Alí manzano/Revista el “Qandil”. Septiembre 2005
Hay despertares que parecen pesadillas. La realidad es tan cruel que nos negamos a aceptarla y preferimos pensar que estamos en un sueño que se desvanecerá al despertar.
Eso mismo pensé cuando recibí por e-mail la noticia publicada en el Diario Sur de Málaga, en la que el Alcalde de Ronda (ciudad de una extraordinaria significación andalucista) expresaba su alegría por la aparición de la «bandera de Ronda”. Yo pensaba que se trataría de alguna bandera «andalusí” de época Califal o de Taifas … o aún más antigua, pero no. Era el pendón (que nombre tan feo) que los Reyes Católicos otorgaron a la ciudad para conmemorar la célebre fecha de su conquista para Castilla y la Cristiandad.
Después de unos minutos, tras superar mi perplejidad y cercionarme de que no era un sueño, comienzo a indagar sobre el tema. Resulta, que las fiestas mayores de Ronda, son el 15 de Mayo, en conmemoración de la entrada de los Católicos Reyes en la ciudad, no por invitación de los rondeños, sino a «sangre y fuego”, con la correspondiente masacre de rondeños, usurpación de bienes, esclavitud y destierro de la mayoría de supervivientes, a localidades de Córdoba y Sevilla.
Mi perplejidad sigue en aumento cuando descubro que el «feliz alcalde” pertenece al grupo andalucista (Partido Andalucista), apoyado por PP y GIL. Me viene a la cabeza otro echo significativo: el Secretario Nacional del Partido Andalucista, en reunión con Monseñor Amigo, pide a la Junta de Andalucía una subvención para que la Iglesia Católica construya una universidad privada en Sevilla con el nombre de Fernando 111: el santo para los Castellanos y el Bizco para los andalusíes, de una crueldad inigualable, conquistador de Sevilla, arrebatándosela a sus legítimos dueños: nuestros antepasados de al-Ándalus ¿Son casos aislados, o es la línea política del Partido Andalucista? Si son casos aislados, tanto el alcaide de Ronda como el Secretario Nacional del Partido Andalucista deberían rectificar, con lo que todos (los nacionalistas) nos daríamos por satisfechos y asunto concluido. Si no son casos aislados, y es la línea que sigue el partido, el asunto se pone feo.
Para el alcalde de Ronda … ¿la historia de Andalucía empieza con Fernando III «El Bizco» en la parte occidental de Andalucía y con los Reyes Católicos en la parte Oriental?
«La conquista cristiana fue intolerante y uno de los orígenes del latifundio. »
¿Los andaluces somos hijos de la repoblación castellana?
¿Los andaluces no tenemos historia, lengua ni cultura propia?
Aquellos hombres y mujeres que desarrollaron la civilización de al-Ándalus, ¿no tienen nada que ver con nosotros?
Si las respuestas a estas preguntas fueran positivas … ¿qué sentido tendría el nacionalismo andaluz?
Pero las respuestas a estas preguntas no son afirmativas. Todo lo contrario:
La historia de Andalucía no empieza con los Católicos Reyes. Es una historia milenaria repleta de grandes civilizaciones desarrolladas por andaluces: El Argar, Turdetania, Tartesos, La Betica, al-Ándalus … que no nos roben nuestra historia, que no nos cuenten más mentiras de invasiones ni de mezclas de culturas y pueblos, encaminadas a socavar la identidad histórica y cultural del andaluz con el objetivo de perpetuar la colonización a la que estamos sometidos.
El pueblo andaluz, generoso y abierto, ha tenido contactos con las culturas más representativas de cada época, absorbiendo lo bueno de cada una y entregando lo mejor de sí, en un intercambio cultural y comercial que permitió desarrollar las civilizaciones más avanzadas de Europa. Pero ésto no significa que hubiera sustitución de población: los fenicios no sustituyeron a los griegos, los romanos no sustituyeron a los fenicios, lo mismo que los árabes (interesadamente se quiere confundir árabes con musulmanes para justificar la llamada «Reconquista») no sustituyeron a los romanos. La base de la población andaluza siempre fue la misma: un pueblo cuyo origen se remonta varios milenios atrás: la civilización más antigua de Europa y una de las más antiguas del planeta.
Muchos extraordinarios nacionalistas, militantes del PA, estarán de acuerdo conmigo en que el nacionalismo, al contrario que el valor en la mili, no se supone, se demuestra día a día, ciudad por ciudad y pueblo por pueblo defendiendo nuestra cultura, historia, lenguas, idiosincrasia y progreso, denunciando las agresiones que a diario sufrimos los andaluces, como son las celebraciones de «tomas», «pendones» y otras. Si no somos capaces de defender nuestro pasado, ¿como vamos a ganamos el futuro y el respeto de otros pueblos?
Somos el único pueblo del mundo que celebra el genocidio cometido contra él mismo. ¿Os imagináis a los judíos celebrando con júbilo y alegría el haber sido gaseados por los nazis en los campos de concentración? ¿os imagináis a los habitantes de Hiroshima y Nagasaky desfilar con la bandera americana en el aniversario del cruel lanzamiento sobre sus ciudades de las bombas atómicas que aniquilaron a millares de personas, y que otras tantas, aún hoy siguen sufriendo sus secuelas?
Si el Alcalde de Ronda quiere una bandera, yo le ofrezco una: verde, blanca y verde, la que Blas Infante adoptó como bandera de Andalucía por ser la más antigua de Europa y por ondear posiblemente en la mayoría de poblaciones andalusíes. Ya en el siglo XI, tenemos la referencia a esta bandera en el poema que el visir poeta, nacido en Guadix, Abu Asbag Iben Arqan, que vivió en Almería en tiempos del rey poeta Al-Mutasim, compuso al ver la bandera ondear en los torreones de la Alcazaba almeriense:
«Una verde bandera
que se ha hecho de la aurora blanca un cinturón,
despliega sobre tí un ala de delicia Que ella te asegure la felicidad
al concederte un espíritu triunfante»













8 comentarios
2 Septiembre, 2008 a las 6:00 pm
Es una pena pero es asi. Esto es lo que tenemos los andaluces, un partido, PA, que en realidad sostiene la misma vision historica que los partidos de Madrid, y que en la practica supone la continuidad de la colonización mediante la asimilacion al conquistador.
Verdaderamente el PA es un instrumento inservible para los andaluces. Su muerte debe ser la resurrección de un partido verdaderamente andaluz, que reivindique su historia y su cultura frente al colonialismo español.
2 Septiembre, 2008 a las 7:02 pm
Tienes toda la razon del mundo granaino. Yo tambien espero que con la desaparicion del PA surga una fuerza verdaderamente nacionalista en Andalucia.
3 Septiembre, 2008 a las 2:21 am
Assalam alaikum
el problema de los partidos “andalucistas” es que son a imagen y semejanza de los “nacionales”: unos andalucistas son de izquierdas, otros de derechas y otros de centro… bueno, y otros rocieros, que de todo hay.
Hasta que el andalucismo no asimile ni acepte el carácter islámico de Andalucía, todo lo que se haga será en vano. Pero ojo, “islámico” no en el sentido “histórico”, que también, sino principalmente como idea unitaria de futuro. Todo lo que no sea ni admita esto, es caer en lo de siempre, un andalucismo rociero, semanasantero y ramplón. Y para eso tenemos al PP y el PSOE.
Los catalanes, vascos y gallegos, principalmente, supieron encontrar su identidad nacional y cultural en base a unos parámetros bien delimitados: la lengua, las costumbres, las tradiciones, los fueros históricos… hasta el RH sanguíneo. Los andaluces lo tenemos mucho más fácil, pero aún así, no hacemos uso de lo que de verdad nos distingue, y esto no es más que nuestro pasado andalusí, nuestro pasado musulmán. Pasado que no “pasadista” ni objeto de museo, sino algo vivo y coleando, aunque todavía en estado embrionario. Un futuro partido andalucista, o apuesta por el carácter musulmán de Andalucía, o no será.
3 Septiembre, 2008 a las 7:37 am
Creo que hay que aclarar un poco las cosas para que no haya malentendidos. Una cosa es recuperar el espiritu de Al-Andalus, sus valores y la filosofia que estructuró esa magnífica civilización, que como dice Simbad, está basada en el Islam y otra cosa muy distinta es que todos los andaluces nos convirtamos al Islam.
Con lo primero estoy de acuerdo porque solo hay que conocer la historia para darse cuenta que el periodo más prospero de la historia andaluza y el de maximo esplendor y libertad fue el inspirado por la civilizacion islamico-andaluza.
En lo referente a los demás, hay que ir hacia una Andalucia laica para poder mantener el espiritu de libertad e igualdad que nos inspira Al-Andalus.
Y por supuesto, tambien coincido con Simbad en dejar de mirarnos en los nacionalismos del Norte para configurar nuestro propio modelo nacional.
3 Septiembre, 2008 a las 9:14 am
Pues creo que no estoy de acuerdo con nadie.
Desgraciadamente, una disciplina que puede ser tan objetiva como la historia, es presentada siempre de manera parcial y sesgada.
Los casi ocho siglos de Al-Ándalus no pueden ser mitificados como una era homogénea en valores, filosofía o espíritu alguno, pues como en toda botica, hubo de todo, incluidas sus épocas de terror y despotismo que no tenían nada que envidiar en ferocidad ni a los Reyes Católicos ni a Franco.
Existió Al-Motamid y también existió Al-Mansur.
Y, nos guste más o menos, la historia de Andalucía, afortunadamente, no se detiene: “Nunc coepi haec mutatio dexterae in excelsi” dice el lema de mi pueblo y, en verdad, que la historia de un pueblo vivo es un constante cambio.
Yo no creo que nos vaya a redimir ningún modelo de civilización pasada, y lo que no nos va a ayudar a los andaluces es que nos empecinemos en devorar a quien intenta luchar por Andalucía.
Esa actitud, y lo estamos viviendo, no hace otra cosa que fortalecer al enemigo común: al PSOE y al PP.
3 Septiembre, 2008 a las 10:44 am
Los andalucistas siempre han ido por el camino de la confusión: os recuerdo cuando Pacheco revitalizó la fiesta de octubre en Jerez y se inventó una carrera de caballos con lanza, en la que la “bola” que había que derribar era la representación de una cabeza humana, de un andalusí. Y cuando hacía el paseíllo junto al Obispo y la jerarquía militar española con el Trapo (perdón, quería decir Pendón) castellano. Y ese desgraciado luego se permitía insultarnos a los nacionalistas andaluces que protestábamos con la blanca y verde llamándonos “fanáticos” y “radicales”. Pero los culpables no son esos profesionales de la política, sino las bases andalucistas que no han tenido los cojones de echarlos. Cuando una manzana podrida amenaza con estropear todo el cesto es mejor quitarla. En Catalunya quitaron a Angel Colom y Pilar Rahola cuando antepusieron sus intereses personales a los partidistas. En Andalucía, tristemente, nadie ha tenido el valor de decirle a los Pacheco, Rojas-Marcos, Pérez Bueno, etc. que se fueran a su casa. Y así les ha ido.
4 Septiembre, 2008 a las 3:30 am
Es algo ineluctable que si desaperece el PA desaparecerá con él el andalucismo como opción política de representación en el parlamento. No creamos que de sus cenizas surgirá un nuevo partido más fuerte y más comprometido ideológicamente. Más bien todo lo contrario. El PP recogerá las cenizas, por lo que es de suma importancia la conservación de un partido político como es el PA que, se quiera o no, se ajusta más a los ideales del andalucismo. No discutamos eso.
25 Septiembre, 2008 a las 5:54 pm
esta muy bien la informacion pero no tiene la imagen de la bandera y yo la ocupo
aaaaaaaaaaa espero que si la pongan la bandera porque si la ocupo bay besos
adios
bay y besos
porfas pongala