28 Octubre, 2009...7:28 am

TEORÍA ECONÓMICA ISLÁMICA (TEI). Breves apuntes

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Banca islamicaNayat Labrador

Sus postulados sirvieron a la primera Revolución Islámica (610-613 n.e), para tratar el capitalismo que surgió y se desarrolló en la Península Arábiga sobre la base del capital comercial y el capital financiero. Estos postulados van a dejar huella tanto en los estados islámicos como en la conciencia colectiva de los pueblos islámicos, haciéndose eco algunos de ellos en otros estados no islámicos.

Los principios de la TEI tienen una esencia trascendente, siendo muy importantes debido a que los mismos, constituyen la médula espinal del pensamiento económico-ético de más del 20% de la humanidad, siendo además muy necesarios para conseguir el acceso al desarrollo económico de los pueblos islámicos. Nos interesa un breve análisis de los mismos ya que el trabajo constituye uno de esos postulados, y los demás pueden tener alguna repercusión en el ámbito laboral.

Principios:

El trabajo es la fuente honesta y legítima de las riquezas materiales: Todo trabajo asalariado debe ser pagado garantizando un salario digno y suficiente para el trabajador y su familia: “páguenle al trabajador antes de que se seque su sudor”. A continuación el Profeta reitera “seré adversario de cualquiera que se apodere del sudor del trabajador”. Y hay que trabajar pues “el cielo no llueve ni oro ni plata”.

La riqueza material no constituye el fin del trabajo productivo, sino es un medio para lograr el bienestar social general. Las ganancias comerciales deben ser proporcionales al esfuerzo invertido en esa actividad, sin excesos. Se prohíbe terminantemente el atesoramiento de las riquezas materiales en todas sus formas, oro, plata, dinero… (cosa distinta al ahorro que es legal siempre y cuando no sea por más de un año).

Inversión: Se prohíbe tajantemente el cobro de intereses sobre los préstamos y créditos sea lo que fuere su forma, motivo y cuantía.

Aunque se autoriza el “endeudamiento”, la deuda debe ser económica, ética, legal y moralmente fundamentada y reunir requisitos indispensables que garanticen los derechos y deberes de acreedores y deudores, y propicien en lo posible las condiciones favorables para saldarla. También se prevé una fórmula para resolver el impago por adversidades.

Se concibe la propiedad privada condicionada, especialmente la tierra, como medio de producción. La propiedad no puede ser usada en actividades productivas o comerciales ilícitas, ni como medio de opresión, coerción e injusticia. La tierra, en medida determinada, puede ser propiedad privada siempre y cuando su dueño la trabaje personal o familiarmente, o en asociación con ajenos. Si no trabaja la tierra por 3 años pierde su propiedad y para al Estado.

Distribución: El Estado Islámico es el encargado por definición de asumir la justa distribución de la renta nacional. Los ingresos adicionales de los ciudadanos son diferenciales y dependen del trabajo que cada cual realice, siempre y según su capacidad.

Redistribución de las riquezas: Uno de los ingresos fundamentales del estado islámico es el zakat, cuantificado como el 2,5% anual de todos los haberes (capital fijo y capital circulante). Se establece que el estado redistribuya ese ingreso entre los grupos y sectores determinados por la teoría. Ese pago no exime a los musulmanes de hacer obras de caridad a su libre albedrío o pagar impuestos que el estado establezca por distintas razones.

Simultáneamente el Estado está en la obligación de destinar el 20% de todos los recursos subterráneos en explotación, a los mismos sectores y grupos, ya que el Islam se basa socialmente sobre la hipótesis de la simbiosis social.

Monopolio: Se prohíbe la monopolización de todos los bienes mercantiles, con énfasis en los alimentos así como la venta de productos a precios superiores al precio establecido, aprovechando las necesidades de obligatoria satisfacción de los consumidores. Aunque el mercado funciona según la oferta-demanda, se autoriza al Estado intervenir para poner fin al monopolio o la especulación de los comerciantes, confiscando mercancías, para ponerlas a disposición de los consumidores, devolviéndoles a los comerciantes exclusivamente su capital a precio de costo.

La Economía Islámica en la Economía Internacional:

La civilización islámica, basada en estos principios se desarrolló creando una próspera economía de mercado internamente fuerte. Su decadencia se ha visto fomentada además de por la caída de Bagdad, las cruzadas de los europeos y la formación del Imperio Otomano (1516-1918), por el empuje de los estados europeos que encabezaron el sistema económico internacional, e impusieron modelos de desarrollo de carácter ideológico (capitalismo y comunismo) provocando una escisión entre las creencias y las prácticas económicas de los musulmanes.

Las últimas cinco décadas, han sido testigos de una búsqueda activa en los fundamentos y raíces de la Teoría Económica Islámica, asumiendo proyectos de investigación sobre los temas económicos contemporáneos desde un enfoque islámico.

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