HIYAB, BURKA Y NIQAB

Rafael M. Martos

Rafael M. Martos

La ministra que aún no se hA ido anda gastando dinero en subvenciones para conocer el mapa de enervación del clítoris, y con las críticas que le han llovido su explicación ha sido que ayudará a luchar contra la ablación, cuando lo que más ayuda es meter en la cárcel a quien lo haga hasta se le pasen las ganas de cortar lo que no es suyo.
Pero Igual dad, ella no se entera de que nada tiene que ver esa mutilación monstruosa con el Islam, como que tampoco lo tiene que ver el burka, el hiyab, el niqab, el turbante o la chilaba.
La ministra se está metiendo en un jardín con jardineros que no distinguen una margarita de una ortiga. Al final lo va a acabar complicando todo, confundiendo como camino lleva, la rosa con las espinas.
Quiere regular esta ministra –que en algo tiene que pasar su tiempo- el uso del burka, y para ello qué mejor idea que hacerlo en el ámbito de la Ley de Libertad Religiosa.
Lo que no se le ocurre a la ministra es informarse de si el burka es una prenda religiosa, y en caso de qué religión.
Pues va a ser que no, que no es un ropaje –por llamarle algo- propio de ninguna religión, por más que principalmente lo sufran musulmanas. En India, por ejemplo, lo llevan muchas mujeres que no son de fe islámica, así como en algunas zonas de Asia usan cosas similares.
Pero al margen de eso, basta advertir que si unas musulmanas llevan burka, otras niqab, otras chador, otras hiyab y otras nada… pues… igual alguien debía empezar a preguntarse si efectivamente nada tienen que ver estos velos con el Islam.
Nada dice el Corán de que las mujeres deban llevar atuendos de este tipo, a lo que se insta en el Libro es a que mujeres ¡y hombres! vistan y vivan de un modo discreto. Es discreción podríamos equipararla a decencia, y lo decente varía según el espacio y el tiempo al que hagamos referencia.
Ahora es común ver chavales enseñando los calzoncillos y con el pantalón caído, y chicas con cinturones como supuesta falda; ahora es común que las mujeres estén en playas y piscinas en topless, o ver a dos personas del mismo sexo besándose en público. Todo esto hace algún tiempo era calificado de indecente, y hoy es común, guste o no guste.
Metiendo en la Ley de Libertad Religiosa la regulación del burka, la ministra va a conseguir llegar más allá de lo que lo hizo el propio profeta Muhammad, va a dar carta de naturaleza religiosa a lo que sólo es un atuendo tradicional (repugnante).
Lo mismo pasa con el hiyab y el niqab. Son elementos tradicionales, culturales, pero no islámicos.
La regulación del uso del burka debe acogerse a algo tan simple como la seguridad ciudadana. Si nadie puede ir por la calle con el rostro cubierto, o entrar en un recinto así, pues ya está, no hace falta más.
La ministra debía saber en quien fundamenta sus decisiones, porque igual le está haciendo el juego a un grupo de musulmanes machistas, y no está atendiendo a lo que refleja el Islam en su espíritu y su letra.
Si el argumento es el mismo para prohibir el niqab, el hiyab es cosa distinta. Este velo no cubre el rostro, por lo que razones de inseguridad ciudadano no son válidas para su regulación, y como tampoco tiene contenido religioso (más allá de que quien se lo pone lo entienda como signo externo de la denominada decencia antes referida) pues tampoco entraría su regulación en la Ley de Libertad Religiosa.
Pero es cierto que algunos padres imponen a sus hijas el hiyab, tan cierto como que hay otros que prefieren que en Occidente no lo usen para evitar problemas pero ellas quieren usarlo. En ningún sitio pone que sea obligatoria, ni pone que es la manera de mostrar tu sometimiento al varón, porque ni lo pone ni lo es. Si duda alguno recuerde como el famoso juez Bermudez (el del 11-M) echó de la sala a una letrada por llevar hiyab: ¿creen que toda una abogada se pondría este velo si lo entiende como sumisión? ¿habría hecho lo mismo este juez con una monja? ¿o con un judío con kipá?… pues no, a este magistrado ya se le venía venir.
En ocasiones el hiyab es una especie de reivindicación identitaria, un modo de decir a los demás quién es uno y lo orgulloso que está de ser quien es, como quien luce una bandera republicana en la solapa de la chaqueta o quien cuelga una cruz de su cuello. Es como el marroquí que no usa chilaba en su tierra pero cuando llega a la nuestra se la pone. O como el vasco que no usa txapela en Bilbao pero se va a Sevilla a vivir y es lo primero que se coloca.
Querer convertir estas prendas en armas sólo interesa a los dos extremos, a aquellos hombres musulmanes que quieren seguir controlando el Islam para seguir controlando la sociedad y concreto dominando a las mujeres, y a aquellos occidentales que quieren usar cualquier cosa para convertir lo islámico en una amenaza contra la que luchar con cualquier arma.
Ni a unos ni a otros hay que hacerles el juego, y es curioso como en Occidente desde los conservadores hasta los progresistas han asumido que estas prendas son signo de sumisión de la mujer al hombre. De oídas, claro, pero luego pasa lo que pasa.

http://almeriaadiario.blogspot.com/2010/06/hiyab-burka-y-niqab.html

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10 comentarios

Archivado bajo Islam

10 Respuestas a HIYAB, BURKA Y NIQAB

  1. El Joraique

    Por fin un periodista con conocimiento y sentido común. Gracias Rafael por tu valentia y por no dejarte arrastras por la moda del “tiro al moro”.
    El que en poblaciones donde nunca se ha visto un burka, sus ayuntamientos legislen la prohibición, demuetra un intento de criminalizar el Islam y de servirse de la Islamofobia como arma electoral.
    A esta moda se están apuntando todos los partidos, TODOS. Los musulmanes debemos de actuar en consecuencia y darle la espalda a la pantomima democrática, rechazar procesos electorales contaminados previamente con la islamofobia política instalada en los partidos españoles.

  2. marwan

    Haber si nos acordamos de nuestras abuelas que llevaban panuelos en la cabeza y no pasaba nada , ahora nos quieren dar el pelotazo de que una mujer con piercins toples minifaldas sexo libre eso es la liberacion de la mujer y la decencia y identidad de una decadencia de Occidente donde hijos amenazan y pegan a padres donde ya no hay respeto por los mayores y asi miles de cosas, en eso tendria que preocuparse la ministra que con su su idea de flowers powers mentalidad se vive mejor y no de una mujer que guarda sus encantos personales para sus queridos, pero claro todo lo que huele a moro es malo y hay que atajarlo por mi parte le digo a la ministra informate mejor y si quieres estar en toples en Ibiza lo haces pero no le vas a prohibir a mi mujer llevar un Hiyab.

    • Lo importante es la posibilidad de elegir; a esto se le llama “libertad” y debe situarse por encima de cualquier otro condicionamiento, sea religioso, tradición o simplemente machismo.

      El artículo de Rafael Martos es claro y valiente e, incluso, “políticamente incorrecto”, ya que deja bien claro que erradicar, prohibiéndolo, el burka y el niqad de nuestros espacios públicos es un acto de “higiene” democrática, de defensa de la dignidad de la mujer. Nada hay en ello que pueda interpretarse como una criminalización del Islam, entre otras cosas porque tales oprobiosos atuendos no están estrictamente relacionados con esta religión.

      En España ya tuvimos hace muchos años nuestro “motín de Esquilache” en el que el pueblo más reaccionario e inculto se sublevó contra una ley que prohibía ir embozado en los espacios públicos. Afortunadamente, a pesar del motín, la ley no se derogó. La situación de ahora, con el burka y el niqad es similar a aquélla; hay que prohibirlos por seguridad ciudadana y por pura higiene democrática, incluso si fuesen signos religiosos o de reivindicación identitaria, puesto que la sociedad civil siempre debe estar por encima de esas circunstancias.

    • El Joraique

      ¿Has visto alguna vez un burka? el burka, que no es usado por más de 10 mujeres en todo el estado ¿es un problema? ¿hacia falta esta ley?
      Ahora la islamofobia se esconde tras la excusa de la seguridad. Pero ¿no hay ya leyes de seguridad ciudada, leyes de igualdad de género? ¿porqué cuando se habla del burka se utilizan imágenes de mujeres con hiyab?
      El problema es tan grande, que las agencias de información y los periodicos del estado español, para ilustrar sobre el burka, utilizan fotografias tomadas en Afganistán, porque no tienen fotografias de burka tomadas en la península.
      Que no nos tomen el pelo y vamos a llamarle a las cosas por su nombre: Hay elecciones a la vista y la islamofobia da votos.

  3. marwan

    Senor azud si tenemos la eleccion de eleguir como se dice en la democracia porque los musulmanes tenemos que aguantar las mujeres en minifalda y todo lo demas y ustedes no pueden aguantar otra forma de vesterse a eso lo llamo descriminazion o racismo?o me equivoco , si se quiere la democracia tambien hay que haceptar el ser diferente con la ropa y otras cosas como religion etc etc etc. Nosotros los musulmanes tenemos nuestra forma de vida y no la vamos a cambiar como ustedes tienen la suya y eso se llama democracia .

  4. Azud

    Veamos, señores “El Joraique” y “marwan”, esta claro que tanto yo como el autor de este artículo, el Sr. Martos, distinguimos perfectamente entre la tres prendas citadas (burka, niqad y hiyab), así que no procede confundirnos, ni a el ni a mi, con las confusiones de quienes no distinguen o no quieren distinguir las características y connotaciones machistas de tales vestimentas, que de religiosas tienen bien poco, no más que de sometimiento femenino, como no se le oculta a nadie educado en libertad.

    Entiendo que la minifalda pueda molestar a cuatro viejas retrógradas ultrarreligiosas, amén de a no pocos clérigos rijosos, sean cristianos o mahometanos. Pero aparte de ellos, a nadie más.

    Yo ni me meto, ni me preocupa, con la forma de vestir de nadie, aunque obviamente tengo mis gustos y preferencias personales. Pero el vestir debe ser eso, cuestión de gusto personal y nada más, no imposiciones de tipo religioso o tradicional. Es por ello que las leyes, en democracia, tienen que velar por esas libertades y condenar y prohibir las imposiciones, particularmente a las personas más desprotegidas (mujeres y menores).

    Si el burka y el niqad no son frecuentes en España, como afirmáis, no sé porqué produce tanta alarma en la comunidad islámica su prohibición por ley, tal como se ha hecho ya en algunos países europeos.

    Tolerancia cero al sometimiento de los seres humanos a las coerciones irracionales, sean por motivos religiosos (que no lo es en este caso), tradición o simple machismo ultramontano.

  5. marwan

    Azud lo que tu cuentas todos los sabemos a mi tampoco me gusta personalmente el burka pero de eso a hacer una caceria de brujas de una vestimenta como les paso a los andalusis que vestian diferente y tenian otra religion y otros nombres dime que una persona que va con el pantaloncillo corto y una mochila no es sopeschoso pero alguien con un hiyab o otra cosa si es sospechosa esa mentalidad anglosajona es la que ahora vive en esta sociedad decadente, mi vecino tiene los brazos llenos de tatuajes hasta el cuello y con anillos en las orejas lo tengo que ver como sospechoso de algo? eso amigo es lo que dicen que es democracia y tolerancia y el dominio del projimo es nazismo y eso en espana saben mucho y me remito a lo que nos paso a los andalusis y en la actualidad eso es querer dominar a otras sociedades con tu cultura y pensamiento y forma de vida como en la actualidad lo hace america y que en espana se quiere copiar hay esta la base y diferencia entre ser un animal o ser un ser humano y no me vengas a dar lecciones de democracia yo vivo en un pais donde la democracia existe desde hace 100anos pero si eres musulman no eres un ser humano, que no vengan otra vez a darnos lecciones a los andalusis que es el bien o el mal que ya sabemos bien lo que nos paso con los cristianos que han sido y son los talibanes del mundo.

  6. libertator

    En esa farsa de aparentar ser quijotes feministos redentores de las féminas, nos olvidamos de las que sufren encierro entre las paredes de los conventos de clausura; las que se torturan con cilicios y flagelos; las de los capirotes del kukluxklan cada SS (Semana Santa)…

    ¡O tos moros o tos cristianos! ¡Grafittis en los muros de nuestro patrimonio saqueado por los invasores vaticanos extranjeros!; ¡arrojemos zotal en los patios y los umbrales de los conventos donde se tortura a las mujeres!; ¡boicot sabotajes sin tregua a la invasion enmascarada de las calles por los hipócritas en su SS…!

    ¡A POR ELLOS! RESISTENCIA! VENCEREMOS!

  7. Nur

    Salam!
    Soy mujer y musulmana, nadie me obligará a hacer algo que yo no quiera, ni familia, ni sociedad, ni informativos, ni condenas a hombres por insultar a mujeres por no llevar pañuelo, ni mujeres que se atrevan a despotricar del islam en el autobus a gritos, ni que no me dejen renovar mi pasaporte, nada ni nadie, llevaré mi islam (y mi hiyab) con la fuerza que me dé Allâh, y eso es lo único que me importa, asi que a todos muchas gracias.