Olivier Herrera Marín/Identidad Andaluza
Cada 11 de Septiembre recordaré el golpe fascista de Pinochet y de sus padrinos, la Casa Blanca y la CIA. Cada 11 de Septiembre pensaré en Chile, en los inocentes de las Torres Gemelas y en todas las CIAS &, Terroristas y Criminales con licencia para matar, que siembran la semilla del terror a lo largo y ancho de la Aldea Global.
11 de Septiembre, y pienso en todos los inocentes que murieron a la mayor Gloria y Poder de USA y su Imperio en las Torres Gemelas de NY. Y por encima de la nausea que me provoca toda la asquerosa manipulación de los medios de comunicación al servicio de la desinformación, pienso que todos los días del año son 11 de Septiembre para los niños que mueren por falta de agua potable, de hospitales y medicinas, de hambre.
11 de Septiembre y pienso en Chile desde Arica e Iquique a Punta Arenas, pienso en los Quilapayun y Gladys Marín que conocí en Paris, en Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Vicente Huidobro, Violeta Parra y Víctor Jara, en Lenka Chelen y Walter Garib que me abrieron la puerta de sus casas para compartir su mesa, sus vivencias, sus sueños y esperanzas, pienso en el pueblo Mapuche y en quienes en Chile -al margen de querencias y posicionamientos políticos- me dieron y me dan su confianza.
Sé que bien poco puedo hacer desde mi pueblo a orillas del Mediterráneo, pero sé que todas las voces, todas las manos son necesarias; para derribar las alambradas y abrir de par en par las puertas y ventanas y que entre la luz y bese las copas de los árboles, bese todas las almas para que broten las rosas entre el salitre y las piedras, para que crezca la hierba, florezcan y se ensanchen las verdes y anchas alamedas.
Con un fuerte abrazo a cuantos me acogieron y me enseñaron a amar a Chile y su gente, para defender el nombre y la dignidad, la memoria de los más, al defender sus pueblos y sus poetas, los productos de su tierra.
Desde hace tres días se estremece y muere Haití, y no por culpa de la fatalidad ni de la Madre Tierra, que el mismo terremoto con la misma intensidad, en USA o el Japón, estaríamos hoy hablando -a lo sumo- de tres muertos y una docena de heridos. El 12 de Enero del 2010 se ha convertido en otro 11 de Septiembre, en el más terrible y devastador zarpazo terrorista para las tierras y el trabajo, el amor y la vida de los pueblos de Latinoamérica:
Haití, la tierra donde es más dura y digna la pobreza, donde las tragedias alcanzan niveles dantescos. Haití, la Perla Negra del Caribe, la primera en romper su yugo de esclava el 1 de Enero de 1804 para continuar siendo eternamente sojuzgada, violada y saqueada por los hijos y nietos de Isabel y Fernando, del “Rey Sol” y todos los “Hijos de la Gran Bretaña” todos los opulentos matones-perdona vidas, que hoy, cuando todo hijo de madre les escupe en la cara, cuando ni su Dios Padre les puede perdonar los orígenes y las consecuencias de sus crímenes de lesa humanidad, aún tienen cara un 15 de Enero de 2010 para presentar sus ilustres y regias condolencias al pueblo de Haití, para mover sus sucias e indolentes posaderas y correr a Puerto Príncipe para hacerse la foto del recuerdo, con los cascabelitos, las banderitas y los abalorios, con dos sacos de harina blanca, tres toneles de agua bendita y cuatro carretas de cacahuetes. Y no sigo, por educación y por no mentarle a más de uno con nombre y apellidos su…
Por ello hoy, cuando faltan menos de 24 horas para una votación de un enorme alcance y de una trascendencia nacional e internacional que puede ser decisiva para el presente y el futuro inmediato de CHILE y para todas “Las tierras y el trabajo, el amor y la vida de los pueblos de Latinoamérica” me he decidido a intervenir en el debate político de Chile para intentar aportar mi visión particular sobre lo que está en juego, por si acaso, mi modesta opinión, cual un diminuto grano de arena le puede hacer reflexionar a alguien, le puede ayudar a tomar su decisión o cambiar el sentido previsto de su voto, que en Democracia un voto es un voto y por un voto puede cambiar a corto y medio plazo el trabajo y la vida el “destino” de una comunidad y un pueblo.
He recibido las respuestas de Nora y de Nilda, a mi anterior artículo, tan transparentes como vibrantes y combativas, son el grito de impotencia y de rabia contenida, de defensa de la Tierra ultrajada y violada, son la respuesta de la gente culta y responsable, humilde y sencilla, la gente que es PUEBLO y está dispuesta a levantar la mirada y tomar la palabra, está dispuesta a luchar por su identidad, la gente que está más que harta, está hasta los Ovarios y los “Cojones del Alma” de tanto cobarde meapilas de derechas y de “izquierdas” de oportunistas y demagogos, necios descerebrados que le hacen la cama y le ponen el resto a los políticos de quita y pon, a los marineritos de agua dulce y demás vasallos del SEÑOR BUSH-OBAMA y &.
Nora, Nilda vuestra voz os sale del vientre del alma, es la voz que nos despierta y levanta de la silla a los cansados y los conformistas, de la cama a los dormidos y de las tumbas a los vivos-muertos, es la voz que nos besa, arrulla y cautiva como la brisa austral suave y persistente del Pacifico, que nos arrastra y nos lleva con ella, como los vientos huracanados que arrancan de cuajo las malas hierbas, barriendo y limpiando de polvo y paja las cumbres y las laderas, las gargantas y los valles de la Gran Cordillera, es la voz que nos impele a salir a la calle para tomar y recorrer codo a codo, mano a mano, las anchas y verdes alamedas; es la voz que uno sueña oír salir del pecho firme y altivo, airado, de cien, de mil, mujeres lúcidas y combativas como vosotras. Nora Nilda no pretendo decirle a ninguna persona consciente y adulta lo que tiene que hacer, no es mi estilo ni soy quién, que en todo caso, me limito a decir lo que yo en la duda y pese a todo, creo que haría, que la certeza, se la dejo para los sabe-lo-todo y los dogmáticos.
















