8 Febrero, 2009...10:52 am

NIÑO PALESTINO

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Niño GazaCarlos Ordenes Pincheira/Identidad Andaluza

 

En tus ojos

una tormenta de juguetes destrozados,

un conejo de peluche

vomitando atardeceres quemados en pólvora…

tus manos sobre el pecho

como deseando

atrapar

esos latidos que se te escapan,

mientras el odio hace retumbar los suelos…

 

¡ah, tierra de espantos y penurias…!

 

nada es luminoso

para tus pequeños pies que van

tras el camino

de anteriores niños despedazados…

naciste

entre estallidos y gritos agónicos,

el tesoro

de unos pezones y el arrullo

al caer la noche fueron apagados…

y en vano tus gestos

y palabras entrecruzadas de lágrimas

mojan el polvo

de quienes lucharon desde centurias

por ti…

 

no encontrarás a tu madre

entre las ruinas de la destrucción…

las casas que conociste cayeron

como edificios de espuma

ante el azote de las bombas…

 

oh, hijo del terror,

debes sobrevivir, crecer entre la barbarie,

huérfano de panes y de frutos…

cuando te alces

como un cedro de poderosa raíz,

saldrás

a defender tu derecho a la luz y al pan..

 

llora,

sí, llora, pequeño trozo de Palestina, refúgiate

entre cuervas y llantos,

no seas blanco de los tiradores de la muerte,

escóndete,

deja que los días endurezcan tus puños

para que mañana

deshagas la cara de la injusticia

¡y la bandera de la patria

sea acariciada por los simunes de la libertad…!

 

 

(poema publicado con el seudónimo de Jesús Espartero en La Coctelera el 27 de agosto de 2007)

 

9 comentarios

  • Me alegra sobremanera ver un poema de mi autoría en este blog. No tengo raíz andaluza,
    aunque mis abuelos nacieron es España, no en Andalucía. No obstante, me siento español-chileno
    desde muy niño.
    Quién dirige este blog? Si lo desean puedo escribir
    también aqui. Gracias.
    Carlos Ordenes Pincheira.

  • Carlos Ordenes Pincheira

    ENTRE LOS ESCOMBROS…

    La belleza
    en tu rostro roida por la pólvora,
    tú no supiste por qué
    se apagaron los cielos
    en derrumbe de niños abandonados.

    Nunca antes
    -ni el simún-
    pudo deshacer el gesto hermoso de tu ser,
    ahora tirado
    como un fardo entre los escombros…

    Todo es inútil:
    no puedes ya refugiar a tus hijos del odio guerrero.
    Ellos también
    han sido sepultados por las murallas derribadas
    en infierno repentino, brutal…

    No hay gemidos ni lágrimas,
    sólo un silencio aterrador
    que sopla como un viento arenado
    sobre las filas de cadaveres.
    A lo lejos
    un estallido, hongos gigantescos alzando al firmamento
    sus arcadas de muerte…

    Nada llega a tus oídos.
    Nadie repara en tu mudez,
    tus labios
    violados de polvo y metralla… Tú sólo querías
    un milagro de paz
    en los caminos que transitaran tus sueños…

    Ultimo asombro
    antes de caer despedazada,
    tus ojos helados
    fijos en la lejanía de un azul imposible…

    Hay un sollozo empapando la tierra.
    Y unas manitas semi enterradas clamando justicia…

    Carlos Ordenes Pincheira

  • La verdad es que quienes somos descendientes de españoles, de seguro también corre por nuestras venas sangre arábiga. A mucha honra.

  • patria mártir

    grito ahogado por el llanto
    frente a la inclemencia de las bombas…
    aquí hubo mujeres,
    niños hombres soñando con una patria libre de tiranías…
    calor de hogar,
    el pan en su visita diaria acogedora…

    solo quedan ruinas,
    seres diseminados entre los escombros,
    sueños sepultados bajo el derrumbe de los muros…

    entre la vida y la muerte sólo tu nombre fue gran farol…

    antes de caer tenían en sus ojos
    el verdeceleste camino de la libertad…

    ¡ah de los asesinos que no vacilaron
    en sembrar la negra semilla del silencio último…!

    hasta los astros lloraron
    cuando el mundo se llenó de nieblas
    ante la masacre de los valores…

    todo volverá a renacer, se alzarán las murallas,
    se vestirá de ciudad
    este abandono y
    surgirán nuevos hijos
    para hacer de tí la más libre de las naciones: ¡Palestina…!

    dejarás de ser la patria mártir
    al son de los nuevos cantos y a la flor encendida del amanecer…

    Carlos Ordenes Pincheira

  • UN GOLPE DE ESTADO

    Un golpe de Estado es la crueldad personificada que lleva a una dictadura despiadada,

    dirigida fundamentalmente al pueblo, que sufre en estos casos los mayores estragos. La

    Salud eempieza a cojear y a caer. La Cultura es apagada. Renacen los demonios del hambre

    y la miseria. Y los líderes del pueblo son perseguidos, asesinados.

    Es una catástrife en cada rincón del país.

    Cunde la Inseguridad, el Terror se expande por todo el territorio. Mujeres, niños y hombres

    desaparecen para siempre…

    Se vuelve atrás de una manera nefasta, espantosa…, lo que produce, en verdad, pobreza, deterioro,

    escasez y, por ende, delincuencia en todos los estratos, siendo el estrato más bajo el que “paga”

    por la delincuencia de los grandes, esos que no se pueden tocar, pues poseen gran poder económico.

    Ningún habitante puede sentirse seguro.

    Nosotros sufrimos la represión, el dolor de ver cómo desaparecían familias enteras, compañeros, amigos, para siempre…

    No se puede opinar, no se puede contradecir nada, y la mayoría es estigmatizada por un color

    rojo sangre… Se vivió en constante amenaza. Un viento negro de odio recorría las calles y las

    metrallas erizaban la piel… A veces una calumniosa denuncia se hace a una familia, la que por

    cierto queda lejos del mundo de los vivos.

    El miedo es una sombra de piedra que inunda las casas y el alma de la gente, gritos, llantos, balaceras día y noche…

    Por eso no podemos quedarnos con los brazos cruzados ante el atropello que se le hace a nuestros hermanos hondureños. Se debe hacer todos los esfuerzos posibles para que la tranquilidad vuelva

    a Honduras y su Presidente sea restituido…

    No queremos esa tragedia. Hasta los estudiantes son golpeados, quemados.Es un caer al abismo, vivir a oscuras y con temor. Tenemos la obligación de apoyar alpueblo hondureño, más aún ahora

    cuando el militarismo se miestra sordo y mudo, cruel y determinado a apoderarse del país…

    ¡Que se vayan los sediciosos! Es el grito de quienes rechazamos esta nueva barbaridad. ¡Todos

    firmes con el pueblo hondureño…! Creemos en la justicia.

    Carlos Ordenes Pincheira.

  • solo una pregunta: ¿por qué sacaron la foto del niño palestino en google? Había más interés por visitarlo…

  • BASTA YA DE PALABRAS SIN SENTIDO…!

    El mundo tiende a olvidar las urgentes tareas que deben solucionarse. La muerte de un famoso actor bailarín, algún político o cantante; competencias deportivas o extra deportivas, se apoderan de la atención y aparece como un negro fantasma el olvido…
    Creo que uno de estos grandes olvidos es la creación definitiva del Estado de Palestina.
    Las promesas no sirven de nada cuando los principales líderes están rocando a pata suelta, mientras el pueblo palestino sigue, en forma arbitraria y cruel como un paria y no como un legítico dueño de sus propias tierras…
    No es necesario ser adivino para saber que nuevamente habrá terribles masacres: mujeres, niños, hombres, caerán bajo el poder maléfico de las metrallas y bombas…

    Pregunto: ¿cuándo se corformará el Estado de Palestina para dar punto final a la injusticia? Las palabras huelgan. Lo grandioso son los hechos y éstos no se vislumbran…

    Por lo mismo, es necesario insistir, destapar los oídos de quienes no quieren oir, abrirle los ojos a los que no quieren ver esta vergüenza que recorre el planeta como una mancha pegagosa y fatal.
    Mi amigo Maffud Massis siempre luchaba por Palestina “A Israel lo inventó la Biblia…” Mucho la-
    mento que el gran poeta haya muerto en el exilio. No pudo ver hecho realidad uno de sus más caros sueños: Palestina, patria madre, constituida como nación libre, independiente, con todos los derechos del mundo…

    No obstante, algunos tenemos buena memoria y no dejamos de lado los problemas que nos afectan.
    Entre ellos, la creación definitiva, urgente, necesaria, de Palestina, esa patria herida por la guerra, la indiferencia y la injusticia. ¡Basta ya de palabras sin sentido…! ¡Arriba el pueblo de Palestina…!

    Carlos Ordenes Pincheira.

  • MAFFUD MASSIS, UN POETA OLVIDADO

    MAFFUD MASSIS

    No podía estar ausente este inmenso poeta de ascendencia árabe, creador de una poesía distinta, dinámica, única, vital.
    Maffud Massis fue (y es) un poeta de lucha inquebrantable, tenía fé en la emancipación del pueblo chileno y también, en la creación del Estado de Palestina.
    Lo más lamentable y triste es que siempre quiso volver a Chile, deseo que le fue negado y murió en el exilio.
    Su esposa, la dulce Lukó de Rokha, algunos meses antes de morir, me regaló Elegía de la Tierra, de
    cuyas página es este poema.

    CANTO 6

    Estoy enfermo de escorbuto, de cáncer o lepra
    -no estoy seguro-
    estoy enfermo de hidrofobia,
    (de la médula espinal me cae un hilo seco),
    y de cierto mal del que nadie conoce el nombre,
    que consiste en vagar solitario, escribir cartas a la otra vida,
    y dormir, y tener sueños de perro,
    llorar, llorar, a pesar de ser hombre.

    Vivo extraviado entre aranceles y pestañas, entre
    apóstatas fríos,
    con la lluvia sangrando sobre mi corazón,
    bajo los saltamontes y los antiguos almendros, entre
    oro funerario,
    agonizando en las contradicciones de un tiempo
    mineral,
    perdido para siempre en las cocinas y los desaguaderos.

    A veces sueño. Mi cráneo
    de salvaje jadea bajo el tambor,
    me dirijo a alguien invisible en medio de la noche,
    en medio de la tierra obscura o el mar.

    Pero es mentira, vino de amatista de esta tarde de
    invierno.
    Sobre el muro cae de nuevo el aire funeral,
    rasgando el pecho de alondra de la vida,
    arrancando el parpado sangrante, vaciando el maldito
    corazón,
    y arrojando mi cuerpo muerto sobre los toneles.

    Poema seleccionado para la posible antología (en preparación)
    “Los Poetas y la Lluvia”

    Carlos Ordenes Pincheira.

  • UNA NIÑA PÀLESTINA ASESINADA…

    Dolor e impotencia es lo que siento al saber que esta niña fue asesinada por robot humanos. Y claro, los robot no tienen conciencia ni sentimientos. Sólo hacen lo que les ordenan los verdaderos causantes de tanta desgracia. Ellos, los que están bien alimentados, bien protegidos, sin frío ni
    calor ni falta de pan. Son lo que determinan estas masacres, apoyados por potencia extranjeras.
    Y el pueblo de Palestina, la querida patria mártir, debe sufrir una y otra vez los ataques sangrinarios
    sin importar si caen niñas, niños, muchachos, mujeres…
    Y las grandes potencias se escabullen ante tales genocidios, de seguro se tapan los oidos con excremento, no puedo verlo de otro modo, pues hablan de paz alzando una mano: “que remos que haya paz” y con la otra mano le pasan nuevos armamentos a los culpables de tantos atropellos y asesinatos. Es una situación que parece no acabar. Ç+
    Si el pueblo palestino lograra con el tiempo (lo logrará) tener mayor poderío bélico, entonces se golpearán el pecho diciendo: “he ahí los asesinos palestinos, hay que hacerlos desaparecer…” ¿Podrán hacerlo? No. Nunca jamás.Porque nada dura tanto, y el pueblo palestino se fortalecerá cada día más hasta lograr
    el Estado de Palestina, pese a las mariconadas quejas de sus opositores…
    Ahora bien. Estamos ante una situación injusta desde su raíz. Las potencias mundiales permitieron
    que los hebreos constituyeran o inventaran un país. Entonces, ¿qué es lo más justo? ¿No merecen los palestinos ese apoyo en las mismas condiciones? Porque una cosa es clara: en justicia, no debe existir Israel si no existe Palestina..Eso sería lo justo. Y sólo puede haber Paz cuando exista esta
    dualidad. .
    Hoy he amanecido distinto: tengo dolor e impotencia y gran ira por el asesinato de una niña. Solo
    imaginar a esta niña muerta se me pone triste la vida y lloro porque nadie tiene derecho a asesinar a nadie. Y esta niña andando el tiempo pudo haber sido una linda madre, una luchadora, una inspiración, un tesoro de incaculable valor.
    Pero los malvados de siempre le segaron el caminar…. ¡Malditos sean!

    Carlos Ordenes Pincheira.


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