Joseba Izaga
La verdad es que me encuentro triste. Por la inexistencia de la izquierda en el mundo, pero sobre todo por el nivel de incapacidad analítica de los revolucionarios de salón y sus quiméricas revoluciones. Triste por la indecente campaña levantada contra el gobierno de Libia en las semanas anteriores al terror imperialista que recorre ya todo el territorio de la nación africana.
Se sacaron de la chistera todos los tópicos habidos y por haber para alentar el apoyo internacional a los mercenarios de Bengasi y metidos como están en su papel de enfant terribles ni siquiera analizaron los primeros datos del levantamiento monárquico.
Soñaron despiertos con sus inefables e inexistentes ¡comités revolucionarios! Si, llamaron revolucionarios y populares a las bandas armadas que anhelaban controlar el petróleo del país para su provecho, al precio de abrir las puertas del infierno a su propio pueblo.
Y lo han conseguido, exigieron armas para los amotinados y ya las tienen, exigieron derribar a Kadaffi y afortunadamente, esto aún no lo han conseguido, no ellos que no son nadie si no los beneficiarios de su enloquecido análisis político, la UE, EE.UU. y la OTAN.
En Libia resisten los combatientes fieles a su país, a la Yamahiria republicana porque son conscientes de las intenciones de Obama y Sarckozy. Estos aspiran a imponer el gobierno títere del Consejo Nacional Libio que se han inventado en tres semanas y al que apoyan los flamantes Comités Populares radicados en Bengasi como fuerzas de tierra de la OTAN para llevarse impunemente el oro negro que abunda en el país magrebí.
Entre los sueños mayosesentaiochistas de las gauches divines europeas y el futuro brillante que augura a los traidores a su pueblo la OTAN y el imperialismo, los mercenarios han optado por el poder del euro y el dólar.
Ahora los encandilados revolucionarios varían la consigna, ¡OTAN, no!. Ellos que se subieron a la ola imperialista agitada por los mercenarios de los media y gritaron y se movilizaron contra Kadaffi, al que defiende su pueblo se recolocan políticamente para realizar una finta y falazmente levantan la bandera de la denuncia a la OTAN por los crímenes que comete en Libia.
Que esperaban, los que vieron pobres revolucionarios árabes en las bandas de Bengasi, pero que esperaban, díganlo. Querían solidaridad con ellos, ya la tienen, tienen a los Emiratos árabes, Qatar, Arabia Saudi, Jordania, hasta a Inglaterra, Francia, EE.UU.,a España no merece la pena ni referirse aunque tanto ardor guerrero de Zapatero a lo mejor tiene que ver con la necesidad de financiación que España tiene y busca ayudas económicas en las democracias progresistas del Golfo.
Denuncia Fidel que jamás en la historia ha habido un ataque de esta magnitud a un pequeño pueblo indefenso y tiene razón. Un mundo imperialista se ha juramentado para barrer de la faz de la tierra a los patriotas libios. Aviones, barcos, cañones, tanques, armas, los Comités Populares de Bengasi lo tienen todo ya.
Estos celebran los ataques de los aviones de la OTAN con ráfagas al aire saludando el asesinato de sus compatriotas, han atacado con armas a quienes se acercaron pacíficamente a Bengasi para pedir el fin de la guerra secuestrando a manifestantes que a buen seguro ya estarán muertos.
La izquierda glamourosa, la intelectualidad reaccionaria puede estar satisfecha, su política de denunciar a Kadaffi como tirano ha sido escuchada y a partir de hoy será el gobierno del Comité Revolucionario de Qatar el que explote el petróleo que los bombardeos de la OTAN ha puesto a disposición de las multinacionales que apadrinan a la OTAN.
Que tragedia, en los momentos más graves de la ofensiva imperial por el control mundial de los hidrocarburos los mitólogos de las revoluciones pretéritas nos sorprenden con una propuesta de movilización a favor de la monarquía y el imperialismo en Libia.
Sobre el terreno, las tropas libias resisten a los asesinos de los comités populares de Bengasi pero si falla la infantería, aparece desde el aire todo el poder de los asesinos para retomar las posiciones y masacrar a las tropas nacionalistas libias.
Utilizados los ni – nis como tontos útiles ahora nos llaman a la movilización contra los demonios que ellos mismos han desatado unidos al coro de la prensa imperialista. Ahora es tarde, princesas.
Joseba Izaga es miembro de Boltxe Kolektiboa


















Carta abierta a Gadafi: Oh Gadafi, te apoyamos, somos tus humildes súbditos. Somos conscientes de que llevas casi 44 años en el poder y que esto es poco para ti. Derramaremos nuestra sangre para que, como Franco, con el que te comparaste hace poco (cuando hablaste que tomar Bengasi sería parecido a como Franco entró en Madrid), mueras de anciano en la cama como dictador absoluto de Libia. Lucharemos también, oh Gadafi, para que tus hijos, tan humildes, tan sencillos, tan pobres ellos, en fin, tan revolucionarios, te sucedan en el poder, como hacen los reyes; ah, no, que tú derrocaste a uno y no quieres parecerte a las monarquías. Claro, es que tienes sus mismos vicios pero tú eres de izquierdas y la etiqueta te salva de todas las críticas. Oh Gadafi, sabemos que vas a ganar porque no tienes escrúpulos a la hora de matar, porque son muchos los que están dispuestos a morir por ti, porque eres un dios por el que todo lo que se haga es poco. No te merecemos. Tu historial sanguinario, tus amistades peligrosas, tu poder omnímodo te consagran como un líder de la historia y, ya ves, la izquierda española te adora, porque los métodos de Stalin añora. Los malos son siempre “los otros”, los “imperialistas”, ese cajón de sastre donde introducimos todas nuestras miserias, para no vernos jamás a nosotros mismos. No eres, Gadafi, ni mejor ni peor que ellos. Sois la misma canalla, gentuza ávida de poder y de dinero, negociantes y mercaderes, sin ideales, sin alma, sin amor. Las arenas del desierto borrarán vuestro recuerdo…
Hay que ser miserable para apoyar la intervención militar y el bombardeo sobre Libia.
Hay que ser “bobo” para creerse todo lo que la prensa occidental vomita.
Hay que ser “canalla” para alegrarse y compartir entusiastamente la desgracia que ha caido sobre el pueblo libio.
Esas actitudes del ni..ni..son actitudes de complicidad con el asesinato, el genocidio y el robo de soberanía de un país. Sobre Gadafi, que decidan los libios, que sean ellos los que lo mantengan o lo rechacen, pero nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos de otro país, y mucho menos a bombardearlo aunque sea con excusas de “derechos humanos”.
Si a kadaffi lo ban a borrar las arenas del desierto, pero quien ba a borrar a los del camenbert y los croissants y a su rasismo deportando a gente esas basuras que se llaman democrasia con sus ansias de poder y colonialismo donde tubieron a media AFRICA con el yugo quieren seguir bendindo sus lenguas e influensia no lo conseguiran , VIVA EL ARABE Y EL ISLAM.
Los mismos que han mantenido a África en una situación colonial y han causado millones de muertos a los paises africanos, los mismos que obligan a aplicar a los gobiernos títeres africanos medidas económicas que sumen en la miseria a sus poblaciones, los mismos que se lucran de las guerras entre tribus o entre estados africanos, los mismos que ponen y quitan gobiernos africanos para beneficiar las ansias explotadoras de sus multinacionales, los mismos que apoyan dictaduras en todo el mundo…son los que bombardean Libia, aunque, eso sí, en este caso por…motivos humanitarios.
Pienso que habria que mandar una carta abierta a Sarkozy Cameron etc etc. Porque tanto interes en bombardear? no por los derechos humanos porque a estos Napoleones le importan un pito los musulmanes. Estos mismos napoleones recortan las libertades en sus propios paises estos son estos senores de cuello blanco al servisio de las multinasiones. Ojo que yo no soy ni di izquierdas o derechas solo pienso como una persona con pensamiento libre y musulman.
A los pueblos sólo los salva “su dignidad”, ante la gran Historia, aunque sean masacrados por la fuerza bruta.
El pueblo libio necesita nuestro aliento. A principios del siglo XIX tuvimos en España la vergonzosa invasión francesa, promovida y apoyada por la corona española. De aquella época nos queda la copla gaditan, que cantaban a gritos por las calles, las mujeres de Cái:
“Con las bombas que tiran los fanfarrones
se hacen las gaditana tirabuzos;
tirabuzones, niña, tirabuzones,
con las bombas que tiran los fanfarrones.”
El pueblo carecía del podería miliar francés. Incluso, ha quedado escrito en las crónicas, que las tropas francesas estaban acuarteladas en nuestros cuarteles. Por orden real nuestros soldados habían sido enviados “a casa, de permiso”. Pero… Napoleón cosechó en esta Península su declive imperialista.
Estas anécdotas, está bien recordarlas porque dan aliento.
Yo tampoco soy de izquierdas ni de derechas: soy yo, apostando siempre por la ética (que no tiene nada que ver con la moral), y por la mayor objetividad posible a la hora de encarar los hechos.
¡Adelante, pueblo libio contra el imperialismo de la fuerza bruta!