Algunos sostienen que prohibir los minaretes sería violar la libertad de expresión religiosa.
Los electores suizos resuelven este fin de semana en un referendo si debe prohibirse o no la construcción de minaretes islámicos en su país.
La consulta es iniciativa del Partido Popular Suizo (PPS), de derechas, y cuenta con el respaldo de algunos grupos cristianos de corte conservador.
Estos sectores sostienen que las torres construidas junto a las mezquitas, desde las que los almuédanos llaman a la oración a los musulmanes, son un símbolo de poder islámico y representarían la primera señal tangible de la islamización del país de los cantones.
El grupo de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional advirtió que prohibir la erección de alminares violaría la libertad de expresión religiosa.
El gobierno, por su parte, pidió a los ciudadanos rechazar la propuesta, pero las encuestas de opinión vaticinaban resultados muy parejos, especialmente por los temores que despierta el fenómeno creciente de la inmigración.
En Suiza residen unos 400.000 musulmanes, la mayoría provenientes de los territorios de la antigua Yugoslavia.
¿Incompatibles?
La corresponsal de la BBC en Berna, Imogen Foulkes, explica que aunque el Islam constituye la segunda religión más extendida después del Cristianismo, permanece un tanto escondida en Suiza.
Existen espacios de oración clandestinos, pero sólo cuatro minaretes oficiales, ya que todo permiso para una nueva construcción es casi siempre rechazado por las autoridades, dice.
Según Foulkes, los promotores de la prohibición de nuevos minaretes argumentan que estos serían la muestra palpable del crecimiento de una ideología y un sistema jurídico -la ley Sharia- que son incompatibles con la democracia suiza.
Para los grupos musulmanes, sin embargo, se trata de un caso claro de discriminación contra el Islam. Esgrimen como argumento que el gobierno aprobó recientemente la construcción de templos Sij e iglesias serbo-ortodoxas.
Si la propuesta fuera rechazada en las urnas este fin de semana, sería todo un alivio para Berna, que teme que la prohibición cause descontento en la población musulmana o dañe los lazos con los países islámicos.
http://www.bbc.co.uk/mundo/internacional/2009/11/091129_0900_suiza_minaretes_med.shtml

















Suiza ha decidido. Y ha decidido prohibir los minaretes en las mezquitas.
Un mal dia para todos los que pensabamos que una Europa multicultural era posible. El respeto a las minorias y a los derechos humanos que le habia dado autoridad moral a Europa está siendo barrido por una ola de xenofobia.
Respeto la decisión de los suizos, pero no entiendo a qué viene. Acaso no les molestan los rascacielos? Las torres campanario de las iglesias? Una vez más los tópicos y el miedo a lo desconocido le juega una mala pasada a personas que se dicen civilizadas.
Desde luego, si en mi mano estuviera, ningún ciudadano suizo entraría en la Giralda o en el alminar de la mezquita-catedral de Córdoba. O no son esos minaretes? Que paguen justos por pecadores. Lo siento. Pues bien que les gusta subir y llegar a lo alto más colorados de lo que subieron.
En fin, una lástima la actitud de este estado, que por no tener no tiene ni identidad, y que se fundamenta en el blanqueo de dinero y la venta de armas.
Creo que Suiza no son todos los que votaron, creo que un 43% votó a favor, creo que ellos merecen un respeto o al menos les dejamos entrar. Que no está la cosa para hacer ascos a los turistas.
Un saludo.