Excelentísima Señora Aguirre:
Nos permitimos escribirle unas líneas en relación a la situación que está viviendo actualmente una alumna del instituto Camilo José Cela de Pozuelo (Madrid), Najwa Malha, cuyo caso ha trascendido a los medios de comunicación por llevar el pelo cubierto.
Quisiéramos transmitirle nuestra inquietud y malestar ante lo que supone una vulneración del derecho a la libertad religiosa, amparada por la Constitución española; el derecho a la educación recogido en el artículo 18 de la Carta Universal de los Derechos del Hombre, el artículo 10 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, los artículos 13 y 14 de la Convención sobre los Derechos del Niño, así como el artículo quinto de la Declaración Universal de la UNESCO sobre la diversidad cultural: “toda persona tiene derecho a una educación y una formación de calidad que respete plenamente su identidad cultural”.
¿Cómo puede el reglamento de un centro escolar estar en contra de todas estas normas internacionales de rango superior?
Cuando se están vulnerando unos derechos básicos, no se puede aceptar como solución que sea la alumna la que se adapte o que se busque otro centro. Esta medida no es más que un parche que no soluciona el problema de fondo: la falta de respeto a la diversidad.
Como presidenta de la Comunidad de Madrid, sería oportuno que recapacitara sobre la incidencia negativa que supone su apoyo incondicional a la decisión del instituto Camilo José Cela en el que se prohíbe el uso de cualquier indumentaria que cubra la cabeza.
Como ciudadanos no entendemos cómo una comunidad autónoma puede desoír la opinión del propio ministro de Educación, Ángel Gabilondo o de Francisco Caamaño, ministro de Justicia, que defienden el derecho a la educación de una menor ante cualquier otra consideración.
Nos consta que tanto en los centros de su Comunidad como en los de otras Comunidades en los que las alumnas llevan el hiyab, no hay ningún problema de convivencia o de respeto ni entre los alumnos ni con los profesores. La propia experiencia educativa nos muestra que la diversidad es la mejor vacuna contra el monolitismo cultural.
Atentamente,


















Ni olvidamos ni perdonamos…
Führer de todos los naZional-católico$: