Jorge Altamira
Un sistemático macaneo mediático, que en este caso es machacado sobre todo por la izquierda, ha pretendido que América Latina ha dejado de ser una semicolonia del imperialismo yanqui y que una serie de instancias diplomáticas, como la Cumbre de Río –la Unasur o incluso el Alba–, la ha emancipado de la tutela del capital financiero internacional.
Más allá del palabrerío, sin embargo, sus gobiernos no se olvidan de mendigar préstamos del BID y del Banco Mundial, de organizar ‘pases’ financieros con la Reserva Federal, de suplicar el mantenimiento de las excepciones arancelarias de parte de Estados Unidos, o incluso de pactar con los Uribe; es decir, una suerte de ‘coexistencia pacífica con el narco-gobierno paramilitar’. En el surco trazado por este macaneo, se ha sembrado la idea de que Estados Unidos no ha tenido nada que ver con el golpe de Estado en Honduras. Es una forma de decir que “la embajada” ya no es más lo que era y que los golpistas son leones sin dientes ni garras. En realidad, las gestiones diplomáticas para reponer al presidente Manuel Zelaya se han transformado en el medio fundamental para imponer la victoria política de sus adversarios, la oligarquía golpista. Como informa Clarín (1/7), Zelaya prometió en Washington “que no buscará la reelección y que al finalizar su mandato en enero, vuelve a su casa”. O sea que el destituido tira la chancleta mucho antes de haber obtenido la más mínima concesión de sus enemigos.
Las maniobras diplomáticas se despliegan con una fanfarria sospechosa, que recuerdan el fiasco en el que concluyó la convocatoria a varios Presidentes, a fines de 2007, para recibir en la selva colombiana a la secuestrada Betancourt. El objetivo de ellas es neutralizar la posibilidad de un levantamiento popular en Honduras, con la zanahoria de una salida ‘más económica’, de origen internacional, y también los ajetreos diplomáticos de Chávez y de los mandatarios del Alba. Pero es claro que el golpe tiene un fuerte apoyo de toda la gran burguesía en Centroamérica y más allá de ella en toda América Latina – porque responde al propósito fundamental de la burguesía internacional de aprovechar la crisis mundial para revertir los procesos ‘bolivarianos’ en su conjunto. Es obvio que se trata de un operativo delicado, que parte de una apreciación dividida dentro del mismo ‘establishment’ norteamericano, pero es incuestionable que Obama opera como una pantalla ‘disidente’ al servicio de una liquidación del chavismo embrionario y distorsionado que intentó desplegar Zelaya – él mismo un terrateniente del viejo partido Liberal hondureño. El canal de televisión gorila de Venezuela, que tiene los vínculos más estrechos con la burguesía internacional, se ha convertido en un portavoz internacional del golpismo hondureño. Su línea argumental es que el golpe lo ha producido Zelaya al impulsar un referendo y una asamblea constituyente que son inconstitucionales, y al desacatar las resoluciones en contrario de parte de los restantes poderes del Estado. Este proceso de las intenciones de Zelaya ha sido convertido en una línea argumental para cuestionar la legitimidad de Chávez u Ortega, y podría ampliar la esfera de intervención de la OEA, con el pretexto de la defensa de la democracia, a todos los regímenes que se agrupan o coquetean con el campo bolivariano. Hay que hacer notar que Lula, quien no vaciló en refrendar al teócrata Ahmadineijad en el reciente levantamiento en Irán, le está sacando el cuerpo a la crisis en Honduras y se alinea con la diplomacia de Hillary Clinton.
Se ha abierto una gigantesca crisis política de alcance continental; se ha roto la ficción del ‘idilio’ que se buscó transmitir a partir del levantamiento de las sanciones a Cuba, por parte de la OEA. Si los gobiernos bolivarianos capitulan en Honduras, transando con falsas salidas diplomáticas, estarán poniendo en peligro su propia posición, incluso en forma inmediata; resurgirá de inmediato la conspiración política en varios países. Si, por el contrario, Obama se ve obligado a aceptar un compromiso que reponga a Zelaya sin condiciones (que solamente ocurrirá bajo la presión de un levantamiento popular), la burguesía norteamericana cuestionará la capacidad de su política de apaciguamiento para pilotear el conjunto de la crisis mundial; se ahondará una fisura que ya es perceptible en el ‘establishment´ de los Estados Unidos.
Nuestra propuesta de acción es la siguiente: primero, poner de relieve que se ha abierto una crisis política excepcional a nivel continental, que amenaza los avances populares registrados en la última década; segundo, denunciar el papel proimperialista que juega la OEA y su tentativa de imponer un compromiso que salvaguarde a la oligarquía hondureña; tercero, impulsar movilizaciones populares y una movilización continental con la consigna del apoyo al levantamiento popular en Honduras.
http://www.argenpress.info/2009/07/honduras-o-el-cuento-de-la-no.html














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9 Julio, 2009 a las 2:19 am
Paremos La Amenaza Que Ciñen Sobre Nuestra América;
Exijamos Responsabilidad A Quien Responsabilidad Tiene.
Por cuanto, Honduras es el único país en Centro América donde los Estados Unidos mantiene una base militar permanente, Soto Cano, a 60 millas de la capital con unas 800 personas entre soldados y personal militar.
Por cuanto, por décadas, Washington ha respaldado en Honduras las fuerzas de derecha más retrógradas y, contrario a lo estipulado en la Constitución de la República, que prohíbe el establecimiento de bases militares extranjeras, ha utilizado el territorio nacional como base de operaciones contrarrevolucionarias en la región.
Por cuanto, dos de los más altos oficiales que dirigieron el golpe de estado en Honduras: el General del Ejército, Romeo Vásquez Velásquez y el General de la Fuerza Aérea, Luis Javier Prince Suazo fueron entrenados en la Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia.
Por cuanto, el usurpador golpista, Roberto Micheletti nombró al asesino y torturador Billy Joya Améndola, protegido de la CIA, ministro asesor del gobierno golpista. Billy Joya, quien recientemente fungía como analista político y portavoz de los golpistas, en los años 80 fue uno de los dirigentes principales del Batallón de Inteligencia 3-36, encargado del secuestro y desaparición de opositores políticos. Fundador también de los escuadrones de la muerte “Lince” y “Cobra,” tiene un historial de ser uno de los principales ejecutores de secuestros, torturas y asesinatos en Honduras. Se le acusó de once ejecuciones bajo el pseudónimo de “Doctor Arranzola”. Además, se le acusó del secuestro y tortura de seis estudiantes, cuatro de los cuales siguen aún desaparecidos.
Por cuanto, en el 1954 la CIA usó a Honduras como base de operaciones para derrocar y asesinar al presidente de Guatemala, Jacobo Arbenz Guzmán; más tarde como base de operaciones contra Cuba y en la Guerra Sucia contra el régimen Sandinista de Nicaragua. Acciones que le arrebataron la vida a miles de hondureños, guatemaltecos, cubanos y nicaragüenses.
Por cuanto, el Comando Sur realiza todos los años cerca de 55 maniobras en conjunto con las fuerzas armadas de Honduras. La misión militar en la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa financia a dichas fuerzas armadas con dos millones de dólares anuales. Lo que no incluye millones de dólares adicionales que Washington suministra a través de otros programas de cooperación, y de las grandes inversiones en la base militar de Estados Unidos en Soto Cano.
Por cuanto, la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) financia a grupos de la llamada “sociedad civil” en Honduras con más de 50 millones de dólares al año. Además, a través de organismos como la National Endowment for Democracy (NED), del Instituto Republicano Internacional, el Instituto Demócrata Nacional, de otras agencias de Washington y del mismo Departamento de Estado, canalizan también millones de dólares y ayudas estratégicas a organizaciones y a los principales partidos políticos en Honduras. Grupos como Paz y Democracia, que salieron a la luz pública después del golpe respaldando el mismo, reciben fondos provenientes de los auto-llamados “promotores de la democracia””.
Por cuanto, una de las principales Fuentes de ingreso de Honduras es el dinero que envían los hondureños desde Estados Unidos bajo “temporary protected status” programa que fue implementado durante la Guerra sucia de 1980 como resultado de la inmigración masiva a los EU para escapar de dicha Guerra.
Por cuanto, otra de las principales Fuentes de ingreso son los 50 millones que provee USAID para la promoción de la democracia. Fondos que generalmente engrosan las arcas de las organizaciones no gubernamentales y partidos políticos favorables a los intereses de los Estados Unidos y contrarios a los gobiernos progresistas como ha sido el caso de Venezuela, Bolivia y otros países de la región.
Por cuanto, el New York Times, el martes posterior al golpe, citó una fuente oficial de Estados Unidos diciendo que el Secretario de Estado Asistente para los asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon y el embajador para Honduras, Hugo Llorens hablaron días antes del golpe con oficiales militares y líderes opositores. La fuente dijo: “Hubo conversaciones de cómo remover al Presidente, cómo debía ser arrestado y bajo qué autoridad podían hacerlo.”
Por cuanto, la historia del intervencionismo, del derrocamiento de gobiernos legítimamente constituidos y la implantación de regímenes dictatoriales por parte del imperio yanqui en nuestra América es harto conocida por todos y no se ha interrumpido por más que el presidente Barack Obama nos quiera hacer creer que ésta es una nueva época y que no miremos el pasado. Aún sigue vivo en nuestra memoria el golpe de estado perpetuado contra Salvador Allende y la subida al poder del sanguinario socio de los Estados Unidos, el General Augusto Pinochet.
Por cuanto, mientras el gobierno de Estados Unidos se manifiesta con saña contra las elecciones y las violaciones de derechos humanos en Irán, por un supuesto fraude electoral que a todas luces no es más que una construcción propagandista para desestabilizar el país, utiliza la política de dos carriles, por no decir dos traseros, para evaluar el golpe de estado en Honduras y manifestarse tímidamente en contra de las crasas violaciones de los derechos humanos.
Por cuanto, el legítimo presidente de Honduras Manuel Zelaya viajó a la capital de Estados Unidos y ni el Presidente ni la Secretaria de Estado, Hillary Clinton ni funcionario alguno de alta jerarquía se reunió con él. Aunque posteriormente, el martes 7 de julio, la Secretaria de estado, Hillary Clinton bajo las presiones de la opinión pública mundial aceptó reunirse, no obstante, en menoscabo los acuerdos de SICA, ALBA, UNASUR, Grupo del Río, OEA y ONU,… no tuvo reparos en comunicarse directamente con el golpista Roberto Micheletti.
Por cuanto, durante el golpe y ante posteriores acontecimientos en Honduras, se ha hecho patente la complicidad de los principales medios periodísticos de Estados Unidos: medios como CNN, BBC, The New York Times entre otros que tradicionalmente se han caracterizado por ser parte de la maquinaria de propaganda y de desinformación del Pentágono, se han unido al golpe manteniendo silencio sobre las ilegalidades, incoherencias, violaciones constitucionales y a los derechos humanos por parte de los golpistas, o divulgando mentiras y medias verdades.
Por cuanto, senadores como Melquiades “Mel” Martínez, Ileana Ros-lehtinen, Jim DeMint, Mario y Lincoln Díaz-Balart, Connie Mack, Dana Rohrabacher, y Thad McCotter, de una manera u otra se han convertido en los voceros y repetidores de las mentiras de los golpistas.
Por cuanto: contrario a las acciones tomadas por los demás países del hemisferio y de Europa, Estados Unidos se niega a retirar su embajador de Honduras y la alta jerarquía militar estadounidense estacionada en la base de Honduras sigue en contacto con los asesinos como si nada hubiese pasado.
Por cuanto, todavía el presidente norteamericano no ha definido las acciones en Honduras como un golpe de Estado ni ha roto relaciones ni ha cortado las ayudas militares y económicas. Además, sus portavoces con el mayor cinismo para no retirar las ayudas, ponen como excusa la condición de pobreza de la población hondureña como si al imperio le importara el sufrimiento del pueblo cubano causado por su criminal bloqueo económico o las muertes de inocentes causados por los bombardeos indiscriminados contra zonas pobladas en Pakistán, Afganistán e Irak.
Por cuanto, conocemos de las intervenciones conspirativas de la embajada norteamericana en el golpe fallido en Venezuela y de las intentonas por desestabilizar los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
Por cuanto, un golpe de estado de esta naturaleza que ha recibido el rechazo mundial y desatado una resistencia interna que prácticamente ha paralizado a toda Honduras, no podría sostenerse por más de varios días sin el apoyo incondicional de los yanquis.
Por cuanto, Las verdaderas razones para la ejecución del golpe, fueron: (a) el discurso de presidente Manuel Zelaya de justicia social y de darle mayor participación al pueblo en las decisiones del gobierno, (b) la alianza con los países del ALBA, (c) La concreción de un acuerdo comercial establecido por los gobiernos de Cuba y Honduras tras el ingreso al ALBA que incluía la importación de medicamentos genéricos desde la isla caribeña para contrarrestar los altos precios que paga el estado hondureño para suplir los hospitales públicos, (d) el anuncio del Presidente de convertir en un aeropuerto internacional con fondos provenientes del AlBA los terrenos de la base de Estados Unidos en Soto Cano, proyecto que amenazaba los planes geopolíticos del Pentágono respecto a Sur America (e) el haber aumentado el salario mínimo federal a los obreros y trabajadores agrícolas en contraposición a los intereses de las oligarquías locales, (f) el haber llevado a Honduras los programas cubanos de salud y alfabetización y (G) que las posiciones y decisiones del presidente Zelaya ponían al descubierto la naturaleza antidemocrática-oligárquica-militar de un sinnúmero de artículos de la constitución hondureña.
Por tanto, hacemos responsables a Estados Unidos y a su Presidente por el golpe de estado en Honduras y como consecuencia del mismo, las subsiguientes violaciones de los derechos humanos.
Por tanto, nosotros, los abajo firmantes, expresos políticos y organizaciones de la sociedad civil puertorriqueña amantes de la paz, creyentes y defensores de la justicia social, la libertad, la dignidad humana, la solidaridad entre los pueblos y las naciones del mundo y la democracia participativa hacemos un llamado a que cerremos filas en contra del Golpe Militar perpetrado contra el gobierno legítimo del heroico pueblo de Honduras. Hacemos este llamado a todos los hombres y mujeres de conciencia, así como a todas las organizaciones sociales y políticas para que (a) durante la semana del 20 al 26 de julio hagamos movilizaciones masivas frente a las embajadas de Estados Unidos en nuestros respectivos países, (b) denunciemos la participación y complicidad de Estados Unidos en el golpe, (c) exijamos la restauración inmediata del gobierno democrático de Rafael Zelaya, (d) entreguemos una carta, redactada por las organizaciones sociales del país, a los respectivos embajadores estadounidenses en la cual hacemos a Estados Unidos responsable por los sucesos en Honduras.
No más intervenciones en nuestra América, condenemos toda forma de colonialismo. ¡Viva La Resistencia Popular Hondureña!