Manuel Muriel/Identidad Andaluza
Fue en 2001 cuando el Vicepresidente Chaves tuvo la visión de lo que habría de ser, según Zarrías (un político tradicional, consejero ya en 1988), “el más ambicioso proyecto andaluz”: la Segunda Modernización, una pretendida transformación social “de la magnitud de la Ilustración” o “la Revolución industrial”. Siendo un fenómeno exclusivamente andaluz, está llamada a redimir a la “comunidad” de su atraso secular desde los inicios de la Edad Moderna.
La Segunda Modernización se lleva a efecto según un sistema (modernizador) decimal, compuesto por 1 proyecto, 10 iniciativas y 100 medidas, la mayoría de ellas medidas de acompañamiento lógicas y razonables que cualquier gobierno adoptaría, en otros casos actuaciones operativas obvias, cuando no irrelevantes (como los Planes Estratégicos de Internacionalización, i.1, m.7), que se llevan a efecto en el marco del capitalismo de compadres de la empresas de la Junta. Por tanto, no es sólo una consigna al estilo de Andalucía Imparable (antes) y al Máximo (ahora).
Los antecedentes más inmediatos de la Segunda Modernización habría que encontrarlos en el Gran Salto Adelante de Mao (1950/61), y más recientemente en el Socialismo del Siglo XXI de Chávez (Hugo), presidente de Venezuela y artífice de la Revolución bolivariana; en cierto modo es una síntesis de ambos.
Chaves, que es un gobernante europeo, sólo ha aportado la idea. Su desarrollo y puesta en práctica es responsabilidad del consejero Pezzi, otro político de casta que, en guisa de científico social, coordina el oráculo de la Segunda Modernización, su Consejo Asesor; lo más parecido al Centro Internacional de Estudios e Investigación del Libro Verde (de Gadafi). No en vano, la idea (por espuria) es de naturaleza similar a la de Yamahirya (“el estado de las masas”), original del coronel. Si el Gran Salto Adelante se saldó con un retroceso económico y un coste en vidas humanas equivalente a población entonces de España, la Revolución verde se ha quedado en la GSPLAJ –en inglés Gran República Árabe Popular Socialista Yamahirya de Libia- nombre oficial del país. En la práctica el estado del espíritu, cuando no del humor, del líder.
Lo bueno de la Segunda Modernización es que no va a tener consecuencias trágicas, como el proyecto de modernización industrial del Gran Timonel. Andalucía “en el espacio de una generación” será indudablemente más moderna, la apuesta de Chaves es prácticamente infalible, puede ocurrir incluso a pesar de los políticos.
La cosa empezó en realidad en 1997, cuando el gobierno andaluz decidió “modernizar” la simbología y señalética de la Junta, adoptando el triángulo y las ballestas que historia no tendrán pero que son muy al estilo francés; una original idea fusionar el logotipo del Ministère de l’Économie con el de Citroën.
La obra cumbre del chavismo se gestó en forma de “foro abierto y participativo”, como el nuevo Estatuto, y seguramente tendrá tanto éxito como su referéndum. Príncipes ha habido en la historia que serían recordados por sus epítetos (El Terrible, El Batallador), ahora, en el Gobierno de España, tenemos a Chaves El de la Segunda Modernización.

















K tal sabrá la carne de perro españolista? En adobo dicen que se puede comer mejor k macerada. Hay que ir probando hasta hacer un recetario…
Si despues de dos modernizaciones y nosecuantos planes de impulso economico estamos como estamos, a la cola del estado español y de Europa, ¿donde estabamos antes de que llegara el salvador Chavez?