconectarlas del pueblo andaluz, dejando la “cuestión morisca” simplemente como una anectoda en la historia, una cosa de ‘moros’ que quieren buscar una via para colarse en España a través de la concesión de una opción preferente para conseguir la nacionalidad española, al igual que hicieron con los sefarditas. Cuando surgen reivindicaciones políticas relacionadas con el tema morisco o andalusí, y aún más, si este se relaciona con los derechos históricos del pueblo andaluz, surgen los nervios en el PSOE y en todo su circo mediático, sacando a la calle a toda la “Alianza de Civilizaciones” y a las “Tres culturas” y a todo de lo que pueda echar mano para volver a encuadrar el tema morisco dentro del españolismo con unas gotas de nostalgia, parecida a la que tienen los militares colonialistas españoles de su estancia en África.
    Pero no te preocupes, que seguiremos dando la cara, llamando a las cosas por su nombre y navegando contracorriente, contra Tirios y Troyanos, contra moros y cristianos, y contra todo y todos los que quieren seguir manteniendo las mentiras históricas que encadenan al pueblo andaluz, “morisco por excelencia” -como decía Blas Infante- a una España que nunca fue nuestra Patria.
    Salam hermanos.

  • El PSOE es que se apunta a toas. Quiere ser moro y cristiano, laico y seguir manteniendo los privilegios a la iglesia catolica. Para ello ha hecho un entramao de asociaciones a las que subvenciona y que apoyan sus contradicciones para que parezcan que no existen. Tienen asociaciones ecologistas, cristianas, moras, laicas, regionalistas, españolistas, literarias, de musicos, etc., a traves de las cuales consiguen que parezca que la sociedad está con sus politicas. Tó ello, bien dirigio les esta dando resultaos, aunque no se puede engañar a to el mundo to er rato.

  • Salam a todos

    En relación al magnífico texto de Ali, quisiera
    advertir contra la reducción de lo andalusí a lo andaluz, que se escapa en algunos momentos del escrito. Reducción, o debería hablar más bien de confusión. Me parece magnífico que el andalucismo se base en lo andalusí, pero sin olvidar que lo andalusí desborda cualquier límite nacional, racial o religioso.

    Como señala el autor, andalusíes también fueron cristianos y judíos, y sabemos que Maimónides firma alguna de sus obras como ibn Maimón al-andalusí. Y por supuesto, como musulmán catalán os recuerdo que andalusíes también fueron los habitantes de las taifas del norte y del levante peninsular, que dieron algunas de las más grandes muestras de la alta civilización andalusí. Igual que no podemos decir que los moriscos y andalusíes eran españoles, por un evidente anacronismo, creo que tampoco podemos decir que fueran ‘andaluces’, por respeto a los moriscos y andalusíes de otras zonas. Precisamente una de las cualidades de la cultura andalusí es su capacidad inclusiva de las diferencias.

    Es solo un matiz, que espero no moleste. Se trata únicamente de ayudar a afinar el discurso.

    Un saludo,

  • Salam Abdennur:
    Tus comentarios nunca molestan y ayudan a hacer el debate más interesante e intenso.
    Explicar la posición de los “soberanistas andaluces”, por llamarlo de alguna manera, sobre este tema es un poco complicado por la extensión, aunque voy a tratar de resumirlo de la mejor manera que puedo.
    Al igual que tú, pienso que la civilización andalusí supera con creces los parámetros políticos y territoriales en los que encuadramos nuestra ideología los nacionalistas andaluces y cualquier otra ideología política o social. El sentido de la vida, de la trascendencia, las relaciones entre los seres humanos, la búsqueda del conocimiento, de la verdad, la interrelación entre los conocimientos esotéricos y exotéricos en busca de la unidad, etc., configuraron una civilización que no se puede analizar como un ente exclusivo o individual, no surgió de la nada sino como manifestación de la civilización islámica de la que formó parte, unida al bagaje cultural preexistente.
    Pero una cosa es una civilización de la que pueden formar parte distintos pueblos y naciones y otra bien distinta esos mismos pueblos y naciones.
    Cuando hablamos de Al-Andalus refiriéndonos a cuestiones políticas y territoriales, hacemos referencia a una organización política desarrollada territorialmente en la actual Andalucía, Murcia, parte de la provincia de Alicante, el Algarbe portugués y la provincia de Badajoz, es decir, los territorios controlados directamente por el Califa Cordobés. El resto de las zonas “islámicas” eran “Marcas”, o zonas de seguridad, constituidas en reinos independientes y gobernadas por reyes que rendían pleitesía al Califa cordobés. Para nosotros, esta es la tierra de Al-Andalus, la que consideramos como nuestra Andalucía, al margen de la división territorial de Javier de Burgos en el año 1833.
    En el “universo andalusí” existían diferentes pueblos, y no solo en la península Ibérica: El Magreb y gran parte del Mediterraneo Occidental también pertenecían a ese universo civilizatorio andalusí. Para suerte y orgullo de los andaluces, ese Universo giraba en torno al núcleo establecido principalmente en Córdoba. Si a ello le sumamos una continuidad poblacional desde la conquista hasta hoy, -a pesar de los mitos de la repoblación-, nos da como resultado la continuidad de Al-Andalus en la Andalucía actual, a pesar de la falta de concienciación de los andaluces y en muchos casos hasta la fobia hacia ese legado histórico y cultural.
    Puede parecer que este planteamiento acarrea la exclusividad de Al-Andalus, posiblemente porque desde ninguna de las autonomías, naciones o regiones del Estado español se ha reclamado una identidad andalusí, ni a nivel cultural, ni político ni identitario, excepto por grupos políticos y culturales andaluces, a excepción de trabajos y jornadas que tú has dirigido y organizado en Cataluña y que como puedes comprobar no han pasado desapercibidas. No me molesta e incluso he colaborado en algunos casos, que se reclame la herencia andalusí fuera de Andalucía, e incluso me agradaría que grupos sociales o políticos de otras nacionalidades de la península Ibérica y fuera de ella lo hicieran. Seria el inicio de un proceso de cambio de incalculables consecuencias.
    En el I Congreso Mundial andalusí, en el año 1989 ya se reunieron una gran representación de países, naciones o estados que se reconocen en la herencia histórica, cultural y política de Al-Andalus.
    A pesar de todo el rollo que acabo de soltar, si es posible que los “andaluces de conciencia” en algunos momentos y generalmente de forma inconsciente hayamos identificado Al-Andalus de forma exclusiva con la Andalucía actual, cosa que tendremos que rectificar para construir un proyecto político, cultural y social más abierto y plural, superando el concepto de Estado y proponiendo unas relaciones de poder, entre las personas y entre los pueblos basados en unos valores “andalusíes”.
    De todas formas, esa exclusividad a que te refieres, también viene motivada como reacción a los mensajes que desde instituciones del estado español se vienen lanzando, intentando identificar Al-Andalus con España. Esta identificación, que puede parecer muy progresista, en el fondo es una propuesta envenenada para los andaluces, pues si Al-Andalus es España, no tendría sentido y estaría fuera de lugar que los andaluces nos basamos en Al-Andalus como elemento diferenciador sobre el que asentar nuestras propuestas soberanistas.

    Salam.

  • Un apunte más: Andalucia, a traves de los siglos y de los milenios, ha mantenido una constante territorial y poblacional, una continuidad entre las diferentes culturas que se han originado en su territorio: El Argar, el Vaso Campaniforme, Tartesos, Turdetanos, Betica…Al-Andalus. Al-Andalus es la convergencia entre la civilización Islámica que entra por el levante andaluz y se expande por toda la cuenca del Guadalquivir, con la rica cultura preexistente en Andalucía. El pueblo andaluz nunca fue un pueblo inculto, sino todo lo contrario, como demuestran las citas griegas sobre Tartessos o las crónicas romanas sobre la Bética. El Islam trajo la fusión de la cultura oriental con la andaluza, unida por la cosmovisión islámica que propiciaba la búsqueda del conocimiento y su divulgación. Por todo ello, consideramos que Al-Andalus es Andalucia.
    Hoy, en el entorno de la “Alianza de Civilizaciones” y de las “Tres culturas”, se nos quiere dar una imagen de Al-Andalus asimilada a España, en un concepto anacrónico de “España musulmana”, que sirve a los intereses políticos e ideológicos de los socialistas españoles, como expresión de una imagen amable ante el mundo islámico que maquille las agresiones del Estado español: venta de armas a Israel, subvenciones a la industria armamentística israeli, intervención en Líbano, con el objeto de cerrar el paso de armamento a Hizbullah, intervención militar en Afganistán, al dictado de EEUU, privilegios a la Iglesia Católica y trato discriminatoria a las organizaciones islámicas y de otras confesiones, política xenófoba en la C.E., etc.
    Frente a la Alianza de Civilizaciones…Insumisión, denuncia, acción política y social. Que nos nos utilicen más para dar la imagen de progres y para ocultar su verdadero rostro.

  • Creo que no podemos identificar Al Andalus con Andalucia, de hecho la denominación “Al Andalus” se refiere a toda la peninsula iberica.

    Si como dice Ali, Al Andalus es solo la parte que controlaban los califas de Cordoba directamente, esta vario mucho durante la historia, incluso los predecesores de Abderraman III no controlaban ni la misma Andalucia repartida en tribus arabes, bereberes..etc mas los muladies y mozarabes.

    Por otra parte Cordoba si controlo de forma efectiva y directa los territorios al norte de la actual Andalucia en varios periodos (Toledo, Zaragoza o Valencia).

    Incluso despues de que los castellanos ya entraron en el valle del Guadalquivir todavia los andalusies controlaban y vivian en Valencia, Mallorca,..etc.

    los limites de la Andalucia actual son casi mas parecidos a los de la Betica romana o a la Turdetania…

    Es un tema muy complejo

  • Tampoco podemos desechar el aporte de cristianos y judios a la cultura andalusi las llamadas Tre Culturas

    Muchas veces los musulmanes andalusies se sentian mas cercanos a sus paisanos judios y cristianos que a los norteafricanos, especialmente a almohades y almoravides (estos se escandalizaban de las costumbres de los andalusies).

    Esto es lo que hacia que tanto cristianos como musulmanes se mezclasen.

    De aqui que en las revueltas de los siglos IX y X los muladies y mozarabes hiciesen causa comun contra los poderes centralistas cordobeses (segun los cronistas de la epoca contra “politeistas” por los cristianos e “hipocritas” por los muladies)

  • Que los califas andalusies controlaran un territorio no quiere decir que ese territorio formara parte de Al-Andalus. Hoy en dia tenemos ejemplos muy claros. Estados unidos controla irak, Afganistan, gran parte de sudamerica a traves de gobiernos titeres y hasta Europa, con gobiernos que siguen los dictados norteamericanos. Esto no quiere decir que todos estos territorios formen parte de Estado unidos. Interesadamente de confunde territorios politicos con territorios culturales. Culturalmente Al-Andalus se extendia por la peninsula iberica, gran parte del mediterraneo occidental y todo el Magreb. Yo pregunto: ¿todo eso era españa?
    Al-Andalus extendió su cultura desde Andalucía por todo el mediterraneo, pero el Estado andalusí no ocupaba toda esa extensión. Le pese a quién le pese, Andalucía es heredera de Al-Andalus, al igual que es heredera de la Betica, de Turdetania, de Tartessos, etc.
    Lo mismo pasa con muchos aspectos culturales: mediante la españolizacion -caso del folklore- de nuestros elementos, nos dejan sin una identidad propia, asumida por todo el Estado español. En el caso de la historia de Al-Andalus, al españolizarla evitan que pueda surgir una identidad andaluza basada en Al-Andalus.
    Se trata de la misma historia desde hace 500 años. Los metodos represivos para que los andaluces carezcamos de identidad han sido varios, pasando por la inquisición, la aculturacion, la falsificacion y la manipulación. A pesar de esto, la identidad morisca-andalusí sigue calando entre los andaluces. Las nuevas tácticas que nos llegan desde el nacionalismo español del PSOE consisten
    en asimilar la historia de Al-Andalus a España, con historias como la Alianza de Civilizaciones, las Tres Culturas, etc., buscando aniquilar de la conciencia andaluza cualquier atisbo de identidad propia, diferenciada, exclusiva y genuina.
    Los metodos de unos y otros son diferentes, pero los fines son los mismos: seguir manteniendo a Andalucía en situación neocolonial, para lo que es imprescindible borrarle cualquier atisbo de identidad colectiva.


Escribe un comentario