6 Septiembre, 2008...3:31 pm

ABU BAKR PARTIÓ ANOCHE HACIA EL MÁS ALLÁ

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Salim Abu Kakr Merino

Salim Abu Bakr Merino

Hashim Cabrera/webislam

Que Allah le haya acogido con Misericordia y haya lavado sus faltas

Esta mañana, muy temprano, un poco después del zuhur, me entero de que nuestro hermano Abu Bakr ha partido para el más allá. Que Allah le haya acogido con Misericordia y haya lavado sus faltas y le haya regalado Su magfirah.

 

Conocí a Abu Bakr, al ‘Abu’, como le decíamos familiarmente, hace treinta y cinco años, cuando andábamos en pos de verdades a medias y de ideologías redentoras, buscando sobre todo el cariño y el calor humano. Éramos un grupo de locos, de visionarios utópicos que queríamos hallar la solución feliz de la humanidad, la idea definitiva, luchando contra el autoritarismo y el fascismo y tendiendo nuestras manos hacia otros pueblos y otras visiones. Tratábamos de hacer real la utopía del encuentro, la utopía de la hermandad y del amor entre los seres humanos.

 

Aún recuerdo a nuestro hermano cantando jondo en algún rincón de la noche de Córdoba, consolando a las almas heridas por el amor o humilladas por el poder. También veo nítidamente su atención y cuidado hacia las cosas de sus hermanos y amigos, su solícita dedicación a emplear sus manos y su cabeza para solucionar cualquier problema práctico o material que nos surgiese.

Luces y sombras de un tiempo y un lugar llenos de esperanza y cuyos horizontes estaban pletóricos de buenos deseos, de luces que, en un futuro, vendrían a redimirnos de todo mal.

 

Contemplo más tarde su dificultad, su lucha durísima en pos de una justicia y un equilibrio que nunca llegaban a materializarse completamente en la cruda sociedad burguesa de la transición en aquellos años de trabajo social y de lucha contra la delincuencia y la marginación. Dureza que, en cierto sentido y sólo Allah lo sabe, determina muchas veces nuestras más humanas rendiciones. Momentos de imposibilidad y momentos de realización, lucha de opuestos que encuentran como única solución de continuidad el sometimiento a la Realidad, la rendición total.

 

El islam vino entonces a cubrir esos vacíos, esa imposibilidad de hallar en este mundo la perfección completa y la respuesta definitiva. El islam apareció en el camino como medio de acercarnos a lo Real y lo Real apareció como el único camino o escenario posible, como único poder reconocible al fin y al cabo.

 

Siento una tremenda pérdida, como creo que la sentimos todos sus hermanos y amigos, porque es duro tener que asumir que ya nunca más en este mundo tendremos ocasión de oír su voz gitana acompañándonos en el fluir del tiempo, en la salat, templando los excesivos ardores intelectuales o doctrinales que veces nos corroen, en el silencio.

 

Abu Bakr tenía una enorme sabiduría popular. Quienes hemos luchado contra el tópico y el falso sentido común no hemos podido menos que reconocer en su discurso la validez de muchas de las conclusiones que el ser humano asume como parte de su propia tradición. En nuestro caso, de una tradición como la andaluza que hoy aparece desfigurada y oscurecida por el tópico y que en Abu Bakr adquiría pertinencia, utilidad y carta de naturaleza actual.

 

Quiera Allah que en el cielo, en algún rincón del jardín, podamos encontrarnos de nuevo, masha Allah, y mirarnos alegre y claramente a los ojos, y decirnos que sí mereció la pena este vivir lleno de sombras y de dificultades, que sí mereció la pena tanto dolor ante la inmensa belleza que Allah nos tenía reservada. Quiera Allah que esa mirada no se pierda jamás y que forme parte del lenguaje de sus siervos amantes.

 

Sus hermanos y hermanas de Junta Islámica, sus compañeros de Webislam y sus contertulios del foro pedimos a Allah lo mejor de la otra vida para él y que tenga especial cuidado de sus seres más queridos, cuidarlos en este momento crudo, como se cuida a una tierra que nos ha dado todo su fruto y a una flor que comienza a crecer. Masha Allah.

 

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