Abdelkarim García Cazorla/Identidad Andaluza
Justo ayer a las nueve de la mañana del viernes, día 27 de Noviembre de año 2009, Ahmed Janah , nacido en las montañas de Chefchaouen tenía dos citas; una que llevaba años esperando, sólo tenía que sentarse a un lado de la mesa y entregar los papeles; había pasado tantas dificultades que ahora le costaba trabajo estar tranquilo, pero todo fue muy rápido y además la mujer que examinaba los documentos, dijo que no había ningún problema, selló con energía la petición y en menos de quince minutos estaría en el Puche, para cumplir con su segunda cita, la Fiesta del Cordero o Aid Al Kabir.
Ahmed fue caminando hasta el Puche; estaba contento, no sabía el motivo pero tenia buenos presagios. En un primer momento le fastidió la coincidencia de las dos citas, era como si un mundo interfiriera en el otro, pero después creyó que esta casualidad le beneficiaba, pues según sus creencias en este día concreto las bendiciones de Allah se derramaban como un río caudaloso para toda la humanidad y los corazones revivían.
Estas cosas las decía el maestro en la madrassa de la aldea, mientras los niños distraídos no dejaban de mirar por las ventanas hacia el valle. Cuando el sacrificio del cordero llegaba, la gente del pueblo se animaba, todos querían ser amables. Esta alegría, esta celebración de la vida también los contagiaba a ellos, que durante los tres días de la fiesta no paraban de recorrer el valle y el pueblo de una punta a otra. Donde quiera que fueras la gente te ofrecía algo para comer y te sentaba a su mesa. Ahmed no conseguía detener el torrente de sus recuerdos, mientras aligeraba el paso quería llegar a tiempo para la oración al aire libre, deseaba postrarse, no poner trabas a la voluntad de su creador, aceptar sus designios y pedir que lo ayudara.
Sentía que en menos de una hora traspasaba un mundo para adentrarme en otro. Ahmed detuvo el paso, a unos cien metros escasos miles de personas hombro junto hombro formaban filas y los ví como al unísono llevaban su frente al suelo cubierto de alfombras.
Recordé e el título de una novela de Julio Cortázar “ La Vuelta al Día en Ochenta Mundos”, pero me parecía que era en el tiempo ahora detenido y que había dejado de fluir , en la ilusión de la gente del pueblo de Ahmed, en la ilusión de todos aquellos creyentes que no se ponían en fila para sacar dinero de una ventanilla, donde podía estar un mundo y no otro, pero que todos los mundos se pueden concentrar en el ánimo sincero e inocente, de los que procuran el bien y rehúyen de la maldad.

















Memoria histórica.
Es interesante ver cómo en la WIKIPEDIA expañola, todos los personajes andaluces que han sido relevantes mundialmente son llamados “ESPAÑOLES” y sin mención alguna a ANDALUCÍA.
Desde Bécquer a Picasso, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Ayala, Machado, etc.
La palabra “españa” y “español”, junto con la puta banderita rojigualda, están en todas partes, pero se obvia lo de “ANDALUZ”.
Quisiera daros la enhorabuena por el blog ya que se nota que le “meteis” horas. Pero hay algo que no me queda del todo claro ¿siendo un blog idependiente que reclama las raices andaluzas no es un tanto aleatorio decantarse por el islam? ¿desde el respeto a otras culturas no se si apostar por los paises árabes o islámicos es un standard bueno de democracia? ¿Por qué no puede servirnos la herencia de los visigodos, de los romanos o de las más mítica de tartessos, por citar algunos ejemplos? ¿O mejor aún porqué no construir una andalucía tomando lo mejor de todos los que han contribuido a que sea más grande? ¿Creo que se nos ha vendido desde uno y otro lado una visión un tanto distorsionada de Al-Andalus (no quiero decir que mi visión sea la buena) pero os aseguro que la visión idealizada que veo por aquí sí que no es cierta? Seguro que lo conoceis pero me parece un ejemplo muy bello la “revuelta de los comuneros”.
Disculpad el rollazo y ánimo.