Abdelkarim/ Identidad Andaluza
Despues del fracaso de los enviados a Abisinia, Omar hijo de Jattab tuvo un arrebato de ira. Tomando la espada salió de su casa con el ánimo de acabar con la vida de Muhammad (saw) de quien pensaba que era el origen y la fuente de todos los problemas de Mekka.
Una vez había traspasado el umbral de la puerta se encontró con Nuaym, que había abrazado el Islam pero lo mantenía en secreto por temor a Omar y a otros de su clan. Nuaym vio el rostro desencajado de Omar y le preguntó donde iba. ” Voy a casa de Muhammad (saw) y lo mataré “.
Nuaym intento detenerlo aunque sus esfuerzos resultaron inútiles, y decidió cambiar de estrategia y le confensó a Omar, que su hermana Fatimah y su cuñado Said, habían abrazado el Islam.
Así que Omar encaminó sus pasos hacia la casa de su hermana, que en aquel momento oía la recitación de la Sura Ta-ha del Corán que acababa de ser revelada
Cuando escucharon la voz atronadora e irritada de Omar, el recitador del Corán se escondió y Fatimah guardó el libro bajo su túnica. Pero Omar había oído el murmullo de la recitación y preguntó de donde venían aquellas palabras, su cuñado y su hermana le aseguraron que no escucharon nada. Omar no les creyó y preguntó si era cierto que se habían hecho seguidores de Muhammad (saw), entoces Omar se ensalzó en una pelea con sus familiares, Fatimah recibió un golpe que hizo que brotará su sangre y reconoció abiertamente, ” somos musulmanes y creemos en Allah y en Su Enviado. Haz pues lo que desees.”
La herida de Fatimah no cesaba de manar sangre y Omar al verla así, lamentó lo que había hecho. Se produjo un cambio en él y le pidió a su hermana que le diera esa escritura que leían, para ver lo que había traído Muhammad (saw).
Su hermana le pidió que lavara primero sus manos, una vez terminó de hacerlo Fatimah le entregó el manuscrito y empezó a leerlo, nada más terminar el primer pasaje, Omar dijo: ” Que hermosas y nobles palabras “. El recitador del Corán que proseguía escondido se acercó hasta él y recordó como el Profeta, hace sólo unos días le había pedido a Allah que reforzará el Islam con Omar el hijo de Jattab.
Omar le rogó a Jabbad, el recitador, que le dijera donde se encontraba Muhammad, para poder ir a verlo y abrazar el Islam. Jabbad no dudo en indicárselo y hasta allí se apresuró con su espada al cinto.
Cuando llegó tocó la puerta y pidió pasar, el Profeta salió a su encuentró, lo llevó hasta el centro de la habitación cogido del cinto, diciendo ¿ Qué te ha traído hasta nosotros ?. Omar respondío; ” estoy aquí para dar testimonio de mi creencia en Allah y su Enviado y en lo que él ha traído de Allah “. ¡ Allahu Akbar ! , proclamó el Profeta, así fue como todos entendieron que Omar había abrazado el Islam y vivieron un momento de gran regocijo y felicidad.
De esta forma se produjo la conversión de uno de los hombres más importante con los que el Islam ha contado a lo largo de su historia. El segundo Califa despues de Abu Bakar, el que consolidó y expandió el Islam.
A muchos musulmanes conversos nos preguntan en tantas ocasiones por este cambio de rumbo y cada uno responde segun su parecer y sus experiencias, pero el hecho de nuestra proclamación y testimonio de creencia en Allah y en Rasul (saw), nace de una disposición especial del corazón que por alguna misteriosa razón se ablanda, tal y como le sucedió a Omar al contemplar la sangre de su hermana y al leer el comienzo de la Sura Ta-ha.
A partir de ese día iniciamos un camino que ha de transformar nuestras vidas, nuestras emociones y todo nuestro ser. Aunque algunos dicen que tú, Omar Checa, no has sido Musulman ni un sólo dia de tu vida, a mí a pesar de todo me cuesta creerlo, es más, estoy convencido que entrastes en el Islam de la misma forma genuina y sincera que entramos todos.
Aunque ignoro que te ha llevado a extraviarte y perder el favor y el temor de Allah, eso sólo te corresponde a tí responder, ¿ Crees que puedes seguir confudido indefinidamente en el camino que has emprendido?
¿ A donde te llevará esta senda de autodestrucción que has iniciado? ¿ Cómo has podido vender bienes de la Unma a empresas privada que se lucran con el haram, como el caso de Hostercotel Inversiones S.L, como hicistes el pasado día 2/09/2008.?
No te conformabas con la venta de Casarabonela y Málaga capital, tuvistes que dar un paso más allá y echar a una comunidad musulmana entera de su mezquita, como hicistes en Sevilla. Tu codicia desmedida te ha corrompido el corazón, por eso no encuentras sosiego y Chaytan te susurra al oído la perdición, cada mañana, cada noche y a cada instante de tus días sin sosiego, sin descanso.
¿ Crees que nada y nadie te podrá detener, has olvidado la sunna del Profeta, no recuerdas que unos pocos hombres humildes cargados de la razón que da la justicia cambiaron el rumbo de la historia,y nada ni nadie pudo frenarlos ? Abandona tu soberbia y vuelve tu rostro con humildad hacia Allah, postrate ante tu creador y reconoce tus errores.
El hombre, como dice el Sagrado Corán no puede corromper la tierra sobre la que pisa y pensar que nada puede pasarle, tu mismo has abierto la puerta del fuego y ahora lo notas cada vez más próximo.
Masalama














2 comentarios
8 Julio, 2009 a las 3:00 pm
a.s.m.k.
Abdelkarim García Cazorla, me gustaría saber si tus palabras finales significan que si Omar reconociera sus errores y pidiera perdón, ¿se le otorgaría el perdón, a pesar de todo lo que ha hecho?
¿No crees que el que la hace, debería pagarla?
9 Julio, 2009 a las 10:46 am
Que pena de hombre. No solo está ciego de la vista, sino que también lo está del corazon. Quiero creer que no es culpa suya, sino de la enfermedad mental que le provoca esa mania persecutoria y que en base a ella le lleva a justificar todas las acciones que está acometiendo, no solo contra el patrimonio de los musulmanes, sino contra la confianza que muchos habiamos depositado en él.
Los que están con él, si en algo le aprecian, deberian aconsejarle dejar la Yama’a en manos de los musulmanes e intentar que aceptara un tratamiento psicológico que le devolviera la salud mental y le apartara de las bebidas “espirituosas”.
A cada día que pasa, son más evidentes los síntomas de desvario y más personas las que le han visto en situaciones “indebidas” para un musulmán. Su vida pública no es la que tiene que llevar un “lider” musulmán, no es un ejemplo para nadie y su comportamiento público se aleja demasiado del obligado para un musulmán.
Que Allah se apiade de él.