Andalusí/Identidad Andaluza
El único nacionalismo insolidario es el español. Insolidario e impuesto por el terror en todos los territorios conquistados. España es una mentira, una idea que ha originado mucho sufrimiento, muchas conquistas sangrientas, muchos genocidios y etnocidios. Los catalanes tienen que ser solidarios con todo el mundo, como el resto de los pueblos. Pero esto no debe pasar por consentir el sometimiento a un Estado que les ahoga culturalmente, que ha prohibido desde Felipe V su idioma, que suprimió sus instituciones político-administrativas. ¿Federalismo social? No me hagas reir. Esto no es más que un intento más de lavarle la cara al Estado español de siempre. Ya sabemos: “más vale roja que rota” que dicen los fachas. Los demócratas, y más los catalanes, ya no estamos con estas bobadas.
Autodeterminación para todos los pueblos sometidos por España. Pero no un principio o derecho abstracto que es a lo que llegarán los moderado-burgueses (no más que el PSOE) de CiU. Autodeterminación para romper con España, para crear una nueva entidad política catalana sin las imposiciones españolas, y en la que el pueblo trabajador catalán tiene que tomar la iniciativa. Y con la que los nacionalistas de izquierdas andaluces/as tenemos que ser solidarios, porque la libertad de un pueblo es la de todos los pueblos.
Concha dice: “El ascenso del nacionalismo insolidario en Cataluña siempre lleva aparejado el desprestigio de nuestra comunidad”. No, Sra. Concha. Lo que causa el desprestigio de Andalucía es encender la radio y escuchar como los colonizadores españoles nos enseñan día y noche a hablar vallisoletano, llamándonos “catetos” en nuestras narices, porque luego dejan el andaluz para los chistes. Es que la Junta dé dinero en tiempos de crisis a fomentar la tortura de toros bravos en las plazas. Es salir en semana santa y ver como media Andalucía está llorando por el paso de un monigote con una cruz. Es ver que la cultura del subsidio y del mínimo esfuerzo está asentada. Es ver que en vez de tener una tierra repartida entre los jornaleros y trabajada mediante cooperativas con una auténtica reforma agraria, tenemos un sucedáneo, un subsidio, que sirve a su vez de granero de votos. Es salir a la calle cierto día de julio de este año y ver a millones de gilipollas disfrazados de rojo dando gritos como posesos porque una selección de fútbol ha ganado no sé qué. En los días en los que un Gobierno que no es “nacionalista insolidario” nos sodomizó con un decretazo que todavía nos duele a los trabajadores por detrás. Sigue buscando salidas para salvar a España. Otros nos alegramos de que en Catalunya haya retrocedido el nacionalismo “solidario” español. El del PP, el del PSC, el de la ultra ex-PSOE y auxiliar administrativa Rosa Díez. Porque lo que queremos simple y llanamente es la libertad y la INDEPENDENCIA de todos los pueblos de esa cárcel de pueblos que es España. Comenzando por Al-Andalus. Mis antepasados (y quizás los tuyos) andalusíes aún lloran de rabia cuando bajo tierra siguen viendo nuestro país ocupado por la etnocida España.
Tahia Al-Andalus Horra!!


















Esto lo saben esta gentuza pero a ellos les importa un pito, mientras sigan viviendo de subenciones de madrid para que los Andalusis se callen la boca , porque ellos saben que si algun dia Andalusiya levanto la mano habra independencia y sera lo que fue siempre dos estados en la peninsula iberica , tan simple como suena , pero ellos lo hacen tan dificil o es que a los Andalusis no se les habre los ojos y quieren seguir celebrando a esos munecos llevados a cuestas . que mentiras y que la gente todavia se lo traga.
Concha Caballero es un política acabada y que está dando los últimos coletazos de su carrera política acercándose al nacionalismo andaluz “ligt”, carente de valentia y con los “tic” españolistas de la burguesía andaluza. Intenta reinventar España para conservar el status-quo actual; III Republicas, Federalismos, nacionalismos solidarios…inventos para mantener lo que por lógica tiene que morir: España. El concepto de España, acabado su ciclo vital tiene que dar paso a una coyuntura política que represente la realidad de la península: pueblos que quieren recuperar su soberanía y su poder de decisión.
Los viejos políticos como la Caballero, se siguen cogiendo a España ante el vértigo que les dan los tiempos que se avecinan.