“Andalucismos”. De una ribera a otra
Esta creación es una fusión artística y espiritual de arraigados usos andalusíes del medievo. Formas musicales emanadas de la misma fuente y que influyeron y se dejaron influir (Zejel, Muwachah, Sefardí, Cántigas, Arábigo-Andaluz … ) para llegamos a través del Mediterráneo con otros rasgos e identidades múltiples con sus huellas bien presentes en Marruecos, España, Grecia, Turquía, los Balcanes, Siria …
Este programa es un encuentro entre los andalucismos del Este y del Oeste, y se funde en un solo idioma que dialoga. Con ello, los intérpretes pretenden fijar los mensajes de amor y de paz. A través de las melodías uniremos los afectos y las sensibilidades.
La Música andalusí fue estructurada y organizada a través de la civilización andalusí y sus artistas, quienes la mantuvieron viva a través del tiempo y en un alto nivel cultural y artístico, lo que ayuda para comprender su dulzura y delicadeza. la primera impresión para el que no ha tenido nunca contacto con esta música es todo un sobresalto y un descubrimiento. Tras el mítico Ziryab -músico persa que creó la primera escuela musical en Córdoba, en el siglo IX, trayendo, por ejemplo, las nubas de la corte abbasí de Bagdad, transformándolas y enriqueciéndolas, dándole nueva vida e impulso al arte andalusí-, fue en la época de los Reinos de Taifas cuando alcanzó esta creación musical su plenitud.
La música del cercano Oriente y del Magreb constituye la fuente de la que bebieron los artistas andalusíes durante siglos. Inagotables melodías, ritmos sensuales e improvisación se conjugan en un saber artístico altamente estimado en las cortes de califas y sultanes. Esta música logra su máximo esplendor en el refinamiento de su manifestación clásica y el desenfado que muestra su vertiente popular. la música del ámbito islámico asume la herencia de la remota trashumancia asiática, esto es, la sequedad de las estepas y desiertos que hacen que los instrumentos suenen a veces de forma árida, penetrando en lo más hondo del oyente al que deja una imborrable marca, como las huellas que se van dejando atrás en el desierto. Pero a la vez está música mantiene otro rasgo que la hace de alguna manera inimitable: tiene el refinamiento de las bóvedas de estancias palaciegas y el esplendor de las antiguas civilizaciones; rinde culto al sonido, revistiéndolo de formas geométricas, áspera nobleza y ornamentación delicada. Diseña y propaga una cultura de fastos y de pureza donde los pasajes intrincados de la Medina se pueblan de viejos cantos otomanos, tonadas andalusíes de amor concluso o vagas melodías improvisadas; y donde la luna desmesurada sobre cielo índigo retiene las cantinelas melancólicas y la lumbre rítmica que prenden los pueblos nómadas. Con canciones procedentes de la Turquía otomana, del folklore griego o macedónico, ritmos de Irán y Kurdistán o danzas de los pueblos magrebíes recreados y fundidos con las corrientes estéticas occidentales, el itinerario musical andalusí estimula el intercambio y ayuda a un mejor entendimiento entre los pueblos por medio de un lenguaje mutuo y espontáneo, una mezcolanza de instrumentos de los entornos oriental y occidental y una música impregnada de la estética del Sur. Es una sensibilidad ecléctica y luminosa que evoca a un tiempo la sensualidad sonora del Oriente y el Mediterráneo y el dinamismo de las tendencias occidentales.
BIOGRAFíA
Su formación lírica le ha permitido durante la última década lucirse en una experiencia única en el Mundo Árabe y que se puede resumir en la interpretación de la poesía árabe, con toda su riqueza, en formas musicales como lied, aria, ópera …
Fue pionera en interpretar las creaciones de Mustafá Aicha tras largo tiempo de pérdida de las mismas, entre sus archivos, durante más de quince años. También interpretó notorias piezas del repertorio mundial.
Actualmente, está trabajando seriamente para la interpretación de parte de la obra lírica de Nabil Benabdeljalil.
Y, tras la interpretación de muchos recitales dentro y fuera de Marruecos con la pianista Carmen Álvarez o con el Grupo Español de la Música de Cámara, decidió Samira El Kadri prestar su voz a la música del legajo, modal, de los países del Mediterráneo.
El canto, ya sea con el ladino (que es el español que se hablaba en la Edad Media), en árabe o en francés, no varía en el estilo al que se toque en el Mediterráneo.
Samira procura añadir algunas técnicas líricas en algunas melodías sin alejarse de las especificidades de los textos. Y, sí se ha tomado algunas libertades de variar algunos textos, junto con Hicham Zoubeiri, en la poesía árabe, ha sido para enriquecerlo buscándole un mayor y mejor marco musical capaz de hacerlo trascender en todo el espacio andalusí y mediterráneo.
Canto: Samira Kadiri
Violín: Nabil Akbib
Canín: Rochdi Mfarej Violonchelo: Abdel-lIah Demnati Ney: Mostafa Hakam
Percusión: Mohamed Jalifi
PROGRAMA
Introducción
Saki Humaya
¡Por qué lloras? Habibi Ursil Salam
Morenica
Dos Hermanas Avenamar
Kolt Ya Achia Yadi Koli
Alta Alta
Anta Ahla Mina El Muna Santa María
















